Vida de artista: Eva Duarte 1935 a 1944/1945 - Su encuentro con Perón

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Vida de artista: Eva Duarte 1935 a 1944/1945 – Su encuentro con Perón

 

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PARTE IV
 

Biografía 

De 1935 a 1944

Vida de artista: Eva Duarte

 

De 1944 a 1945

Su encuentro con Perón

 

 

 

 

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Eva Duarte artista

 

 

La sociedad argentina en 1935

 

Cuando Evita, siendo una adolescente de 15 años, llega a Buenos Aires en 1935, la Argentina está sumida en plena “Década Infame”, tan oscura y dolorosa como bien retratada y analizada por historiadores y poetas, que fotografiaron perfectamente, tanto la degradación política y económica del estado y de las dirigencias con responsabilidad, como el grado de postración de la conciencia y del espíritu del pueblo argentino.

Un manto de tristeza, desolación y pesimismo anidaba en los corazones de mucha gente. El panorama era de enorme pobreza, miseria, entrega y también eran difíciles en extremo las relaciones entre las personas porque el egoísmo, la ruindad y la traición eran, entre muchas otras formas de degradación, la moneda corriente. Y con ellas se trazaba un panorama verdaderamente sombrío que conducía a solo una cosa, al pesimismo y a la desesperanza. 

 

En el mismo momento en que Evita llegaba a la capital argentina, Enrique Santos Discépolo daba a conocer su tango “Cambalache”, si se quiere la obra cumbre de su primera etapa, la del pesimismo sin esperanza alguna. Llegaría después la segunda etapa, la de su adhesión sin restricciones a la revolución peronista, el abandono del pesimismo, la crítica mordaz y sin piedad, precisamente a los derrotistas y a los pesimistas que así se mostraban en el gobierno de Perón.

La letra de esta canción, habla muy bien de la situación social y no deja resquicio alguno para confiar en un futuro algo mejor. Su primera estrofa es una sentencia aparentemente inapelable en el sentido de que nada es posible: “Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé. En el quinientos seis y en el dos mil, también.” Lapidario. Realmente era un retrato de lo que pensaban o sentían millones de personas en aquella época. Finaliza su tango diciendo: “No pienses más; sentate a un lao, (a un lado) que ha nadie importa si naciste honrao (honrado) Es lo mismo el que labura (trabaja) noche y día como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura, o está fuera de la ley…”

Que todo es igual y da lo mismo robar, matar o ser un profesor, está preñada la canción con esta idea. Es difícil salirse de la misma después de escucharla. Pero también hemos dicho en otro lugar de esta página que este tango sirve cada vez que se quiere sembrar pesimismo y negar la posibilidad de realización de los argentinos. Nos hemos ocupado de esta mentira atroz destinada a instalar “la máquina de impedir”, porque el peronismo demostró exactamente lo contrario e implantó la justicia social, por ejemplo…, entre tantas cosas que han dejado una huella indeleble en la conciencia nacional y que están a la espera de su total realización. Si hubiese sido por la conciencia pesimista, nada de todo lo que sucedió hubiera pasado.

Por otra parte, Discépolo había escrito otro tango años antes, “Yira Yira” (andar buscando en vano), en 1929. La letra de esta canción encaja perfectamente con el espíritu predominante de la década siguiente, “la infame”, porque es tan desoladora la pintura que traza sobre la gente, que pareciera que está todo acabado.

Algunos párrafos alcanzan para comprender el alcance de este tango: “….Cuando rajés los tamangos (zapatos), buscando ese mango (peso) que te haga morfar (comer), la indiferencia del mundo que es sordo y es mudo recién sentirás…”, o este otro “…Verás que todo es mentira, verás que nada es amor, que al mundo nada le importa, yira…yira. Aunque te quiebre la vida, aunque te muerda un dolor, no esperes nunca una ayuda, ni una mano, ni un favor.” Nuevamente lapidario.

 

Ver también este punto en nuestra página en Otros autores/Ramos, Jorge A./Década Infame

 

Este es el “escenario” social en el que desembarca Evita en 1935. Toda la Argentina lo sufría, su capital Buenos Aires, en particular.

Cuando llega sola (brevemente acompañada por su madre) y con sus apenas 15 años, es conmovedor pensar en la determinación de su voluntad para abrirse paso en la vida con su vocación. Demasiado joven para la selva que la esperaba. Innumerables peligros la acecharían. Pero eran más fuertes su valor y sus ganas de arrancarle a la vida un éxito y una alegría.

 

La imperiosa necesidad de trabajar, apenas llegó con lo puesto y casi nada de dinero, la puso de cara a la crueldad de aquella sociedad en forma inmediata. Su primera apuesta artística en el teatro solo le permitió conseguir pequeñísimos papeles secundarios en obras fugaces y precarias, donde aún ni siquiera debía hablar, como le ocurrió en “No hay suegra como la  mía”.

