1949 - Primeras dificultades y respuesta del peronismo - PARTE II

Héctor Tristán
07/07/2015
1949 – Primeras dificultades y respuesta del peronismo -Parte I
08/07/2015

1949 – Primeras dificultades y respuesta del peronismo – PARTE II

 

 

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Parte III:

PRIMER GOBIERNO DE PERON

1946-1952

 

En lo económico

1949 – Primeras dificultades y respuesta del peronismo – PARTE II

 

Plan de Emergencia Económica o Plan de Austeridad

 

Si algo hacía falta para sincerar posiciones y para detallar las dificultades económicas-financieras de la Argentina en aquel momento, el solo título del Plan revela sus propósitos.

En efecto, el 18 de febrero de 1952 Perón anuncia por cadena nacional el llamado Plan de Emergencia Económica, también conocido como Plan de Austeridad.

El eje del mismo era, que el país se enfrentaba con un “desequilibrio económico producto de causas externas e internas” y por lo tanto debían tomarse medidas y trazar planes de envergadura.

Ya hemos descrito ambas y sus efectos podían observarse a través de indicadores tan contundentes como el aumento de la inflación que en 1951 cerró en un 37%, la caída delP.B.I. en 6,1% en 1952 (todavía sin los resultados por las medidas tomadas) y de las exportaciones, y el aumento de la importación de combustibles. Además y entre otras consecuencias la balanza comercial fue deficitaria, pasando de 2.000 a 3.000 millones de pesos entre 1952 y eso repercutió en que las reservas internacionales se redujeran a una tercera parte, recordando en este punto que en la doctrina del justicialismo estas tenían(y tienen), además de los grandes emprendimientos y nacionalizaciones, el propósito de comprar los bienes de capital que apuntalasen la producción de la industria argentina. No debe confundirse con la doctrina liberal que les daba (y sigue haciéndolo en el presente) una finalidad de respaldo a la moneda y que, cuanto más reservas hubieran, supuestamente aquella valdría más. Décadas de liberalismo habían demostrado que un peso fuerte por la cantidad de reservas acumuladas, solo habían permitido la miseria generalizada del pueblo argentino al no crear trabajo para todos, ni jamás la elevación de la participación de los trabajadores en el ingreso neto interno en relación a los empresarios y tampoco el control de los resortes económicos financieros para dejar de ser una colonia. Por el contrario, en el caso de la participación de los trabajadores en el ingreso, siempre disminuía. Con Perón sucedería exactamente lo contrario.

 

Lo que había ocurrido, además, fue que la capacidad productiva instalada estaba ya en su tope máximo y esto exigía la compra de nuevos equipos o bienes de capital para la reconversión de la industria y con ello satisfacer el consumo siempre en alza debido a la plena ocupación y al alto rendimiento de los salarios o la puesta en marcha de la industria pesada argentina para generar los propios bienes de capital a partir de su fabricación en nuestro país, que fue el camino elegido. Esto requería de más capitales, los que amenazaban peligrosamente con agotarse.

 

Era, por lo tanto imprescindible, atacar esos problemas de la macro economía con medidas muy precisas desde esa perspectiva económica, pero, fundamentalmente lo que se hizo fue poner en acción a toda la comunidad detrás del objetivo, no solo impulsándola a determinadas conductas de ahorro en el consumo, por poner un ejemplo, sino apelando a su conciencia, no omitiéndole ni ocultándole ninguna información sobre la situación y comprometiéndola en un objetivo nacional.

Desde hacía muchos años Perón comulgaba con la posición del general von del Goltz respecto de poner a la “Nación en Armas”, cuando esto lo ameritase. Extremando un poco la aplicación del concepto para el caso que nos ocupa, la “Nación en Armas”, significaba lisa y llanamente que todos comprendieran la dificultad y participaran de las soluciones. Y cuando se hablaba de todos, era eso, todos los argentinos.

