Cultura y Educación en el Peronismo

 

CULTURA Y EDUCACION EN EL PERONISMO

 

 

“Lo auténtico de la
cultura no es la
universidad, sino
la vida, creadora
perpetua de formas
culturales.”

 

 

J. J. Hernández Arregui

“En la Nueva Argentina
la cultura es un fruto
al alcance de todas las manos.”

Horacio Rega Molina

 

 

Introducción

Los fundamentos:

La Cultura

“El producto colectivo de todo un pueblo”

En una de clásicas definiciones de  cultura, como la que expone el antropólogo inglés Edgard Burnett Tylor, esta sería “la compleja totalidad que incluye conocimientos, creencias, artes, moral, leyes, costumbres y toda capacidad y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad”.

Pero el Justicialismo recurre a la conciencia colectiva del pueblo para dar validez a cualquier concepto sobre este tema y por lo tanto solo es legítimo hablar de cultura, cuando esta refleja y expresa el producto colectivo de ese pueblo. Es decir nuestra cultura es el resultado de todo lo que nuestro pueblo hace, promueve, vivencia, produce y comparte. Además, todo lo que impregna su conciencia es su cultura y él es el sujeto de la misma. El vivir de los pueblos y de sus hombres es lo que refleja su verdadera cultura, sino, no es tal.

Perón coloca para definir la cultura o lo cultural, a uno de sus principios más conocidos y que resulta por demás contundente para saber de que  estamos hablando. En efecto, cuando dice “Lo mejor que tenemos es el Pueblo” y “Todo lo aprendí leyendo el pensamiento y el sentir del Pueblo”, lo que está haciendo es ni más ni menos que convalidar la experiencia colectiva de ese Pueblo en todos los terrenos del vivir y de la expresión de sus sentires, que son su cultura y, a partir de este punto, desarrollarla, enriquecerla y difundirla por encima de cualquiera de los otros valores importados con pretensiones de cultura moderna.

Lo moderno para el justicialismo serán aquellos valores que provengan de la huella histórica, que nos afirme en el presente y nos prefigure el porvenir. Es la preservación de nuestra cultura para edificar el futuro.

Perón lo que hace es precisamente eso, leer esa huella histórico- cultural, definir que “los valores permanentes afloran siempre” y alentar, desarrollar, incrementar y difundir todos ellos como el bagaje cultural de los argentinos.

Esta huella viene de siglos, más aún, tiene por lo menos dos milenios, esto es a partir de la llegada de Cristo entre nosotros, lo que generó una cultura religiosa incorporada y compartida por la inmensa mayoría de los pueblos latinoamericanos y también la de Hyspania que habrá de trasplantarse para fusionarse con lo propio y original de América, que tiene por lo menos un milenio y medio.

Reconocer estos valores es hablar de nuestra cultura.

Además, sobre la base de estos principios queda definitivamente superada y condenada la noción de que cultos son “aquellos que poseen erudición intelectual o una instrucción superior” y generalmente al servicio de si mismos o solo de su pertenencia a una clase. No están dentro de la noción de conciencia y cultura colectivas del pueblo, ni al servicio de estas.

Efectivamente la historia y el presente muestran cantidades de intelectuales, “masters” en diversas ciencias adquiridas e instruidas en otros ámbitos supranacionales, que se revelan como verdaderamente incapaces o por intereses inconfesables, de leer los sentimientos y las vivencias de nuestro Pueblo. Lo que hacen entonces es predicar y ejercer lo que llamaremos la contracultura. Son a quienes se los reconoce como cultos. Debiera decirse que lo son para otra cultura, no para la nuestra.

Puebla, México, 1979

Mucho más cerca de estos conceptos justicialistas y en concordancia y complementación con ellos, que aquella definición primera de Tylor y en abierta contradicción con los conceptos de cultura del liberalismo, los obispos reunidos en 1979 en la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en Puebla, México, emiten un documento final del que seleccionamos en:

2.3 Aspectos culturales (1)

51.América Latina está conformada por diversas razas y grupos culturales con variados procesos históricos; no es una realidad uniforme y continua. Sin embargo, se dan elementos que constituyen como un patrimonio cultural común de tradiciones históricas y de fe cristiana.

52.Lamentablemente, el desarrollo de ciertas culturas es muy precario. En la práctica, se desconoce, se margina e incluso se destruye valores que pertenecen a la antigua y rica tradición de nuestro pueblo. Por otro lado, ha comenzado una revalorización de las culturas autóctonas.

53.A causa de influencias externas dominantes o de la imitación alienante de formas de vida y valores importados, las culturas y valores tradicionales de nuestros países se han visto deformadas y agredidas, minándose así nuestra identidad y nuestros valores propios.

386.Con la palabra “cultura” se indica el modo particular como, en un pueblo, los hombres cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con Dios (GS53b) de modo que puedan llegar a “un nivel verdadera y plenamente humano” (GS53a). Es “el estilo de vida común” (GS53c) que caracteriza a los diversos pueblos; por ello se habla de “pluralidad de culturas” (GS53c).

387.La cultura así entendida, abarca la totalidad de la vida de un pueblo: el conjunto de valores que lo animan y de desvalores que lo debilitan y que al ser participados en común por sus miembros, los reúne en base a una misma “conciencia colectiva” (EN18). La cultura comprende, asimismo, las formas a través de las cuales aquellos valores o desvalores se expresan y configuran, es decir, las costumbres, la lengua, las instituciones y estructuras de convivencia social, cuando no son impedidas o reprimidas por la intervención de otras culturas dominantes.

391.La cultura es una actividad creadora del hombre, con la que responde a la vocación de Dios, que le pide perfeccionar toda la creación (Gén) y en ella sus propias capacidades y cualidades espirituales y corporales.