Decimos fugaces y precarias porque gran parte de la expresión artística lo era y eso iba de la mano con el estado general de la sociedad. Se correspondía muy bien con ese momento de postración del pueblo. Por eso prosperaban tanto la compañías teatrales improvisadas de un momento para el otro, como lo que estas mismas compañías ponían en escena, obras cortas, del género comedia pasatista  y poco con algún sentido más trascendente. Compañías y obras duraban nada o muy poco. A lo sumo un año las primeras y las segundas días o pocas semanas, después de una puesta en escena prácticamente sin ensayos previos y con actuaciones, algunas francamente deplorables. No había formación artística en la gran mayoría de los planteles actorales. No parecía necesario. Tampoco la tuvo Evita, quien se formo como pudo, sin escuela, interpretando minúsculos papeles en pequeñas obras de teatro destinadas solo a entretener y mal preparadas; sorteando el hambre y las necesidades y sin que nadie la guiase. Era un termómetro de la vida en los años 30 en Buenos Aires.

 

Para enfrentar esa situación, Evita procedía como su instinto le indicaba. Iba a los bares y confiterías de la calle Corrientes de la ciudad de Buenos Aires, donde se podía relacionar con algún representante artístico, algún director de compañía o algún artista medianamente conocido para que la recomendase. En esa misma situación, más de una vez debió engañar al hambre con algún café con leche que le invitaban. Así era su vida en estos primeros tiempos de su carrera como actriz. Sola, apenas una joven terminando su adolescencia y en la pobreza. Vaya que si tenía valentía para seguir adelante y abrirse camino.

Los sueldos, acordes con la precariedad de todo el sistema, eran miserables. Aquí un recibo de lo que Evita ganaba en un mes del año 1939. Y esto es cuatro años después de haber llegado y debutado en Buenos Aires.

 

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Recibo de haberes de Evita. Enero de 1939

 

Si hay un testimonio que aporta luz sobre como era la vida de Evita en aquellos primeros años, lo da Pierina Dealessi, quien tenía una compañía teatral y en donde trabajó nuestra joven actriz en espera de su destino. Dice: “Evita era una cosita transparente, delgadita, finita, cabello negro, carita alargada. Le pregunté si había trabajado alguna vez y me dijo que venía de una gira con Pepita Muñoz. La contratamos con un sueldo mísero, $ 180  por mes. En esa época no se pagaba más. En el teatro no se descansaba ningún día y los domingos hacíamos cuatro funciones. Eso era lo común en esa época. A la tarde tomábamos algo en el camarín. Evita tomaba mate, pero como era muy delicadita de salud yo le ponía leche en el mate. Era tan flaquita que no se sabía si iba o venía. Entre el hambre, la miseria y el descuido, tenía siempre las manos frías y transpiradas…” (1)

 

 

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Fotos artísticas de Eva Duarte

 

 

La injusticia social

3 de agosto de 1943 – Fundación de la Asociación Radial Argentina

Eva Duarte gremialista

“…Contra toda injusticia.”

 

Hacia 1941-42, su situación artística y económica había mejorado sensiblemente. Sin alcanzar los niveles más altos de la fama y mucho menos las fortunas en dinero que ganaban algunos pocos artistas de cine, teatro y del canto, su nivel de vida era más elevado en relación a la pobreza con que se había iniciado en 1935.

Habiendo terminado su experiencia teatral, se había asentado en la actuación radiofónica, donde ya cobraba notoriedad y su desempeño era mucho mejor que en el teatro. Ella misma lo admite. Algunas actuaciones cinematográficas completaban su nivel de ocupación artístico.

 

En la anterior etapa de la vida de Evita, de la que nos hemos ocupado anteriormente en nuestra página, ya podían advertirse los sentimientos que albergaba hacia las situaciones injustas. Parecía como si un dolor muy especial se le clavase en el alma frente a las mismas y eso ocupaba gran parte del tiempo de sus pensamientos.

Ya en Buenos Aires, todos esos sentimientos se acrecentaron porque en esta ciudad vio con mucho más crudeza la miseria y la explotación y puesto que saliendo de gira con las compañías teatrales, tuvo la oportunidad de ver que no solo la injusticia se radicaba en Junín y en Buenos Aires sino que estaba instalada en gran parte de nuestros pueblos del interior.

Al mismo tiempo la continuidad en el trabajo radial le permitió conocer a muchos trabajadores de este medio de difusión.

Se había formado una conciencia precisa de los padecimientos de sus compañeros de trabajo, además de sus experiencias y sufrimientos personales.

Por esta razón es que empezó a militar en distintas agrupaciones que nucleaban a artistas, hasta que el destino quiso que fuese nombrada presidenta de la Asociación Radial Argentina, A.R.A. que agrupaba a todos los trabajadores artísticos radiales. Un primer paso significativo en su vida militante y que dejaría una huella indeleble en su conciencia. Solo tenía 24 años.

Sin duda alguna esto reavivó, o mejor dicho dio intensidad a ese fuego que traía desde niña y que en realidad era sed de justicia.

