Subsecretaría de Informaciones

 

 


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¿Qué es un Plan

Quinquenal?

 

Folleto oficial de la Presidencia de la Nación, Subsecretaria de Informaciones – Buenos Aires 01-03-1953.

 

Texto Publicado por Biblioteca Escolar de Documentos Digitales http://biblioteca.educ.ar

 

 

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Portada original del folleto oficial de 1953 sobre el 2º Plan Quinquenal

 

 

 

 

 

 

Los países son como las propiedades familiares, que se transmiten de generación en generación. Quienes las reciben de sus mayores asumen el deber de entregárselas a sus hijos acrecentadas, perfeccionadas y mejoradas. Cuando una generación no cumple con ese deber, quienes sufren las consecuencias de esa irresponsabilidad son sus propios hijos.

Ellos tienen que reconstruir, muchas veces a base de sacrificios tremendos, la herencia que se malgastó por incapacidad o por incuria. Y no pueden eludir ese trabajo, porque abandonar la propiedad familiar a la ruina significa disolver la familia, dejarla sin techo, sin fuego y sin pan. Y cuando la familia se disuelve y desaparece la fraternidad -que es el valor inmaterial que unifica a todos sus componentes- impera la ley de la selva, que es la del más fuerte esclavizando al más débil.

Esta tragedia, que muchas veces hemos visto en las propiedades familiares, también la podemos ver en los países. La historia del mundo está llena de ejemplos de países que, habiendo alcanzado el mayor esplendor, cayeron luego en la más tremenda miseria, en el más hondo desprestigio, en la más negra sumisión. En el mundo antiguo, Egipto y Grecia son dos ejemplos de cómo pueden caer los países desde la mayor altura del bienestar y la riqueza a la más honda profundidad de la miseria y de la esclavitud. Cuando los historiadores quieren explicar este fenómeno recurren a frases que no dicen nada. “Es la decadencia”, afirman, como si la decadencia naciera porque sí y como consecuencia del bienestar. “Los países, como los hombres -dicen otros-, tienen un período de crecimiento, otro de madurez y otro de senectud, y cuando envejecen, pierden todo, hasta la libertad.

 

LOS PAISES NO ENVEJECEN

 

Pero esta explicación no explica nada. Los hombres envejecen, pero la familia y la sociedad nacional no envejecen jamás. Por el contrario, rejuvenecen incesantemente a través de sus hijos y de los hijos de sus hijos. De manera que la ley natural, que marca para cada hombre la trayectoria inevitable de la niñez a la vejez, no tiene valor para la familia ni para la sociedad nacional, cuyos componentes no envejecen al mismo tiempo y que, por el contrario, pueden unir, en un momento dado, la experiencia de los mayores a la capacidad de acción de los jóvenes. Así, pues, ni la familia ni los países -la sociedad nacional- envejecen. De manera que la ley natural que explica la decadencia de cada hombre, individualmente, no explica la decadencia de la sociedad.

Sin embargo, la historia demuestra que los países pasan del esplendor a la decadencia, del bienestar a la miseria, de la libertad a la esclavitud. Y si eso se demuestra, es que hay razón para ello. ¿Cuál es esa razón? La respuesta a esta pregunta nos la da la observación del ejemplo que constituyen en la historia del mundo los países que fueron grandes y poderosos, ricos y felices, y que, sin embargo, bajaron por el tobogán de la decadencia hasta los niveles más bajos de la humanidad de su tiempo. No se trata ahora de explicar la decadencia de Egipto, de Grecia o de Roma, por ejemplo, sino de encontrar el trazo común que señala su época de esplendor y la época de descomposición que antecede a la caída. Y esos dos trazos se encuentran en la historia con tanta claridad como una luz en la noche. Lo que caracterizó la época de oro de esos tres países es su ORGANIZACIÓN SOCIAL DEL TRABAJO, en primer lugar, y como consecuencia, el CRECIMIENTO ARMÓNICO DE LA SOCIEDAD; y lo que caracteriza su decadencia es la DESORGANIZACIÓN DE SU PRODUCCIÓN Y DE LAS RELACIONES SOCIALES, y el crecimiento monstruoso de una parte de LA SOCIEDAD EN PERJUICIO DEL TODO NACIONAL.