392.La cultura se va formando y se transforma en base a la continua experiencia histórica y vital de los pueblos; se transmite a través del proceso de tradición generacional. El hombre, pues, nace y se desarrolla en el seno de una determinada sociedad, condicionado y enriquecido por una cultura particular; la recibe, la modifica creativamente y la sigue transmitiendo. La cultura es una realidad histórica y social

Testimonio

El valioso testimonio de Elbia Rosbaco Marechal que reproducimos, es francamente de un desarrollo simple y efectivo para comprender los objetivos culturales y educativos del Peronismo, esto es el respeto y el fortalecimiento de la cultura nacional.

 

Leopoldo Marechal y Señora

 

Leopoldo Marechal y Elbia Rosbaco Marechal
Fotografía publicada por www.magicasruinas.com.ar

 

 

 

 

 

Panorama de la cultura: 1945-1952

 

 

 

“La cultura es determinante de la felicidad de los pueblos, porque por cultura debe entenderse no sólo la preparación moral y el arma de combate para sostener la posición de cada hombre en la lucha cotidiana, sino del instrumento indispensable para que la vida política se desarrolle con tolerancia, honestidad y comprensión”

                                                                                                   

Juan D. Perón

 

Discurso durante el acto en su homenaje al tributarle el título de Doctor Honoris Causa por la Universidades Argentinas, Buenos Aires, 14 de noviembre de 1947.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En su artículo Proyecciones Culturales del Momento Argentino”,   publicado en el libro Argentina en Marcha, de la Comisión Nacional de Cooperación Intelectual, decía Leopoldo Marechal: “Dos caracteres propios definen la Revolución Peronista y le imprimen un sello de originalidad que la diferencia de las doctrinas revolucionarias que, desde hace medio siglo, vienen solicitando el interés y la pasión de las multitudes:

 

1º) Nuestra Revolución no se basa en una doctrina del Estado tendiente a lograr una adecuación del hombre al servicio de  Estado, sino en una doctrina del hombre tendiente a lograr una adecuación del Estado al servicio del hombre. Este punto de partida verdaderamente humano, da la tónica más original de nuestra Revolución y la asienta sobre la más firme de las bases, es decir sobre esa eterna realidad y también sobre ese eterno misterio que es el hombre. Nuestra Revolución no lastima esa realidad, ni profana ese misterio tras el siempre arriesgado afán de someter la una y el otro al patrón de una forma estatal hecha a la mediad del hombre”.

 

2º) Pero no basta concebir una forma estatal hecha a la medida del hombre si no se conoce la verdadera medida del hombre. Este segundo carácter distintivo de nuestra Revolución es el de que ella trabaja sobre un conocimiento integral del hombre al reconocer en la unidad hombre un compositum de cuerpo y alma o filosóficamente hablando, la concurrencia de un ‘individuo’ y de una ‘persona’, entendiendo por ‘individuo’ aquellos aspectos del hombre que se refieren a su naturaleza corporal y por ‘persona’ los que atañen a su naturaleza espiritual. Es así como nuestra Revolución al perseguir la reivindicación integral del Hombre Argentino, quiere abarcar esos dos aspectos de su unidad humana; la obra de la justicia social en que el gobierno justicialista se empeñó siempre no sólo ha tendido a restituir al hombre la dignidad de su cuerpo mediante nuevas y generosas condiciones de vida, sin también su decorote de criatura espiritual, mediante la participación del Hombre Argentino en la cultura, y su acceso a las formas intelectuales que le facilitan la comprensión de la Verdad, la Belleza y el Bien. Mas aún, reconoce la naturaleza trascendente del hombre y su destino sobrenatural, con lo que totaliza su noción de la unidad humana y propende a su entera realización.”

 

 

 

 

 

http://www.peronlibros.com.ar/sites/default/files/portadas/comisionnac_coop_int-argentina_en_marcha.jpg

 

Buenos Aires 1947

Fotografía publicada por www.peronlibros.com

 

 

Escribieron en esta publicación:

 

Prólogo, por Homero Guglielmini.
Carlos Astrada: Surge el hombre argentino con fisonomía propia.
Juan Francisco Giacobe. La investigación científica pura.
Lepoldo Marechal: Proyecciones culturales del momento argentino.
Antonio P.Castro: Museos históricos nacionales argentinos.
Lucio M. Moreno Quintana: La Argentina trabaja por la paz mundial.
José Imbelloni: La formación racial argentina.
Juan Oscar Ponferrada: Orígenes y rumbos del teatro argentino.
Carlos Aparicio: Por la justicia hacia la armonía social.
Agustín Eduardo Riggi: Geología y geografía de las Islas Malvinas.
Enrique Francois: El humanismo argentino.
Homero M. Guglielmini: Hay una experiencia argentina de espacio, tiempo y técnica.

 

Listado publicado por www.peronlibros.com

 

 

 

 

 

 

 

 

Retrato de Leopoldo Marechal

Publicado por www.elortiba.org

 

 

 

 

 

Desde el advenimiento del gobierno peronista se luchó contra el analfabetismo, la deserción escolar, y aumentó el presupuesto para impulsar el desarrollo de la educación de quinientos millones a tres mil millones anuales, todo lo cual es visto con interés en los países del Tercer Mundo. Un balance de la acción desarrollada en el campo de la enseñanza establece que en 1945 estudiaban en la Argentina, aproximadamente dos millones de educandos, y al promediar 1955 esa cifra se eleva a cuatro millones. En un análisis sobre el tema, el Gral. Perón testimonia. “Recibimos el país con casi 15 de analfabetos entre niños y adultos; todos lo años más doscientos mil niños no podían concurrir a la escuela primaria por falta de asientos en las escuelas del estado. Lo devolvimos con sólo el 3% de analfabetos adultos y hoy todos los niños y jóvenes sin excepción pueden cumplir sus estudios  primarios, secundarios, universitarios y técnicos. En 1945 el déficit de edificios para escuelas de todo tipo no pasaba de los diez mil. Nosotros en ocho años de gobierno construimos ocho mil escuelas confortables y grandes (casi a razón de tres escuelas por día). Sólo en los años iniciales del Primer Plan Quinquenal se construyeron más escuelas que en todo el resto de la Historia Argentina.”  (J.D.Perón en La fuerza es el derecho de las bestias, 1958, pag. 36)