 

 

 

Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.                                                                                                                              (2)

 

Recogiendo un texto de Norberto Galasso, damos un buena aproximación a la personalidad de quien muy pocos años después sería Evita, la amada por su pueblo.

Su primera experiencia gremial

1941/1944

Se viven ya los años tremendos de la Segunda Guerra Mundial mientras en la Argentina se producen cambios económicos, políticos y sociales que la vieja dirigencia política es incapaz de percibir. Por entonces, crece la importancia de la radiofonía como medio de comunicación abriendo nuevas posibilidades a los actores y facilita a Eva las posibilidades de éxito. Ella misma reconocía –según recuerdos del padre Hernán Benítez– que el cine y la radio le resultaban mejor medio para alcanzar el éxito que el teatro: En el teatro fui mala, en el cine me las supe arreglar, pero si en algo fui valiosa fue en la radio’. Tomado del padre Hermán Benítez, en N. Galasso: ‘Yo fui el confesor de Eva Perón’

Con la firma Guereño realiza –a mediados de 1941– su primer contrato importante para un ciclo radial: el programa se llama La hora de las sorpresas89 y se emite por Radio Argentina. Poco tiempo después formaliza otro importante contrato con Radio El Mundo. A los 23 años, la chica de Junín aparece asiduamente en las revistas de espectáculos. Aunque todavía hará algunos intentos cinematográficos, el éxito le llega a través de su actuación en radioteatros.

En 1943, el ciclo realizado por Radio Belgrano, en el cual interpreta a mujeres famosas, ya la constituye en una figura relevante. El programa se denomina Heroínas famosas en la historia mundial. Gran parte de los libretos los escribe Francisco Muñoz Azpiri y si bien no existe certeza al respecto, todo indica que la idea de ese ciclo para encarnar heroínas famosas proviene de Eva, pues su ídola de la adolescencia –Norma Shearer- había alcanzado la fama con ‘Heroínas históricas’: ‘María Antonieta’, en 1938 y ‘Mujeres’, en 1939.

De alguna manera, aquellas heroínas habían quedado pegadas a su personalidad Eva copió la estrategia de Shearer  sin dejar librado nada al azar’. Cita a Omar Bello en ‘El secreto mejor guardado de Evita’

En esa época –cuando aún no ha conocido a Perón– recorre un camino que se encuentra estrechamente ligado a la discriminación sufrida en su niñez y adolescencia, como si volviesen a aflorar en ella las viejas vivencias que la habían marcado en el pasado. Así, asume la reivindicación de género con roles protagónicos en historias de mujeres destacadas: algunas, en la historia como Isabel de Inglaterra, Cristina de Suecia o Catalina La Grande, otras, en el mundo del espectáculo como Sara Bernhardt, Eleonora Duse o Isadora Duncan.

A lo largo del ciclo, llama la atención que entre esas mujeres aparezcan algunas heroínas argentinas como La Delfina, compañera del caudillo entrerriano Pancho Ramírez, o la compañera del mancoPaz, Margarita Weild. Asimismo, la historiadora Carmen Llorca destaca que Eva haya protagonizado a la figura de Elisa Lynch (La amazona del destino’): “La predilección por la señora Lynch parece como una premonición acerca de su destino personal y de las calumnias y difamaciones que habían de lanzarse sobre ella, porque la vida de la irlandesa Elisa Lynch, casada con el que llegaría a ser presidente del Paraguay, Francisco Solano López, fue objeto de un cúmulo de incomprensiones sociales, mientras ella actuaba cerca del pueblo al que dotó de las mejoras que anteriormente no había conocido”. Cita a Carmen Llorca en ‘Llamadme Evita

Este ciclo incluye varios programas exitosos, entre otros,Un ángel pisa la escena (Sarah Bernhardt) yLa danzarina del paraíso (Isadora Duncan).

En esa época, no sólo interpreta a esas mujeres famosas concretando, de un modo u otro, la reivindicación de género sino que además manifiesta una inquietud gremial hasta entonces no conocida en ella y que podría provenir de aquel romance juvenil con Damián Gómez, el anarquista ferroviario de Junín. El 3 de agosto de 1943 aparece como una de las socias fundadoras de A.R.A. (Asociación Radial Argentina), entidad gremial constituida para defender los intereses de los trabajadores de la radiofonía argentina. Por entonces sostiene: Desde que estoy en el ambiente he tratado, por todos los medios a mi alcance, de contribuir al mejoramiento de la condición del artista. Actuaba en organismos gremiales antes de ser designada presidenta del que ahora los agrupa a todos en radio. Entonces, como ahora, todas mis energías las había puesto a favor de los derechos del artista, a cuya familia pertenezco’.