 

SIN PLAN SE VA A LA DECADENCIA

 

Al verificar este hecho repetido siempre en la historia del mundo, cualquiera se pregunta cómo y por qué lo que estaba socialmente organizado crecía como un todo armónico pudo desorganizarse y crecer de una manera monstruosas haciéndolo una parte a expensas de las demás. La respuesta es sencilla: porque CARECÍAN DE UN PLAN DE CONJUNTO. Pero, ¿es que antes tuvieron un plan de conjunto? Claro que sí, aunque no tuvieran conciencia de la existencia de ese plan. Egipto, Grecia y Roma fueron como tres grandes familias que, mientras están construyendo la vivienda común y ensanchando sus propiedades, marchan por la senda del progreso porque esos objetivos simples fueron OBJETIVOS COMUNES DE TODOS SUS COMPONENTES y constituyen por si mismos UN PLAN DE ACCIÓN COMÚN.

Una vez logrado el hogar y la propiedad, desaparece el objetivo común y, por consiguiente, ya no hay plan. Entonces la comunidad divide sus esfuerzos, se separa en la acción, crece una parte en menoscabo de la otra y termina por ser víctima inerme de cualquier vecino que explota su debilidad y su antagonismo interno.

 

La decadencia de los países proviene de la ausencia de plan en su desenvolvimiento ulterior y su desarrollo. En el mundo moderno ya no hay cabida para las naciones sin plan.

 

 

¿QUÉ ES UN PLAN QUINQUENAL?

 

Muchos se preguntan qué es un Plan Quinquenal. Un Plan Quinquenal es un plan de conjunto que abarca cinco años. Pero, claro, esta explicación no satisface a nadie. Por consiguiente, vamos a explicarlo de otra manera. En la vida corriente ya nadie se lanza a realizar nada sin primero planearlo en el papel. ¿Cómo se construye una casa? Mediante un plano que se basa en: a) el terreno de que se dispone; b) las necesidades de la familia que la va a habitar; c) las entradas mensuales de esa familia para saber si va a poder hacer frente a la amortización de las cuotas mensuales que debe pagar; d) los materiales que necesita. Con todos estos datos un arquitecto realiza el plano de la vivienda calcula el costo, lo ajusta a los recursos familiares y se emprende la obra. Para fabricar una máquina se debe realizar una operación similar. Saber, antes, cuántos caballos de fuerza debe desarrollar, para qué se la va a usar cómo se la instalará, qué combustible consumirá y cuánto va a ser necesario. El especialista mecánico, con todos esos datos, dibuja la máquina, calcula el peso y la resistencia que debe tener cada pieza, elige el material y luego estudia la ARTICULACIÓN DE TODAS LAS PIEZAS para que la máquina FUNCIONE y dé el rendimiento que se espera de ella. Si no procede así, en vez de la MÁQUINA tendrá un montón de piezas desarticuladas que no sirven para nada en su conjunto.

TODO SE PLANEA… MENOS LOS PAÍSES Si analizamos todas las empresas en la vida de nuestros días veremos que todas se PLANEAN antes de EJECUTARLAS. ¿Quién que no esté loco de remate se pone a construir un puente sin un plano para el mismo? ¿Quién construye piezas para una máquina sin haber calculado antes el rendimiento que necesita de la misma, sin saber para qué la va a usar, sin tener seguridad de que dispondrá del combustible necesario? ¿Quién construye un camino que lleva a lo desconocido o que une dos lugares que nadie sabe cuáles son?

¿Quién, finalmente, construye una casa sin establecer de antemano el número de habitaciones que necesita, la dimensión del terreno de que dispone, el presupuesto de gastos que puede cubrir y la cantidad de material que requiere para construirla? Nadie. Sin embargo, esas casas inmensas que son los países se construyen SIN PLAN. Cada parte de esa CASA NACIONAL construye su habitación sin preocuparse de que esté de acuerdo con la que le sigue. Y cuando el edificio está terminado nos encontramos con una especie de manicomio construido por los internados.

La cocina está delante del comedor y separada de éste por el jardín. El gallinero ocupa el lugar de la sala. Una parte tiene un piso, otra tres y otra menos de medio. Y como cada cual trabajó por su cuenta y de acuerdo con “su idea”, no hay escaleras ni lugar para hacerlas. No queda más remedio que reformarla, con la pérdida consiguiente de tiempo, paciencia y dinero.

Un país es como una máquina y toda máquina es UNA SERIE DE PIEZAS ARTICULADAS. Si esas piezas han sido fabricadas al gusto y capricho de cada obrero -sin un plan de conjunto inicial- cuando se quiere ARMAR LA MÁQUINA resultará que las piezas no se articulan y como no se articulan no FUNCIONAN en conjunto. De esa manera no tendremos una MÁQUINA sino un montón de piezas desarticuladas, inútiles para todo esfuerzo conjunto, es decir, incapaz de funcionar. Un país, repetimos, es como una máquina – la más complicada de todas ellas y la mayor también. Si en esa máquina no está todo perfectamente articulado, no rinde lo que debe – y el pueblo sufre sus consecuencias.