Desde el gobierno se organizan congresos, asambleas docentes en los que se profundiza el contenido de los planes de estudio tendiendo a humanizar la enseñanza y a crear una clara conciencia nacional. Todos los estratos sociales tienen libre acceso a los centros educaciones donde se respeta la idiosincrasia del alumno, y se evita el enciclopedismo racionalista. 

El 1º e mayo de 1952, en el Honorable Congreso de la Nación, el Gral. Perón expresaba: “He reconocido alguna vez, y la ocasión se presenta para rememorarla, como la remanida frase de los viejos políticos: ‘Hay que educar al soberano’, nunca pasó de ser un doble mentira, pues jamás pensaron ellos que el pueblo fuese soberano y tampoco se preocuparon nunca de su educación acaso porque sabían demasiado bien que educarlo significa mostrarle peligrosamente los caminos de la soberanía. También en este sector de nuestra tare me diento obligado a destacar la cooperación del pueblo, que rodea a nuestras escuelas con cariño; la colaboración de las organizaciones sindicales, cuyas escuelas de capacitación contribuyen a la elevación cultural de los trabajadores y el fundamental aporte de la Fundación Eva Perón, cuyas mil escuelas sembradas por toda la República serán eternos testigos de una obra cuyo verdadero sentido de solidaridad y de amor, reconocerán las generaciones venideras.”

En la reforma de la Constitución de 1949, se incluyen derechos especiales del trabajador, de la familia, de la ancianidad, de la educación; y en el Preámbulo se agrega una cláusula significativa: “promover la cultura”. El texto constitucional hace referencia a la formación de un magisterio especializado con el fin de capacitar a los alumnos de las escuela rurales; a  la inserción en las universidades de los problemas regionales, así como cursos obligatorios en la universidades para que se “conozca la esencia de lo argentino, la realidad espiritual, económica, política y social del país; la evolución y la misión histórica del país; la evolución y la misión histórica de la República Argentina, según lo cual asigna un sistema de becas y asignaciones familiares.

El Peronismo contó en sus filas entre ogros famosos intelectuales con la adhesión de    José María Rosa, Leonardo Castellani, Ramón Carrillo, Julio Perceval, Hernán Benítez, Raúl Matera, José María Castiñeira de Dios, María Granata, Graciela  Maturo, Enrique Pavón Pereira, Haydée Frizi de Longoni, Fermín Chavez, Leopoldo Marechal, Ramón Doll, Homero Manzi, Enrique Santos Discépolo, Alfredo Guido, Enrique de Larrañaga, Miguel Angel Speroni, Ofelia Zúccoli Fidanza, José Luís Muñoz Aspiri, Juan José Hernández Arregui, José Fioravanti, John William Cooke, Jesús Hipólito Paz y por su puesto la lista sería larga de enumerar.

De “Filosofía Peronista”, (Perón, J. D., única ed. Fascsímil, 1973, editorial Freeland) extraemos estos precisos conceptos del Gral. Perón: “El Justicialismo recupera para el hombre su verdadera dimensión, reconociendo lo que es por esencia: finitud y trascendencia. Finitud material y trascendencia espiritual; finitud individual y trascendencia social.

El hombre, social por naturaleza, realiza sus destino únicamente en sociedad, porque sólo dándose al semejante encuentra la forma de recibir cuanto necesita.”

 

 

                                                                     Elbia Rosbaco Marechal  (2)

 

 

 

 

 

 

 

 

La Educación

 

La doble mentira de “Hay que educar al soberano” (D.F.Sarmiento)

La respuesta del Peronismo

 

 

Decía Perón en 1952 que, “He recordado alguna vez, y la ocasión se presta para rememorarlo, cómo la remanida frase ”Hay que educar al soberano”, nunca pasó de ser un doble mentira, desde que jamás pensaron ellos que el pueblo fuese verdaderamente soberano y tampoco se preocuparon nunca de su educación. ¡Acaso porque sabían demasiado bien que educarlo significaba mostrarles peligrosamente los caminos de la soberanía! (3) Y es que así había resultado ser en los hechos este pensamiento de Sarmiento. Mucho más allá del innegable apoyo a la educación del cual surgieron de su mano, una enorme cantidad de escuelas, el mismo sistema liberal que las impulsaba, ponía a esta acción y a esta política coto y clarísimos límites. No cabían todos los argentinos en una formación popular, que rescatara lo nacional y los concientizara. Demasiado peligroso, por esa razón la falta de educación masiva y de contenido nacional, fue paralela a la injusticia social que prevaleció durante tantas décadas hasta el advenimiento del Peronismo.

“Sólo en los años iniciales del Primer Plan Quinquenal se construyeron más escuelas que en todo el resto de la Historia Argentina.”, (4) es el testimonio que deja Perón al ocuparse de  lo realizado en ese terreno y, dicho en otras palabras, del mismo fenómeno, de la misma acción, debe decirse que la construcción de escuelas llegó a traducirse hacia 1952 en la entrega de nada menos que tres por día!

 

 

El concepto de argentino

 

Pero no solo se trató de construir escuelas. En sus aulas debía impartirse la enseñanza de  un contenido claro y preciso acorde tanto con los objetivos nacionales del gobierno central, como de los gobiernos provinciales, para lo cual se descentralizan los planes de enseñanza y por lo tanto quedan garantizados aquellos objetivos.