Curioso y sorprendente el recorrido de la vida de esta muchacha de 24 años: discriminada como mujer en su pueblo natal, ingresa ahora en los hogares argentinos con un programa radial donde reivindica el género y no solamente con cualquier mujer, sino que lo inicia con madame Lynch, la heroica compañera del mariscal Solano López, quien debió enfrentar la guerra genocida de la Triple Alianza llevada cabo por el mitrismo, el Brasil y los colorados orientales con la financiación del Imperio Británico. Al mismo tiempo, aquella muchachita que a los quince años había coincidido con los hombres del interior en migrar hacia Buenos Aires –ellos, para reemplazar el trabajo estacional en las provincias más pobres, ella, para abandonar la falta de horizontes del pueblo agropecuario–, justamente ahora que estos hombres van tomando cada día mayor poder al  
fortalecerse sindicalmente, se constituye en gremialista y preside una nueva organización sindical.

La verdadera historia pone de relieve la falsía de la clase dominante que siempre señalará, con visos de escándalo, que el coronel Perón mantiene amores con una liviana mujer de dudosa moral, casi hasta imputarle mercar con su cuerpo, cuando lo cierto y verificable es que se trata de una artista comprometida que reivindica a sus compañeras de sexo y, al mismo tiempo defiende sindicalmente los intereses de sus compañeros de trabajo.

Por entonces, se encuentra con Oscar Nicolini. Allá en Junín, diez años atrás, Eva ha conocido a este hombre que ya en la década de 1920 ejercía un cargo en la Dirección de Correos y Telégrafos de su pueblo y habitualmente visitaba a su familia. Para algunos juninenses era simplemente un amigo de la casa, para otros, andaba en amores con Doña Juana. Lo cierto es que este encuentro adquiere mucha importancia en la vida de Eva: Nicolini se desempeña ahora como secretario privado del coronel Imbert, quien tiene a su cargo el área de radiodifusión del gobierno de Farrell; pocos años después, su designación como Director de Correos, impulsado al cargo por Perón, sobre la base de los consejos de Evita, será el detonante que producirá la semana de octubre de 1945.

Ahora, Eva halla en el antiguo amigo de la familia una vinculación muy importante con las esferas del poder y puede suponerse con argumentos fundados, que gracias aNico, accede al trato con el director de Radio Belgrano, don Jaime Yanquelevich. Esa recomendación le habría permitido consolidar su trayectoria actoral y poco después, firmar un importante contrato con esa emisora, como nunca lo había logrado hasta entonces: por 1.500 pesos.

Más tarde, el 17 de mayo de 1944 –cuando ya se han conocido Eva y Juan– la Secretaría de Trabajo y Previsión da un comunicado:La Secretaría de Trabajo y Previsión ha resuelto reconocer en su carácter de entidad representativa gremial, a la Asociación Radial Argentina, cuya presidencia ejerce la señorita Eva Duarte, siguiendo así la norma de habilitar a una determinada institución para que en las cuestiones de trabajo peticione, en nombre de sus representados, ante las autoridades nacionales. La Asociación Radial Argentina será, pues, en el futuro, la única entidad que representará a todos los artistas radiotelefónicos del país.

Esta condición de Eva como dirigente gremial –a pesar de que queda claramente expresada en una de las primeras obras serias dedicada a su vida, por obra de Roberto Vacca y Otelo Borroni– ha sido desconocida por los opositores pero curiosamente también por la mayor parte de la dirigencia del propio peronismo. Sin embargo, se condice perfectamente con la pobreza de su niñez y la falta de protección en sus relaciones con las patronales teatrales, cinematográficas y radiofónicas en los años treinta y a su vez, no sólo en el pasado, sino que explica también que de pronto Evita se constituya en representante de los obreros recogiendo problemas y definiendo posiciones respecto a la cuestión social que, por supuesto, no estaría en condiciones de resolver ninguna de sus compañeras del mundo del espectáculo.

Una mirada objetiva, basada en la información que se dispone, da un recorrido de vida desde el desamparo y la discriminación infantil, pasando por un posible noviazgo con un anarquista, siguiendo luego por ser víctima de la injusticia social en su trabajo, hasta la acción sindical representando a sus compañeros artistas de la radio. Los historiadores serios han preferido, en cambio, hincar el diente en fabuladas anécdotas eróticas animadas por objetivos mercenarios o de ascenso a la fama, es decir, han reemplazado la heurística por los chimentos de Radiolandia, Antena y Sintonía.(3)

A esta sencilla y bien documentada apreciación de Galasso, hay que sumarle, con siempre hacemos, el propio testimonio de los protagonistas. En este caso el de la propia Evita, porque es imprescindible e inapelable. Es su explicación de tempranas vivencias y la justificación de lo que sería el desenlace de su vida. 

 

“…Mi vocación artística me hizo conocer otros paisajes: dejé de ver las injusticias vulgares de todos los días y empecé a vislumbrar primero y a conocer después las grandes injusticias; y no solamente las vi en la ficción que representaba sino en la realidad de mi nueva vida.

Quería no ver, no darme cuenta, no mirar la desgracia, el infortunio, la miseria; pero más quería olvidarme y más me rodeaba la injusticia.