Un plan quinquenal, pues, es el planeamiento durante cinco años de lo que debe realizarse en un país para que la máquina nacional funcione mejor y dé mayor rendimiento, para que el pueblo sea más feliz y disfrute de mayor bienestar. Nuestros planes quinquenales corresponden al mejor funcionamiento de la MÁQUINA ARGENTINA y al mejor rendimiento de la misma para multiplicar el bienestar del pueblo argentino. La política de planeamiento fue iniciada por el general Perón en nuestro país y en nuestro continente. Cuando asumió el mando en 1946, en el deseo de encontrar precedentes para su Plan de Gobierno, buscó, haciendo el camino hacia atrás en la Historia, un plan de acción gubernativa. Y no encontró un solo gobierno que hubiera estudiado previamente lo que pensaba hacer aunque el general Perón llegó en su búsqueda hasta el de Cornelio Saavedra en 1810. Perón fue el primero en planear. Y nunca más, por los siglos de los siglos, la Argentina trabajará sin plan. ¿Acaso alguien que ha construido una casa de acuerdo con un plan y verificado sus inmensas ventajas sobre la construcción a tontas y a locas, construiría otra sin plan?

 

 

¿QUÉ FUE EL PRIMER PLAN QUINQUENAL?

 

 

El primer Plan Quinquenal, que abarcó el lapso que va desde 1947 a 1951 -creado por el general Perón sobre la marcha- no pudo abarcar la TOTALIDAD de la máquina argentina. ¿Por qué? Porque 1) – No había estadísticas, es decir, no sabíamos cuántos éramos, con que contábamos, qué necesitábamos ni de qué recursos disponíamos en el país; 2) – No disponíamos de nuestras propias fuerzas ni éramos dueños de las piezas fundamentales que mueven LA MÁQUINA NACIONAL – los transportes eran ajenos, los bancos se mandaban desde el exterior, no teníamos buques ni industrias capaces de independizarnos; 3) – La comunidad nacional estaba dividida – los partidos políticos eran instrumentos de intereses ajenos a la comunidad y servían no PARA UNIR EL ESFUERZO DE TODOS EN BENEFICIO DE TODOS, sino para dividir y de esa manera “permitir reinar” a los intereses foráneos. De manera que, sin saber cuántos éramos, qué teníamos y qué necesitábamos; sin manejar nosotros mismos nuestra máquina y siendo ajenos entre nosotros mismos PORQUE ÉRAMOS AJENOS A LA COMUNIDAD. ¿Cómo se podía planear?

 

 

¿QUÉ HIZO PERÓN DE 1947 A 1951?

 

 

Lo que era necesario hacer -y lo hizo el primer Plan Quinquenal del general Perón- fue proceder a un BALANCE DEL DEBE Y HABER DE LA COMUNIDAD -y eso se hizo con el Censo Nacional-; luego, recuperar las piezas fundamentales de NUESTRA MÁQUINA -y eso se hizo mediante la nacionalización del Banco Central, La recuperación de los servicios públicos, la flota mercante, etc.

Finalmente, se unió a los argentinos mediante la creación de UNA DOCTRINA NACIONAL -el Peronismo-, que al señalar a todos un objetivo común -el bienestar del pueblo y la grandeza de la Nación- unificó las voluntades, los recursos y los anhelos de todo el pueblo.

De esa manera aprendimos a conocer nuestra patria, porque antes no la conocíamos ni, la poseíamos. Sólo se posee aquello que se conoce, y nosotros no conocíamos la Argentina. ¿Si la conociéramos, íbamos a estar importando carbón, por ejemplo, durante 50 años, teniendo millones de toneladas en Río Turbio? ¿Íbamos a dejar que se perdiera en el aire el gas de Comodoro Rivadavia, que ahora encerramos en el gasoducto y transportamos a los centros poblados? ¿Íbamos a dejar que los monopolios y los trusts se llevaran 3.500.000 toneladas de trigo, a seis pesos el quintal, mientras el 75% de los argentinos no conocían el pan?

El primer Plan Quinquenal fue un BALANCE y el principio de las REFORMAS que pondrían a nuestro país en condiciones de superar todos sus problemas como nación LIBRE -dueña de sus riquezas, su destino y el producto de su trabajo; como nación SOBERANA -que coopera con todos los pueblos, en igualdad de condiciones, para la paz y la prosperidad de la humanidad, y como nación JUSTA -que porque rechaza la explotación del hombre por el hombre y de la comunidad por el Estado forja la unión nacional para el bien común, la felicidad colectiva y la grandeza de la Nación.