Perón lo explica de este modo:

 

 

 

 

 

 

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VIDEOPeronismo y Educación

por Juan D. Perón

Clic Acá

 

 

 

 

 

Tte. Gral. Juan D. Perón

Presidente de la Nación

1973

 

 

 

 

Fotografía publicada en Mercado Libre

por álbum escolar Escuela Nº 70-Rosario-foto 1948rosario peronismo

 

 

 

La Educación 

 

 

El pasado pertenece a la historia y a nuestros héroes. Al presente tenemos la grave responsabilidad de tenerlo en nuestras manos. Pero el futuro, que es lo más valioso, porque es la esperanza de la Patria, eso si es de los maestros que plasman y modelan diariamente en las escuelas a los hombres del mañana, de quienes depende la grandeza de la nacionalidad.

Los chicos tienen una importancia extraordinaria en la vida de los pueblo. En la República Argentina, lo menos que existe es el concepto argentino, tal vez porque estamos formados por muchos pueblo, porque se han mezclado muchas tendencias, muchas ideologías. Para conseguir la unidad nacional, primero es pensar con sentido nacional. La unidad nacional no está lograda en la Argentina, según mi impresión. Ella ha de partir de la escuela que tiene que formarla, pues nadie ha de hacerlo en el país en su reemplazo. Si lo hiciera el ejército lo haría con sentido militarista y si lo hiciera la Iglesia, lo haría con sentido religioso. Sólo el maestro puede hacerlo con sentido integral.

El profesor debe enseñar: de ahí su función; el estudiante aprender: he ahí su tarea.

La función del maestro es: primero, formar hombres buenos y justos; segundo, formar hombres sabios y prudentes, y tercero, formar un argentino que sepa poner esas dos cosas al servicio de la Patria y de su pueblo.

He pensado siempre que la tarea del maestro no es solamente la de instruir, sino la de educar y formar el alma y la inteligencia y dar armas a los hombres para su lucha por la vida o en la vida.

La función del maestro es ésa: salvar al hombre, pero no al hombre perdido, sino al que puede perderse. Hay que tomarlo a éste desde niño, llevarlo y cuidarlo, porque ésa es la esperanza del futuro del mundo.

Si los maestros cumplen esa función serán beneméritos para el mundo, sino la cumplen, Dios nos libre de lo que puede ser el futuro del mundo en consecuencia.

Lo primero que hay que hacer por la enseñanza es darle un lugar digno para que funcione y para que su personal esté en condiciones de dedicar a ella su vida. Ese aspecto, diremos material, debe ser satisfecho en las mejores condiciones en que el Estado puede hacerlo.

He considerado como una tarea fundamental de gobierno asegurar a los profesores y maestros de la nación la orientación necesaria, el ambiente digno y también las condiciones indispensables que ellos necesitan para enseñar. Hemos dedicado al Ministerio de Educación los mayores medios que se le hay destinado en toda la historia del país, y no hay esfuerzo que paulatinamente no hayamos de ir intensificando para hacer cada día más llevadera la tarea de enseñar y más alegre y constructiva la tarea de aprender, y para que nuestros profesores y maestros lleguen a formar ciudadanos no solamente capaces sin también dotados de una capacidad calificada para la virtud, sin la cual el hombre pasa a ser un elemento negativo.

 

 

 

 

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Cultura y Educación en nuestro sitio

Se encuentran disponibles los siguientes trabajos:

 

-En el Link Documentación// Constitución Nacional 1949

*Artículo Nº 37/IV de la Educación y la Cultura

 

-En el link Temas Especiales//Peronismo y Cultura

*Exposición del Libro – Historia
*Las raíces en la tierra
*Orquesta Sinfónica Nacional-Su creación
por José María Di Giorno

 

En el link Otros Autores//por José María Di Giorno

Universidad Obrera Nacional

 

 

 

 

 

 

Rango constitucional para la educación y la cultura

 

 

El liberalismo en su filosofía del dejar hacer, el famoso “laissez-faire” por parte del Estado y ahora abordando este mismo principio en los terrenos educativos y culturales, reitera su conocida trampa, como es supuestamente la de no intervenir en la orientación de estos procesos. En este dejar hacer, lo mismo que en el terreno económico, la falsedad es manifiesta, por cuanto los principios que se exhiben, tanto en los programas educativos, como en las manifestaciones culturales, todas ellas cumplen con los objetivos liberales de defender contenidos, personalidades de la historia, modelos de país y de sociedades, y valoraciones de expresiones, siempre, siempre ligadas a culturas y procesos del extranjero o de las clases argentinas dominantes. Lo popular y lo nacional brilla por su ausencia o está claramente relegado, o sea, no “deja de hacer”, hace ostensiblemente y notoriamente, pero repite que hay que dejar hacer. Una verdadera falsedad.

Para el liberalismo, por lo tanto, no era necesario consagrar en las leyes superiores estas orientaciones porque visiblemente las promovía en los hechos. Además, controlando que la instrucción fuera reducida, es decir que quedasen fuera de ella las grandes mayorías, se aseguraba que los pocos que llegasen a completarlas fueran los más pudientes y por lo tanto los conocimientos a aplicar serían claramente los necesarios para garantizar los privilegios de clase y el país colonial.

Cuando el Justicialismo llega al poder y se sanciona la nueva constitución nacional en 1949, se derriba íntegramente ese esquema perverso, mezquino y engañador.

Previamente, los liberales habían dictado la Constitución de 1853 y las posteriores reformas de 1860-1866 y 1898.

Toda la preocupación por la cultura y educación que expresan las mismas, está en su artículo nro. 14  el que reza lo siguiente:

 

Artículo 14.- Todos los habitantes de la Confederación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.