Los síntomas de la injusticia social en que vivía nuestra Patria se me aparecían entonces a cada paso; en cada recodo del camino; y me acorralaban en cualquier parte y todos los días.

Poco a poco, mi sentimiento fundamental de indignación por la injusticia llenó la copa de mi alma hasta el borde de mi silencio, y empecé a intervenir en algunos conflictos…

Personalmente nada me iba en ellos y nada ganaba con meterme a querer arreglarlos; lo único que conseguía era malquistarme con todos los que, a mi modo de ver, explotaban sin misericordia la debilidad ajena. Es que eso iba resultando progresivamente superior a mis fuerzas, y mis mejores propósitos de callarme y de ‘no meterme’ se me venían abajo en la primera ocasión.

Empezaba a manifestarse así mi rebeldía íntima.

Reconozco que, algunas veces, mis reacciones no fueron adecuadas y que mis palabras y mis actos resultaban exagerados en relación con la injusticia provocadora.

¡Pero es que yo reaccionaba más que contra ‘esa’ injusticia, contra toda injusticia!

Alguna vez, en una de esas reacciones mías, recuerdo haber dicho: Algún día todo cambiará…y no sé si eso era ruego o maldición o las dos cosas juntas.” (4)

 

 

El encuentro con Perón

“El comienzo de mi verdadera vida”

 

Contra toda injusticia decía Evita. Pero faltaba algo muy trascendente que le permitiera orientar todas sus energías a ese servicio. Faltaba algo que la pusiera frente a frente con la misión que la providencia le iba a proponer. Ese algo fue el encuentro con Perón. El día en que conoció a Perón todo se iluminó y se afirmó de una manera que ella misma no podía prever. Tan pero tan grande, fue el impacto en su corazón y en su conciencia que se atreve a afirmar que su verdadera vida comenzó en ese momento.

Debe haber sido así, tal como ella misma lo describe y también debe tenerse muy en cuenta la trascendencia que este encuentro tuvo en el espíritu de Perón.

Para el pueblo argentino significó el comienzo de un amor que perdurará para siempre. Un amor teñido de realizaciones y de dignificaciones. Lo que siempre se le había negado. Pero ese día llegó, fue el 22 de enero de 1944, el día que conoció a Juan Domingo Perón.

 

 

 

 

“Mi día maravilloso”

(…el comienzo de mi verdadera vida)

 

“…Dije que me había resignado a ser víctima. Más aún: me había resignado a vivir una vida común, monótona, que me parecía estéril pero que consideraba inevitable. Y no veía ninguna esperanza de salir de ella. Por otra parte, aquella vida mía, agitada dentro de su monotonía, no me daba tiempo para nada.

Pero, en el fondo de mi alma, no podía resignarme a que aquello fuese definitivo.

 

Por fin llegó ‘mi día maravilloso’.

Todos, o casi todos, tenemos en la vida ‘un día maravilloso’.

Para mí, fue el día en que mi vida coincidió con la vida de Perón.

El encuentro me ha dejado en el corazón una estampa indeleble; y no puedo dejar de pintarla porque ella señala el comienzo de mi verdadera vida.

 

Ahora sé que lo hombres se clasifican en dos grupos; uno, grande, infinitamente numeroso, es el de los que se afanan por las cosas vulgares y comunes; y que no se mueven sino por caminos conocidos que otros ya han recorrido. Se conforman con alcanzar un éxito. El otro grupo, pequeño, muy pequeño, es el de los hombres que conceden un valor extraordinario a todo aquello que es necesario hacer. Estos no se conforman sino con la gloria. Aspiran ya el aire del siglo siguiente, que ha de cantar sus glorias y viven casi en la eternidad.

Hombres para quienes un camino nuevo ejerce siempre una atracción irresistible. Para Alejandro fue el camino de Persia, para Colón, el camino de las Indias, para Napoleón, el que conducía al imperio del mundo, para San Martín el camino llevaba a libertad de América.

A esa clase de hombres pertenecía el hombre que yo encontré…

 

…Yo lo vi aparecer desde el mirador de mi vieja inquietud interior. Era evidentemente distinto de todos los demás. Otros gritaban ‘fuego’ y mandaban avanzar.

El gritaba ‘fuego’ y avanzaba él mismo, decidido y tenaz en una sola dirección, sin titubear ante ningún obstáculo.

En aquel momento sentí que su grito y su camino eran mi propio grito y mi propio camino.

Me puse a su lado. Quizás ello le llamó la atención y cuando pudo escucharme, atiné a decirle con mi mejor palabra: ‘Si es como usted dice, la causa del pueblo su propia causa, por muy lejos que haya que ir en el sacrificio no dejaré de estar a su lado, hasta desfallecer.

El aceptó mi ofrecimiento.

Aquél fue ‘mi día maravilloso’. (5)

 

 

 

 

 

 

 

 

El encuentro testimoniado por Perón

 

 

 

 

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5 de febrero de 1944-Perón y Evita, junto a colaboradores. Muy probablemente sea la primera fotografía que se les tomó juntos.