Eso fue el primer Plan Quinquenal, que echó las bases de nuestra independencia Económica, de nuestra Soberanía Política y de nuestra Justicia Social. Setenta y seis mil obras en todo el país -más escuelas que las que se construyeron en un entre otras realidades- demuestran las ventajas de planear sobre las desventajas de construir al tuntún y señalan a los argentinos de esta y las demás generaciones la capacidad y el patriotismo de Perón. Y como ahora sabemos cuántos somos, qué tenemos y qué necesitamos; y como ahora somos dueños de nuestras propias fuerzas y de las piezas fundamentales de nuestra máquina nacional y, finalmente, disponemos de una doctrina propia que nos capacita para unificar los esfuerzos de todos hacia el bien común, el segundo Plan Quinquenal, que es más amplio, que demanda más recursos y requiere más trabajo que el primero, se puede realizar con más facilidad.

 

 

¿QUÉ ES EL SEGUNDO PLAN QUINQUENAL?

 

 

El segundo Plan Quinquenal, que se desarrollará desde el 1º de enero de 1953 hasta el 31 de diciembre de 1957, puede ser analizado en cuatro grandes partes, a saber: 1) Lo que corresponde a la ACCIÓN SOCIAL, en la que están comprendidos la organización total del pueblo; el desarrollo del trabajo en general; los problemas de la previsión, la educación y la cultura: la cooperación del Estado a las investigaciones técnicas, la salud pública, la vivienda y el turismo; 2) Lo que corresponde a la ACCIÓN ECONÓMICA, que comprende la acción agraria que desarrollara el Estado para facilitar al pueblo la propiedad de la tierra que trabaja, la mejor y mayor producción, la acción forestal, el incremento de la minería y la extracción de combustibles, líquidos y sólidos; la hidráulica, la energía eléctrica, el desenvolvimiento de las empresas privadas y la industria en general: 3) Lo que corresponde a ECONOMÍA Y FINANZAS, que comprende el comercio interno y exterior de la producción, la política crediticia la política monetaria y la política impositiva; 4) Finalmente está la parte relativa a los SERVICIOS Y TRABAJOS PÚBLICOS, que comprende los transportes. La vialidad, es decir, la red caminera en general; los puertos, las comunicaciones y las obras y servicios sanitarios. Además de estas cuatro partes básicas, el segundo Plan Quinquenal ha contemplado cuatro actividades especiales del Poder Ejecutivo que fundamentan toda la arquitectura del Plan; a) – la racionalización administrativa, simplificando y agilizando la actividad de los organismos de Estado, a los efectos de limar los defectos de la burocracia; b) – la legislación general que corresponde al Plan, que el Poder Ejecutivo someterá al juicio del Legislativo en cada caso y oportunamente; c) – las inversiones del Estado, es decir, la financiación de los proyectos constructivos que conforman el Plan, y d) – la defensa nacional, apoyo de nuestra independencia y soberanía, y de nuestra solidaridad con todos los pueblos de América.

¿Cuál es la síntesis del Plan Quinquenal en esas cuatro grandes partes? Para responder a esta pregunta, podemos decir:

 

 

EN MATERIA SOCIAL

 

 

1) ACCIÓN SOCIAL. El Estado se esforzará y facilitará de la manera más amplia que EL PUEBLO SE ORGANICE para que, teniendo una representación de todas sus capas sociales, pueda el Gobierno HACER LO QUE EL PUEBLO QUIERE, logrando una verdadera DEMOCRACIA SOCIAL sin fallas. En relación al trabajo el Estado sostendrá y propugnará el cumplimiento integral de LOS DERECHOS DEL TRABAJADOR que establece la Constitución, respetándolos y haciéndolos respetar para que el pueblo reciba una retribución justa, se capacite cada día más, mejore las condiciones de su trabajo, viva económicamente mejor y pueda defender, sin trabas, sus intereses profesionales. En lo referente a PREVISIÓN, el Estado propugnará todo cuanto signifique seguridad, bienestar y asistencia social. En lo que respecta a EDUCACIÓN Y CULTURA el Estado defenderá la formación física, moral e intelectual del pueblo, sobre la base de los principios fundamentales de la DOCTRINA NACIONAL (EL PERONISMO), porque éste sólo aspira a la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación por la independencia, la soberanía y la justicia, formando una cultura nacional, de contenido popular, humanista y cristiano, inspirada en la cultura clásica y moderna y en nuestra cultura tradicional. Mejorar aún más, siempre más, la salud pública, superar definitivamente el problema de la vivienda y facilitar el turismo a todo el pueblo son partes integrantes de su programa de acción social.