 

Sin embargo, el Justicialismo sanciona en el Cap. III/Art. 37/IV, de la nueva constitución,  derechos especiales para la educación y la cultura. Las diferencias son abismales y están en el texto constitucional, el que exime de mayores comentarios. Es claro, preciso y contundente. Además, aborda el  tema como una cuestión central, no como una mera referencia al modo en que se la encuentra en la de 1953.

 

 

No solo la escuela, centralmente también la familia

 

 

Pero antes de abordarlo es justo también señalar que es la familia, como célula básica de la sociedad, la que es designada como corresponsable  de garantizar la educación y la instrucción. Todo ello con rango constitucional. ¿Puede pedirse más elevación en la formulación de los principios y de las obligaciones emergentes? Decididamente no.

 

 

 

 

 

 

 

 

DERECHO A LA EDUCACION Y A LA CULTURA

 

 

 

 

 

 

 

 

En el Capítulo III

 

Derechos del trabajador, de la familia, de la ancianidad y de la educación y la cultura

 

Art. 37 – Declárense los siguientes derechos especiales: 

 

IV. De la educación y la cultura 

 

La educación y la instrucción corresponden a la familia y a los establecimientos particulares y oficiales que colaboren con ella, conforme a lo que establezcan las leyes. Para ese fin, el Estado creará escuelas de primera enseñanza, secundaria, técnico-profesionales, universidades y academias. 

 

1. La enseñanza tenderá al desarrollo del vigor físico de los jóvenes, al perfeccionamiento de sus facultades intelectuales y de sus potencias sociales, a su capacitación profesional, así como a la formación del carácter y el cultivo integral de todas las virtudes personales, familiares y cívicas. 

 

2. La enseñanza primaria elemental es obligatoria y será gratuita en las escuelas del Estado. La enseñanza primaria en las escuelas rurales tenderá a inculcar en el niño el amor a la vida del campo, a orientarlo hacia la capacitación profesional en las faenas rurales y a formar la mujer para las tareas domésticas campesinas. El Estado creará, con ese fin, los institutos necesarios para preparar un magisterio especializado. 

 

3. La orientación profesional de los jóvenes, concebida como un complemento de la acción de instruir y educar, es una función social que el Estado ampara y fomenta mediante instituciones que guíen a los jóvenes hacia las actividades para las que posean naturales aptitudes y capacidad, con el fin de que la adecuada elección profesional redunde en beneficio suyo y de la sociedad. 

 

4. El Estado encomienda a las universidades la enseñanza en el grado superior, que prepare a la juventud para el cultivo de las ciencias al servicio de los fines espirituales y del engrandecimiento de la Nación y para el ejercicio de las profesiones y de las artes técnicas en función del bien de la colectividad. Las universidades tienen el derecho de gobernarse con autonomía, dentro de los límites establecidos por una ley especial que reglamentará su organización y funcionamiento. 

Una ley dividirá el territorio nacional en regiones universitarias, dentro de cada una de las cuales ejercerá sus funciones la respectiva universidad. Cada una de las universidades, además de organizar los conocimientos universales cuya enseñanza le incumbe, tenderá a profundizar el estudio de la literatura, historia y folklore de su zona de influencia cultural, así como a promover las artes técnicas y las ciencias aplicadas con vistas a la explotación de las riquezas y al incremento de las actividades económicas regionales. 

Las universidades establecerán cursos obligatorios y comunes destinados a los estudiantes de todas las facultades para su formación política, con el propósito de que cada alumno conozca la esencia de lo argentino, la realidad espiritual, económica, social y política de su país, la evolución y la misión histórica de la República Argentina, y para que adquiera conciencia de la responsabilidad que debe asumir en la empresa de lograr y afianzar los fines reconocidos y fijados en esta Constitución. 

 

5. El Estado protege y fomenta el desarrollo de las ciencias y de las bellas artes, cuyo ejercicio es libre; aunque ello no excluye los deberes sociales de los artistas y hombres de ciencia. Corresponde a las academias la docencia de la cultura y de las investigaciones científicas postuniversitarias, para cuya función tienen el derecho de darse un ordenamiento autónomo dentro de los límites establecidos por una ley especial que las reglamente. 

 

6. Los alumnos capaces y meritorios tienen el derecho de alcanzar los más altos grados de instrucción. El Estado asegura el ejercicio de este derecho mediante becas, asignaciones a la familia y otras providencias que se conferirán por concurso entre los alumnos de todas las escuelas. 

 

7. Las riquezas artísticas e históricas, así como el paisaje natural cualquiera que sea su propietario, forman parte del patrimonio cultural de la Nación y estarán bajo la tutela del Estado, que puede decretar las expropiaciones necesarias para su defensa y prohibir la exportación o enajenación de los tesoros artísticos. El Estado organizará un registro de la riqueza artística e histórica que asegure su custodia y atienda a su conservación. 

 

 

 

 

 

 

 

No solo instrucción

“Hombres justos y buenos”

 

    Decía Perón sobre el deber ser de la escuela: “No sé por qué la escuela no ha de ser a la usanza de los demás templos que la vida ofrece, grandes y brillantes, para que allí se eduquen nuestros ciudadanos, pensando en grande y no en pequeño.”

Pero además no dejaba ningún aspecto sobre el tema la educación librado al azar sin ejercer docencia, elevando las miras y los objetivos trascendentes que debe tener tal desarrollo. Las apelaciones de Perón a la necesidad de formar hombres no solo sabios e instruidos, sino justos y buenos son frecuentes y adquieren el rango de principios doctrinarios y axiológicos. Son tan fuertes que derriban todas las barreras de lo conocido hasta entonces en materia educativa. Es que fueron expuestos en cuanta oportunidad cupiera y la que ofrecemos a continuación es nada más, ni nada menos que en un discurso de apertura del año legislativo del Congreso Nacional en 1947.