 

 

 

El odio hacia Evita

La maledicencia

 

“No darás falso testimonio contra tu prójimo”

                                                                                                                                                 (6)

 

 

“Si alguno se cree religioso, pero no pone freno a su lengua, sino que engaña a su propio corazón, su religión es vana.”

                                                                      Santiago 1.26

                                                                                                          (7)

 

 

En el espacio del mundo artístico, una parte importante de la decadencia social a la que hicimos referencia al principio de este texto, la constituía el chantaje y la extorsión que le imponían algunos empresarios del espectáculo, como también directores o primeros actores, a las mujeres actrices. Eran comunes los favores sexuales a cambio del otorgamiento de un papel. Vil explotación de la pobreza y de la necesidad.

Cuando Eva Duarte deja de ser quien era para ser Evita, la esposa de Perón y la madre de los humildes, la maledicencia, como no podía ser de otro modo, se hace presente. Una ruin catarata de calumnias cae sobre ella acusándola de haber participado de aquella modalidad.

Pero, ¿quien es Evita a partir de 1946? Allí debe buscarse la clave para comprender el origen de esta inmunda falacia.

Almas pequeñas y acostumbradas a los peores propósitos, observan con toda claridad la gigantesca obra del peronismo, donde Evita, acompaña lealmente al general Perón y se convierte en el brazo ejecutor de gran parte de la justicia social que se implanta en nuestra patria. Para la oligarquía y sus seguidores esto es un pecado mortal. Nadie hasta acá había emprendido obra semejante. Por las manos de Evita pasaba, como decimos, la obra, entre otras misiones que había asumido, de la Fundación Eva Perón, herramienta clave para cumplir con la justicia social.

Nadie es indiferente a esto, unos porque reciben sus justos beneficios y otros porque deben ceder terreno a su egoísmo. El precio en la persona de Evita es alto. Cualquier insulto y difamación le es destinado reclamándole por haber sido artista y participado supuestamente de aquella corrupción. Sin embargo nadie, absolutamente nadie se atreve a presentarse como testigo de la supuesta conducta de Evita. Simplemente con difamarla basta. “Algo quedará…”, dice el dicho.

 

¿Qué es lo que hay atrás de esto? El odio, nada más y nada menos. Ser buena cristiana es bastante imperdonable para estos malditos jueces de conductas ajenas, que ocultan hipócritamente las propias, porque seguramente esconden que participan de lo mismo que impugnan.

Y en todo caso, si aquella situación hubiera rozado la vida de Evita y a pesar de ello pudo ser lo que fue, debieran enterrar sus lenguas antes de hablar y debieran venerarla por santa antes de repetir lo que decían y repiten hoy. ¡Son unos verdaderos hijos de puta!

Evita es santa por todo lo que hizo y porque el pueblo argentino le reza como tal, con o sin nominación de la Iglesia Católica. Debieran tenerlo muy en cuenta a la hora de la calumnia

 

 

 

“Algunos que parecen ignorados a pesar de su devoción, buscan la fama a través de la maldad e, impulsados por la envidia que otros le han infundido, se esfuerzan en encontrar pretextos para criticar a los que son primeros en la virtud”.

                                                                                        San Nilo de Ancira

 

 

 

 

 

RESEÑA CRONOLOGICA DE LA VIDA ARTISTICA DE EVA DUARTE

 

 

1935

 

-Marzo: recita en Radio Nacional el poema “Muerta” de Amado Nervo. Es su primera presentación artística en Buenos Aires.

Su primer papel en una obra de teatro, es en “La Señora de Pérez”, estrenada el día 28 de este mes en el teatro Comedia.

-Junio: interviene en otra obra de teatro “Cada Casa es un Mundo”, estrenada el día 19.

-Noviembre: el día 26 de este mes participa de la obra teatral “Madame Sans Gêne”.

 

 

1936

 

-Enero: forma parte del elenco teatral de la obra “La dama, el caballero y el ladrón”, estrenada el día 2 de este mes.

-Mayo-Junio: se incorpora a la Compañía de Comedias de Pepita Muñoz-José Franco-Eloy Alfaro. Debuta el día 22 en el teatro Odeón de Rosario con la obra “Miente y serás feliz…”

En adelante y hasta el día 11 de junio, la Compañía estrena sucesivamente: “¿Trabajar?…¡Nunca!”, “Doña María del Buen Aire”, “Así las estoy pagando”, “Mis cinco papás” y “Mamá Clara”. Luego el día 11 se estrena el título principal de la Compañía: “El beso mortal”.

-Julio-Agosto: el día 30 y ya en la ciudad de Mendoza, participa del debut de la Compañía en la obra “Baturros y más baturros”. Le siguen dos comedias más: “Llovido del cielo” y “Delirio de grandezas”.

-Septiembre: se traslada con la Compañía a la ciudad de Córdoba, pero no obtienen respaldo del público por lo cual dejan esta ciudad rápidamente. Así es como el día 8, están nuevamente en la ciudad de Rosario con el suceso de la Compañía, “El beso mortal”, y la representan hasta el día 14.