Lógicamente que el mayor peso de la acción recayó en el Movimiento Peronista, que, por su magnitud y por su llegada hasta el último rincón del territorio nacional era acreedor a esa responsabilidad. Normas muy precisas para el accionar fueron dictadas y difundidas, de las que daremos cuenta más adelante.

 

 

“Adoctrinar es organizar los espíritus, es sembrar la solidaridad social”

                                                                            Juan Domingo Perón

 

 

Así fue que en el discurso/informe del 18 de febrero de 1952, Perón anunciaba y reclamaba los siguientes objetivos y compromisos:

 

  • – “A los argentinos el esfuerzo solidario para superar con la participación de todos la coyuntura adversa.”
  •  
  • – “En el mundo actual no es suficiente que el gobierno del país elija métodos y tome medidas tendientes a orientar las soluciones económicas. Es menester que el pueblo participe en ellas y se empeñe en la realización de los planes trazados por el gobierno. Los fenómenos económicos actuales fruto de una cambiante, irregular y caótica situación mundial, no requieren sistemas, sino reclaman soluciones concretas adaptadas a cada situación particular”.
  • – “Un plan de esta naturaleza sólo tiene valor cuando es ampliamente conocido, para asegurar que sea ejecutado por todos y contar con la cooperación y colaboración de todos para triunfar”.
  • – Aumento de la producción.
  • – Austeridad en el consumo, eliminando el derroche, reducción de los gastos innecesarios, postergar lo que no sea imprescindible renunciando a lo superfluo.
  • “La regla debe ser ahorrar, no derrochar. Economizar en las compras, adquirir lo necesario, consumir lo imprescindible. No derrochar alimentos que llenan los cajones de basura. No abusar en la compra de vestuario. Efectuar las compras donde los precios son menores, como cooperativas, mutuales y proveedurías gremiales o sociales. Desechar prejuicios y concurrir a ferias y proveedurías en vez de hacerse traer las mercaderías a domicilio a mayor precio. No ser rastacueros y pagar lo que le pidan, sino vigilar que no le roben, denunciando en cada caso al comerciante inescrupuloso. Evitar gastos superfluos, aún cuando fueran a plazos. Limitar la concurrencia a hipódromos, los cabarets y salas de juegos a lo que permitan los medios, después de haber satisfecho las necesidades esenciales”.
  • – Aumento del ahorro para establecer las bases de la nueva y futura expansión económica.
  • – “Eliminación de controles y restricciones que afecten las inversiones de largo aliento”.
  • – Aumento de las tasas de interés para fomentar el ahorro.
  • – “Vincular el aumento de los salarios con el crecimiento productivo”.
  • – Supresión de los subsidios al consumo estableciendo “precios sobre bases económicas”.
  • – “Con este reajuste a nuestro consumo lograremos aumentar las exportaciones y reducir las importaciones”.
  • – Se plantea reducir el consumo de carne vacuna para dirigirlo a la exportación.
  • – Para aumentar la producción del campo, se dieron a conocer importantísimos incrementos en los precios a pagar a los productores agrarios, especialmente para el trigo, el lino, la cebada, la avena y el centeno.
  • – Aumento de los cupos de exportación.
  • – Reducción de las importaciones.
  • – Puesta en marcha de la tecnificación en las tareas rurales con la producción de maquinaria agrícola de fabricación nacional.
  • – Acerca del papel de los comerciantes dijo: “el comerciante deshonesto es un ladrón permanente y para todos, peor que el delincuente común que es un ladrón circunstancial”.
  • – Fijación de topes máximos para los aumentos salariales.
  • – La mayor rentabilidad de las empresas debía surgir solamente de la reducción de costos.
  • – Prohibición absoluta de construir edificios suntuarios.
  • – Suspensión durante 1952 de todo tipo de agasajo, banquete y vino de honor “acorde con las dificultades del momento”. (1)
  • “El restablecimiento del equilibrio económico familiar no puede basarse únicamente en el aumento de salarios. Es menester también que, además de las medidas gubernamentales, se ajuste la economía popular y familiar”.
  • “Nosotros no somos empresarios de la miseria”: pocos días después del primer discurso, el 5 de marzo de 1952, en otro discurso por la cadena de radiodifusión, Perón afirma como prioridad cumplir con mayor producci6oacuten. Dice, “Hemos afirmado que el lema argentino de la hora económica ha de ser producir, producir y producir…” “Quien gasta más de lo que gana es un insensato, el que gasta lo que gana olvida el futuro” y todavía más, hace una enunciación de neto contenido doctrinario, dirigida a las voces críticas que veían como contradictorio que se hubiesen elevado los salarios (aunque al mismo tiempo se congelaban por dos años) “Algunos han visto como contradictorio que se aumenten sueldos y salarios, cuando se desea disminuir el consumo. El procedimiento de quitar poder adquisitivo al Pueblo Argentino para mejorar los negocios internos o internacionales no es justicialista. Nosotros no somos empresarios de la miseria; antes bien, nos inclinamos a organizar y racionalizar la abundancia. No anhelamos como solución hacer estoicos a la fuerza, sino formar ciudadanos virtuosos por convicción. Por eso pedimos temperancia, no imponemos sacrificios inútiles”.
  •  