 

 

 

 

 

 

 

 

Perón y la formación de la juventud

 

 

“No se nos escapa que en el fracaso individual, hay una culpa directa de toda la sociedad y la carga de un peso muerto para el Estado. Para evitarlo, hemos creado escuelas técnicas de perfeccionamiento y orientación  profesional y otras de aprendizaje, en las que nuestros jóvenes pueden adquirir los conocimientos y la preparación necesarios para integrar después, sin desventajas, los cuadros de especialistas que nuestra economía reclama.

Estamos cumpliendo la etapa de capacitar a los trabajadores para que puedan desarrollar una mayor producción. Ese sacrificio les será compensado con mejores condiciones de vida.

Hemos contemplado la enseñanza destinada a la clase  trabajadora, porque el obrero se formaba y crecía en el dolor del taller, que no es la mejor escuela para obtener hombres técnicos.

Otro aspecto del plan que cumplimos es el relativo al aprendizaje y trabajo de los menores.

El sistema a adoptar era combinar dos condiciones: la empírica del oficio con la teórica de la profesión. El sistema era combinar esas dos acciones e ir haciendo una cosa que acabadamente llegar a darle al hombre la capacidad manual y la experiencia necesarias, y la capacidad intelectual para aspirar a perfeccionar eso y convertir ese oficio en un verdadero arte.

Por eso queremos: operarios formados en los cursos de capacitación, después perfeccionados en el segundo ciclo e inducidos hacia la capacidad directa en la Universidad Obrera.

Nuestro movimiento es profundamente humano y profundamente idealista, y si en algún sector de la población ha de tener un verdadero desarrollo jubiloso, debe ser en la juventud, cuyo valor más extraordinario presupone, precisamente, la existencia de esa fuera imponderable de los pueblos, , que es su verdadera fuerza motriz: la esperanza.

La historia marca el pasado; el presente es sólo una línea que vivimos, pero futuro es la inmensidad de todo el porvenir, que es la esperanza de los hombres y de los pueblos. Por eso es que el alma de los jóvenes, enferma de esa inmensidad, es la que tiene los impulsos más generosos, más grandes y más desinteresados.

Si nuestro movimiento, que es idealista y humano, no hubiera pensado muchas veces en que ha de prender con vigor en la juventud de nuestro país, habría ya perdido la esperanza de su triunfo en el porvenir. El camino de perfección tiene un solo objetivo de superación: hacer un ciudadano educado e instruido en su alma, en su inteligencia y en su cuerpo.

Voces de alerta señalan con frecuencia el peligro de que el progreso técnico no vaya seguido por un proporcional adelanto en la educación de los pueblos.

Por sobre todas las cosas, una sola condición anhelo para el pueblo argentino: que nuestra escuela forma además de hombres sabios, hombres buenos y hombres prudentes.

Hombres que amen más que el poder, la verdad, más que la fuerza, la razón, y que, por sobre todas las demás consideraciones, tengan amor a Dios, fe en las acciones que él inspira y esperanza en el porvenir, esperanza que en él ponemos los hombres, con infinita pequeñez, frente a su infinita grandeza.

Todo ese mal inmenso, que lleva a los injustos y ambiciosos a la destrucción, tiene su origen en una educación y una instrucción humanas basadas en la injusticia y carentes de virtud, que han formados hombres malos, egoístas y mentirosos.

En los hombres y en las naciones nada es estable y nada noble puede edificarse sobre la maldad, el egoísmo, la injustita y la mentira. Cada uno irá cosechando lo que ha sembrado.”

 

(6)

 

 

 

 

 

 

 

 

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“La universidad en el período justicialista no fue una mera fábrica de títulos, sino una fuente de conocimientos al servicio del pueblo, pues la localización de los establecimientos en todas las regiones del país y la vinculación real con las necesidades del medio, hicieron de ellas verdaderos centros de discusión de los problemas nacionales”

 

 

 

Objetivos de la Educación

 

Básicamente se reconocen dos objetivos en la Educación durante la década justicialista entre 1946 y 1955.

El primero y como ya quedó enunciado, fue el de llevarla hasta el “último” de los niños y jóvenes argentinos, allí donde se encontrasen, mediante la construcción de las escuelas que fuesen necesarias y la calificación de la tarea del docente, tanto en su formación como en sus remuneraciones. El rango constitucional con el que se sancionó el derecho a la educación, fue la cobertura legal necesaria para todas las acciones que el gobierno ya había puesto en ejecución para garantizarlo y, además, la más pura declaración de principios sobre lo que debe ser la educación.

El segundo fue colocar la orientación de la educación tanto en la preservación de la cultura nacional, como la formación de los planteles técnicos de media y alta especialización que requería el proyecto industrial de Perón.

Si la Argentina debía industrializarse, había que contar con la juventud especializada que, por vocación, siguiese todas y cada una de las especialidades técnicas que el proyecto precisaba. Esta consideración primordial, fue el fundamento de la creación y el avance arrollador de las Escuelas Técnicas desde 1946 en adelante. Un desarrollo revolucionario que posibilitó el progreso y la innovación tecnológica en manos de miles y miles de jóvenes, a la par de garantizárseles una ocupación laboral genuina.

Finalmente, es preciso recordar que, “No existe para el Justicialismo más que una sola clase de hombres, los que trabajan”  (cuarta de las veinte verdades peronistas) y que en línea con este apotegma doctrinario, su difusión y la puesta en práctica del mismo, constituyen tanto un valor educativo como cultural de altísimo rango.