-Diciembre: de regreso a Buenos Aires y después de dos meses sin trabajar, puede incorporarse a la compañía de Pablo Suero y debutar en la obra “Los inocentes” el día 5 en el teatro Corrientes.

 

 

1937

 

-Enero: Pablo Suero y su compañía se trasladan a Montevideo, Uruguay, donde debutan en el teatro 18 de Julio el día 14 continuando hasta el día 20.

-Marzo: Habiendo nuevamente estado sin trabajo durante casi dos meses, el día 5 la encontramos participando del estreno de “La nueva colonia” en la compañía de Armando Discépolo, en el teatro Politeama. Otra vez el éxito no la acompaña. La puesta en escena dura solo seis días.

Mayo: recién en este mes consigue un pequeño papel, pero esta vez en una película, que será la primera de todas las que filmó. “Segundos afuera” era el título de la misma y estuvo codirigida por Chas de Cruz y Alberto Echebehere. Los protagonistas principales fueron Pedro Quartucci y Pablo Palitos.

-Agosto: ingresa a la compañía de radioteatro de Ferradás Campos para actuar en la obra “Oro Blanco”, pero solo puede conservar este trabajo un mes.

-Noviembre: se incorpora a la Compañía de Comedias y Sainetes de Leonor Rinaldi y Francisco Chiarmello. Puede trabajar en la obra teatral “No hay suegra como la mía” hasta marzo del siguiente año.

 

 

1938

 

-Marzo: es contratada por Pierina Dealessi para trabajar en su compañía. El primer papel dentro de este grupo teatral, lo tiene en la obra “La gruta de la fortuna”,  y puede seguir trabajando hasta fin de año sin interrupciones con las siguientes obras: “¡Si los viejos levantaran cabeza!”, “Una noche en Viena” y “El cura de Santa Clara”.

-Mayo: filma un corto publicitario de Linter Publicidad titulado “La luna de miel de Inés”, acompañada por el actor Claudio Martinez.

 

 

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1938-Eva Duarte en dos fotogramas del cortometraje “La luna de miel de Inés”

 

1939

 

-Enero: desde el día 5 comienza a trabajar en una nueva compañía, la de la actriz Camila Quiroga, en el teatro Astral. La obra era “Mercado de amor en Argelia”, de Lucienne Favre.

-Mayo: el 1º de este mes debuta con su propia compañía en Radio Mitre, con el radioteatro “Los jazmines del ochenta”. La obra, que fue escrita para especialmente para ella es de Héctor P. Blomberg y es anunciada por la revista Antena, con publicación de la foto de Evita, de tan solo 20 años. Comienza a cobrar trascendencia.

-Julio-Septiembre: desde el 21 de julio y ya trasladada a Radio Prieto, comienza la transmisión de “Las rosas de Caseros” y luego “La estrella del pirata”, ambas obras de Blomberg.

 

 

 

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1940

 

-Febrero: participa en la filmación de la película “La carga de los valientes” dirigida por Adelqui Millar.

 

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Eva Duarte con Juan Sarcione en el estreno de “La carga de los valientes”

 

 

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Una escena de la película “La carga de los valientes”

 

 

Julio: mientras continúa actuando en los radioteatros, sube nuevamente al escenario teatral para actuar en el elenco de la Compañía Cómica Argentina de los hermanos Simari en la obra “Llegaron parientes de España”. 

-Agosto: actúa en el teatro Smart en “Corazón de manteca” y en “La plata hay que repartirla”. Esta es la última vez que Eva Duarte actúa en una obra teatral.

 

 

1941

 

Enero-Febrero: filma la película “El más infeliz del pueblo”, con Luis Sandrini y dirigida por Luis Bayón Herrera.

Junio: vuelve a la radio, actuando en Radio Argentina y firma un contrato por cinco años con la empresa Guereño, productora del famoso jabón Radical, como auspiciante de sus programas de radioteatro: “La hora de las sorpresas”.

Octubre: vuelve a filmar, esta vez en la película “Una novia en apuros”, acompañando a Pedro Cuartucci y Felisa Mary y dirigida por John Reinhardt.

 

 

 

 

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Eva Duarte (a la derecha) con Alicia Barrié y el director norteamericano John Reinhardt

 

 

1942

 

Mayo: su propia agrupación, llamada Compañía Juvenil de Radioteatro, se integra con otro grupo, el llamado Compañía Candilejas, de Martinelli Massa. Juntos actúan, esta vez, en Radio el Mundo. Sus obras de aquí hasta fin de año son: “Una promesa de amor”, “Infortunio”, “El rostro del lobo”, “Mi amor nace por ti” y “La otra cara de la máscara”.

 

 

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Eva Duarte con Pablo Racciopo en Radio El Mundo

 

 

1943

 

Agosto: el día 3 participa de la fundación de la Asociación Radial Argentina y mas tarde es nombrada presidente de la misma.