 

“La solución de todos”

Un tramo del discurso del 18 de febrero de 1952

 

  • “En el mundo actual no es suficiente que el gobierno del país elija métodos y tome medidas tendientes a orientar las soluciones econ6oacutemicas. Es menester que el pueblo participe en ellas y se empeñe en la realización de los planes trazados por el gobierno. Los fen6oacutemenos econ6oacutemicos actuales, fruto de una cambiante, irregular y caótica situación mundial, no requieren sistemas, sino reclaman soluciones concretas adaptadas a cada situación particular. Tales concretas soluciones no tienen valor cuando son encaradas unilateralmente por una sola parte del conjunto nacional. Es indispensable que todo el país participe de ellas y que cada habitante las realice en la medida que le corresponda y en el aspecto que le concierna. Yo deseo en esta disertación dar una idea general de una parte del plan económico para 1952, en forma de que cada argentino sepa lo que debe hacer desde este momento para enfrentar solidariamente la solución de todos. Estas ideas generales, planificadas funcionalmente, se pondrán inmediatamente en ejecución por los organismos correspondientes. Una amplia difusión llevará al pueblo, en forma progresiva, las informaciones necesarias para que cada uno pueda empeñarse en la realización del plan de conjunto y a la vez esté en condiciones de prestar el máximo de cooperación individual a la realización de las medidas correspondientes. Un plan de esta naturaleza sólo tiene valor cuando es ampliamente conocido, para asegurara que sea ejecutado por todos y contar con la cooperación y colaboración de todos para triunfar. El bienestar, la abundancia y aun la felicidad del pueblo no son obra de un gobierno, ni de un grupo de personas determinado, sino el producto de la acción del pueblo mismo. Las buenas intenciones y las acertadas medidas pueden favorecer en algo las soluciones, pero el trabajo y el sacrificio, creadores de riqueza, son los factores decisivos de toda solución económica. Los hombres y los pueblos que no sepan discernir la relación del bienestar con el esfuerzo, no ganan el derecho a la felicidad que reclaman.”