 

 

 

 

 

 

 

 

Definiciones

 

 

“La cultura no es patrimonio de la gente que sabe leer”

                                                                             Cátulo Castillo

 

 

Nosotros los justicialistas creemos y estamos convencidos de la necesidad de elevar la cultura de los pueblos, de la necesidad de llevar la ciencia a su más alto conocimiento, de elevar la cultura artística y la cultura general, de crear por Estado todas las escuelas que permitan a los hombres desarrollarse cada día más”

                                                                             Juan D. Perón

 

“….La calidad del profesor universitario ha sido, triste es reconocerlo, salvo honrosas excepciones, una simple ayuda de gastos, un título para moverse en sociedad o un anzuelo para atraer mayor clientela particular”

                                                                             Juan D. Perón

                                                                                   1948

 

“Hemos de llevar la Universidad Obrera a nuestros muchachos pobres, porque entre ellos estoy persuadido, que hay más inteligencia y corazón”

                                                                             Juan D. Perón

                                                          En la inauguración de la Universidad

                                                                      Obrera Nacional, 1952

 

 

 

“Trataremos de incidir en la universidad, en la escuela, en los colegios, conservatorios, escuelas  de artes, centros científicos y centros de perfeccionamiento técnico para la enseñanza de nuestra cultura, como así también sobre el folklore,  las danzas, efemérides patrias, la poesía popular para la conservación, por tradición de nuestra cultura popular.” 

                                                                             Juan D. Perón

 

 

“La conciencia nacional ha de formarse en concordancia con el lenguaje, con la historia, con las tradiciones argentinas y el conocimiento objetivo y directo de todo el país por sus habitantes. Así se afirmará el concepto de patria y de soberanía.”

                                                                        Juan D. Perón

 

 

“Para el Justicialismo el trabajo es educación; y se educa a la vez, para construir una nueva sociedad basada en las virtudes del trabajo, y no en la especulación y la usura. Por el trabajo el hombre alcanza su propia dignidad y a través de él debe procurarse el pan cotidiano y contribuir al continuo progreso de las ciencias y las técnicas.”  (7)

 

 

“El Justicialismo defiende al trabajador docente como columna vertebral del sistema educativo y trasmisor de valores, ideas  y creencias que integran la tradición y esperanza del pueblo.” (8).

 

 

“…Perón va impartiendo directivas –en congresos partidarios, en asambleas docentes, en cuanta ocasión se presenta para trasmitir su ideario pedagógico- para que se profundice la trasformación de los contenidos de los planes de estudio mediante la paulatina humanización de la enseñanza.

En este sentido, la aplicación de los principios básicos de la doctrina peronista vivifica sensiblemente la práctica educativa: en el centro del pensamiento justicialista está el hombre, no el hombre aislado sino el que vive en comunidad. Esa visión humanista, que asigna a la técnica su originario sentido instrumental, renueva desde adentro el fenómeno educativo.” (9)

 

 

Que sigan los histéricos literatos extranjerizantes proclamando que “la inteligencia no está con Perón”. ¡Flor de revolución es ésa que ha sabido ganarse la adhesión y la simpatía sin límites de la más brillante juventud poética de nuestra historia literaria! ¡Que Perón realice la Grande Argentina: ellos le ayudarán a construirla con su canto; ellos darán la melodía, la música, la flor dorada del espíritu; ellos la cantarán cumplida como antes la cantaron sintiéndola y anunciándola! (10)

 

 

Discépolo le dice a Mordisquito: “A mi no me duele que vos tengas más…me duele que los demás no tengan nada. ¿Te has olvidado que la vida de los otros vale tanto como la tuya? Por eso me escribís diciendo que este gobierno ha desatado una tormenta de clases. ¡Qué error el tuyo! Lo que ha desatado este gobierno no es una tormenta de clases, sino que ha desatado a un montón de clases que vivían en la tormenta…sin paraguas, sin comida, sin más sueños que los que dan el cansancio y la miseria.” (11)

 

 

“La actividad periodística de un país, en sus distintas formas, es el reflejo de la vida misma de un pueblo. De colectividades sin ética y hombres sin honor no puede esperarse sino un periodismo sin objetivos, sin valores morales y sin virtudes. Cada pueblo tiene el periodismo que se merece. El periodismo, como toda actividad humana al servicio del pueblo se ennoblece y al servicio de la pasión del hombre se envilece. Yo estimo fundamental por eso que el periodismo acepte ante todo, y como primera norma de su ética, someter sus intereses a los ideales. Solamente así podrá servir al pueblo y por la misma razón ennoblecerse.”

                                                                             Juan D. Perón

 

 

 

 

 

 

Los hechos

 

-Hacia 1945 la población estudiantil alcanzaba a la cifra de 2,0 millones de niños y jóvenes. En 1955 esa cifra era de 4,0 millones, es decir el doble.

 

-Para iguales fechas el presupuesto en educación era de 500 millones y 3.000 millones respectivamente.

 

-Se sanciona la nueva Constitución Nacional en 1949. En su texto se incorporan los derechos de la Educación y de la Cultura en el Art. 37-IV

 

-Se quintuplica el presupuesto para educación. Se duplican los sueldos de los maestros, bonificándose en forma diferenciada a aquellos que cumplen sus funciones en lugares apartados.

 

-En 1945 existía un 15% de analfabetos entre niños y adultos. En 1955 ese número se había reducido al 3% y solo para adultos, quedando la totalidad de la población estudiantil de niños y jóvenes dentro del alfabetismo.

 

-En 1955 se llevaban construidas 8.000 escuelas, a razón de casi 3 por día y solo para el periodo del 1º Plan Quinquenal se construyeron más escuelas que en toda la historia política argentina previa.

 

-Se instaura la educación nocturna para alumnos adultos y se crean escuelas hospitalarias-domiciliarias para niños y adultos con problemas de discapacidad en su salud.