Octubre: el día 16 en Radio Belgrano, comienza un ciclo importantísimo en su carrera artística. Es el relato de la biografía de mujeres ilustres en la historia. Los libretos corresponden a Francisco Muñoz Azpiri y Alberto Insúa y está acompañada por el primer actor Florindo Ferrario. Una protagonista entre todas se destaca nítidamente: Madame Lynch, como personaje de la historia “La amazona del destino”, compañera del glorioso mariscal paraguayo Francisco Solano López.

El ciclo llamado “Heroínas de la historia”, se va a extender durante todo el año siguiente y durará hasta octubre de 1945 y el listado de biografías de las protagonistas de la historia que ella interpretó, es el siguiente:

 

La Amazona del destino. Madame Lynch, compañera del F. Solano López

-La reina de reyes. Lola Montes

-Llora una emperatriz. Carlota de  México

-Mi reino por un amor. Isabel I de Inglaterra

-Un ángel para la escena. Sara Bernhardth

-Nieva sobre mi ensueño. Alejandra Feodorevna

-La mujer que nos dieron. ?

-Sumisión. Margarita Weil de Paz

-Argentina es mi nombre. ?

-Alucinación. Rosario López Zelada

-La doncella de la Martinico. Josefina de la Pagerie, esposa de Napoleón

-La danzarina del paraíso. Isadora Duncan

-Una mujer en la barricada. Madame Chiang Kai Shek

-Fuego en la ciudad muerta. Eleanora Duse

-La sangre de la reina huele a claveles. Eugenia de Montijo, esposa de

  Napoleón III

-La paloma del águila. Lady Hamilton

-El ajedrez de la gloria. Ana de Austria

-Una lágrima al viento. Catalina la Grande

-Extasis. George Sand, amante de Federico Chopin

 

 

 

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                                      Eva Duarte en Radio Belgrano

 

 

1944

 

Febrero: luego de un período de vacaciones reaparece el día 3 en Radio Belgrano con su ciclo de biografías de mujeres célebres.

Mayo: el día 17 la Secretaría de Trabajo y Previsión reconoce legalmente a la Asociación Radial Argentina.

En la segunda quincena de este mes filma “La cabalgata del circo”, dirigida por Mario Soffici y acompañando a Juan J. Míguez, Libertad Lamarque, Hugo del Carril, Orestes Caviglia, Armando Bó y José Olarra.

Junio: desde el día 1º y por Radio Belgrano trabaja en un programa llamado “Hacia un futuro mejor”, donde difunde y reivindica todas las acciones de la Secretaría de Trabajo y Previsión, interpretando a una mujer del pueblo argentino. Muñoz Azpiri es quien escribe los libretos y se  emite tres veces por semana.

El día 3 aparece como tapa de la revista Radiolandia, un dibujo de su cara sobre la base de una fotografía que le había tomado Annemarie Heinrich.

 

 

 

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Evita…”Hacia un futuro mejor”, en Radio Belgrano

 

 

 

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3 de junio de 1944-Tapa de la revista Radiolandia

 

 

1945

 

Marzo: continúa con su programa “Hacia un futuro mejor” al tiempo que continuaba con su ciclo de biografías de mujeres célebres. Agrega otro ciclo radial llamado “Un amor en la India.

Abril: filma la película “La pródiga” bajo la  dirección de Mario Soffici y con la participación de Juan José Miguez, Alberto Closas, Angelina Pagano y Malisa Zini. La película nunca se estrenó por un acuerdo entre Perón, Evita y Miguel Machinandiarena, el productor, quien entregó a los primeros las copias de la película. La razón: Evita protagonizaba a una mujer que se suicida.

El 16 de agosto de 1984, Víctor Bó nieto del productor, pudo estrenar comercialmente la película gracias a una copia que su abuelo había guardado secretamente.

Agosto: interpreta en radio “Anda un alma indecisa”, del autor Carlos Martínez.

Septiembre: siempre en radio, interpreta “La sinfonía sangrienta” y “La gacela encantada”.

Octubre: previo a los acontecimientos del Día de la Leatad, continuaba con sus ciclos de “Hacia un futuro mejor”, “Heroínas de la historia” y una nueva obra, “Quinientos años en blanco”.

 

 

Fin de la carrera artística de Eva Duarte. En adelante Evita, esposa del general Perón y heroína de una sagrada misión, ser abanderada de los humildes.

 

 

 

 

Bibliografía y Documentación de apoyo

 

1-Pierina Dealessi por Jorge CapstiskiPrehistoria de Eva Perón, en

  Todo es Historia, Junio 1968, págs. 8-21

2-Mateo 5.6

3-Galasso, Norberto-La compañera Evita, Ed. Colihue-Bs.As, 2012

4-Perón, Eva-La razón de mi Vida-Ed. Peuser-1954-pag. 23

5-Ibidem – pag 31

6-Octavo mandamiento

7-Santiago 1.26

 

 

 

 

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