 

 

EN MATERIA ECONÓMICA

 

 

2) – ACCIÓN ECONÓMICA. En los aspectos de la ACCIÓN AGRARIA el Plan Quinquenal se puede definir asegurando que dará acceso a la propiedad de la tierra a la totalidad de la familia campesina, apoyará y facilitará su acción cooperativa, facilitará créditos y asegurará precios a los agricultores, defenderá intransigentemente la producción y pasará paulatinamente todo el ciclo -producción, comercialización e industrialización del producto- a las manos de los mismos productores, refirmando la función social de la propiedad y del capital. Promoverá, asimismo, la reforestación y valoración del árbol, mediante la industrialización racional de la madera; aumentará la actividad extractiva de nuestras minas, reforzará la explotación de combustibles, ampliará las ramas de la hidráulica y de la energía hidroeléctrica, facilitará la acción de las empresas privadas que se entronquen a nuestra economía social y descentralizará la industria, llevándola a las fuentes de producción de las materias primas que elaboran.

 

3) – ECONOMÍA Y FINANZAS. Nuestro objetivo en el rubro COMERCIO EXTERIOR es amplio y claro. Procurará asegurar el desarrollo progresivo de la economía social, porque ésta es la base del bienestar del pueblo, promoviendo todas las actividades que consoliden la independencia económica de la Nación. En lo referente al CONSUMO INTERNO, se trata de que los bienes de producción y de consumo lleguen a la totalidad del país, en los índices más económicos posibles: La POLÍTICA CREDITICIA tenderá a facilitar las actividades productivas, a consolidar la propiedad en su función social y a la eliminación de los intermediarios inútiles. La POLÍTICA MONETARIA tenderá a que ésta sirva al desarrollo ordenado de la economía social, evitando fluctuaciones que incidan sobre el valor adquisitivo de los salarios y moderando las alternativas que se registran en las variaciones de la moneda nacional frente a las demás monedas y el oro. Finalmente, la POLÍTICA IMPOSITIVA tenderá a librar de impuestos al trabajo, buscando una distribución equitativa de las cargas fiscales de acuerdo con la capacidad de contribución de todos y cada uno.

El impuesto será utilizado como instrumento de gobierno y puesto al servicio de la justicia social y de la economía social del país. El Estado cuidará especialmente de que los impuestos no desalienten a la producción.

 

 

SERVICIOS PÚBLICOS

 

 

4) – SERVICIOS Y TRABAJOS PÚBLICOS. En materia de TRANSPORTES, el Plan Quinquenal ha previsto: a) asegurar el movimiento de la producción hacia los centros de consumo, puertos y mercados exteriores; b) facilitar la vinculación entre los núcleos poblados del país y los demás países de Latinoamérica, particularmente los vecinos; c) promover el desarrollo demográfico, social y económico del país. Además, autoabastecerse en materia de transportes, propiciando una industria nacional en ese rubro, y servir a la defensa nacional. En relación a los PUERTOS, así como a las vías navegables correspondientes, el Plan ha previsto las necesidades internas de distribución de lo producido y los movimientos de importación y exportación, tal como los de pasajeros, con la mayor eficacia y celeridad. Las COMUNICACIONES cumplirán su fin esencial: unir al país en toda su faz interna y con el mundo. Finalmente, en materia de OBRAS SANITARIAS, el Plan ha previsto el uso racional del agua potable para la mejor salud de la población, la evacuación de las aguas pluviales y servidas, para consolidar el estado sanitario general, y la ampliación de los servicios sanitarios, para facilitar el desarrollo de otras zonas.

Tal es, en síntesis, el segundo Plan Quinquenal. Su objetivo trascendente es consolidar la independencia económica para asegurarnos la justicia social y mantener la soberanía política.

Tal es, en síntesis, el segundo Plan Quinquenal. Su objetivo trascendente es consolidar la independencia económica para asegurarnos la justicia social y mantener la soberanía política.

El gobierno del general Perón, a través de los organismos del Estado, está preparado para cumplir su parte en la empresa de engrandecer a la Patria y asegurar la felicidad del pueblo. Este, a través de sus organizaciones sociales, económicas y políticas -libremente desarrolladas-, habrá de cumplir la parte que le toca en la grandiosa perspectiva que encarna su porvenir. Un porvenir libre, justo y soberano, al que nos conduce una doctrina propia, el Peronismo, y una voluntad insobornable de progreso, de trabajo y de paz.

 

 

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