 

 

 

 

Las acciones para superar la emergencia:

 

  • Las Unidades Básicas Femeninas (cerca de 3600 en todo el pa6iacutes hacia 1951): fueron el epicentro del adoctrinamiento, de la difusi6oacuten y de las acciones concretas junto a toda la comunidad, para atacar el consumismo como el derroche y el fomento del ahorro y el incremento de la producción.
  • Temas claves para el éxito del plan.
  • En lo relativo al adoctrinamiento se hacía especial mención a que el mismo fuese concreto, despojado de intelectualismo y abstracciones, es decir debía quedar lejos de las discusiones políticas e internas propias de la actividad para concentrarse en las soluciones. Que se considerara a la Doctrina Peronista como herramienta para la resolución de problemas específicos y que en ellos el eje fuese la mujer argentina.
  • La directiva para la difusión fue clara y contundente: durante los meses de Marzo y Abril debía prestarse al máximo de esfuerzo para el esclarecimiento del Plan Económico de Perón y la mecánica de las reuniones debía ser la siguiente:

 

  • Tiempo a emplear y tareas a desarrollar
  • 5 minutos para la entonación de la Marcha Peronista;
  • 15 minutos para comentarios sobre el Segundo Plan Quinquenal;
  • 15 minutos para la lectura de palabras de Evita;
  • 15 minutos para la lectura de palabras del Presidente de la Nación;
  • 10 minutos en el asesoramiento a las amas de casa sobre la actuación en la calle y en el hogar relacionado con la campaña contra el agio y la especulación. (3)

 

 

 

 

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Antonio Cafiero, Ministro de Comercio Exterior; Miguel Revestido, Ministro de Finanzas y Raúl A. Mendé, Ministro de Asuntos Técnicos y director de la revista Mundo Peronista, del 2º gobierno del Gral. Perón. Los tres de enorme importancia en la planificación y ejecución de la superación de la crisis 1951-1952.

 

 

 

  • Alternativas de Organización Popular: se abrieron proveedurías populares por cuenta de la Fundación Eva Perón, la que incluyó a partir de ese momento esa iniciativa en sus estatutos como política oficial de la Organización, los Grandes Almacenes Justicialistas, publicitados con la consigna “una gran tienda para una gran ciudad, con noble mercadería a precios equitativos y donde todos pueden comprar”, se impulsó la creación de cooperativas y mutuales de consumo, tanto desde los propios consumidores, como desde la organizaciones sindicales y se instalaron pequeñas proveedurías o “kioscos justicialistas” en las Unidades Básicas.
  • Impulso de las huertas familiares para la obtención de alimentos y la utilización con igual destino de grandes extensiones campo de propiedad fiscal para el abastecimiento de hospitales y unidades militares.
  • Los rostros de los opositores: semejante emprendimiento para superar las dificultades con que se enfrentaba el gobierno de Perón, exigían la clara identificación de aquellos que especulaban provocando escasez de los productos de 1º necesidad tanto en el área minorista, como mayorista, como de la producción.
  • La acción se centralizó en el comercio minorista, el que más cerca estaba de la población. Como resultado de esto centenares de comerciantes, especialmente de la alimentación, fueron detenidos y/o multados por agiotistas y especuladores. No faltaban motivos. Estos comerciantes actuaban desaprensivamente y aun en pequeña escala, cobraban de más y especulaban desabasteciendo en su medida. No buscaron agruparse para una mejor defensa en las compras a las fábricas o a los mayoristas y apostaron a hacer una ganancia rápida.
  • El Partido Comunista Argentino, a través de su colateral Unión de Mujeres Argentinas, y en un inédito alineamiento con el gobierno para superar la crisis, planteó que el verdadero enemigo eran los industriales de la alimentación y de la indumentaria vestido y que se cometían injusticias en algunos casos con los minoristas. No le faltaba razón.

 

 Bibliografía y Documentación de apoyo

1. Resolución del Partido Peronista
2. Ministerio del Interior. Elecciones presidenciales 11-11-1951
3. Cuadro creado para todas las Unidades Básicas Femeninas a partir de la  comunicación de su presidenta Delia Parodi.
4. Revista Mundo Peronista, 1-6-1952
5. Perón, Eva-Mensajes y Discursos
6. Mendé, Raúl-Revista Mundo Peronista, 1-3-1952

 

 

 

 

 

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