 

-Queda establecida la enseñanza preescolar. Para tal efecto se construyen 1.064 jardines de infantes y se implementa la nueva especialidad docente para ese nivel.

 

-Se crean los primeros comedores escolares en los establecimientos educativos.

 

-Se establece la obligatoriedad de la enseñanza primaria entre los 6 y los 14 años.

 

-En febrero de 1949 se crea el Ministerio de Educación, siendo su primer ministro Oscar Ivanisevich. Previamente el área estaba comprendida dentro del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública.

 

-El 21-12-1946 se sanciona la Ley 12921 por la cual se constituye la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional. Sobre la base de esta ley serán creadas y desarrolladas todas las escuelas técnicas en fábrica y las escuelas industriales del estado (futuras ENET), que apuntalarán el proceso de industrialización argentino.

Se crean Escuelas de Aprendizaje, Escuelas de Aprendizaje Privadas de Fábrica, Escuelas Fábricas y Escuelas de Perfeccionamiento para Obreros. Todas ellas y los planes de estudios están supervisadas y creados por la Secretaría de Trabajo y Previsión.

 

 

 

 

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                                                                      Taller de electricidad en la Escuela Otto Krause

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                                                                            Foto publicada por www.inti.gob.ar

 

 

 

 

 

-Se crean hogares escuelas para el amparo y la educación de niños huérfanos y escuelas granjas que consolidarán el desarrollo agropecuario nacional.

 

 

 

 

 

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                                                                        Hogar Escuela: amparo y educación

 

 

 

-El 20-6-1949 se dicta el decreto 29.337 por el cual se establece la gratuidad de la enseñanza universitaria y terciaria, quedando eliminados todos los aranceles vigentes y por lo tanto expedita la vía de acceso a la educación superior de todo el pueblo, especialmente a los hijos de obreros.

La matrícula universitaria en la Universidad de Buenos Aires que había sido en años anteriores escasamente de 12.000 alumnos, pasó hacia 1955 a 75.000 alumnos.

 

-El 19 de agosto de 1948 mediante la Ley 13.299 fue creada la Universidad Obrera Nacional, hoy Universidad Tecnológica Nacional. En 1952 se reglamentó la misma por el Decreto 8014/52 y el primer curso dio inicio en 1953.

Para el ingreso a la misma se requería acreditar el título de Técnico de Fábrica o de egresado de las Escuelas Industriales del Estado.

A partir de este año y hasta 1955 se fueron creando y poniendo en funcionamiento las Facultades Regionales de la U.O.N. en Santa Fe, Rosario, Córdoba, Mendoza, Bahía Blanca, La Plata, Tucumán y Avellaneda.

 

 

 

 

 

 

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El ancho camino de la educación técnica en el Justicialismo

 

 

 

 

-Se crean tres Ciudades Universitarias en Córdoba, Mendoza y Buenos Aires.

 

-En 1949 en la ciudad de Mendoza, se realiza el 1º Congreso Nacional de Filosofía que reúne a los más brillantes filósofos argentinos y cuenta con la asistencia de una enorme cantidad de filósofos internacionales.

En el, Perón presenta su ponencia con el título “La Comunidad Organizada”, constituyéndose la misma en la expresión del basamento filosófico del pensamiento justicialista.

-Entre el 24 de enero de 1951 y el 30 de julio de 1953, Perón bajo el seudónimo Descartes, publica en el diario Democracia 59 artículos con el título Política y Estrategia – No ataco, critico.

– Evita durante 1948, publica en el diario Democracia 16 artículos donde aclara conceptos y acomete la realidad con su opinión. El primero de ellos se tituló Porque soy Peronista, y la recopilación de todos, dará lugar a la edición del libro que lleva precisamente ese título.

 

-El Movimiento Peronista y el gobierno del Gral. Perón cuentan con la firme y decidida adhesión de innumerables intelectuales, pensadores, artistas plásticos y de la escena, literatos, músicos, cantantes, poetas y periodistas.

Entre ellos: Arturo E. Sampay, A. Eguren, A. Cascella, Jorge Icaza, Ramón Carrillo, Joaquín Diaz de Vivar, Ernesto Palacio, Raúl Scalabrini Ortiz, Leonardo Castellani, Fermín Chávez, Homero Guglielmini, Carlos Astrada, Coriolano Alberini, Nimio de Anquin, Alberto Vacarezza, Ramón Doll, Homero Manzi, Elías Castelnuovo, Enrique Santos Discépolo, Arturo Jauretche, Carlos Ibarguren, Roberto Vagni, María Granata, Rodolfo Puiggros, Francisco Muñoz Azpiri, Juan José Hernández Arregui, Hugo del Carril, Vera Pichel, Arturo Cancela, Manuel Gálvez, Carlos Obligado,  Pilar de Lusarreta, Ramón Doll, Leopoldo Marechal, Carlos de Jovellanos y Pareyro, Rafael Jijena Sánchez, Carlos Abregú Virreira, Atilio García Mellid, Luis Tenti Rocamora, José María Castiñeira de Dios; Haydée Frizzi de Longoni, Tita Merello, , Cátulo Castillo, Hernán Benítez SJ, Horacio Rega Molina, Nelly Omar, Juan Carlos Merlo, José María Rosa, José Fioravanti, Manuel Gávez, Hipólito J. Paz, Gustavo Martínez Zuviría, Benito Quinquela Martín, Julia Prilutzky Farny, Anibal Troilo, Francisco Canaro, Mariano Mores, Juanita Larrauri, Rodolfo Sciammarella, Fanny Navarro, , Mirtha Legrand, Elena Lucena, Olga Zubarry, Zully Moreno, Amelia Bence, Blanca Podestá, Silvana Roth, Malvina Pastorino, Nelly Daren, Tania, Pierina Dealessi, Perla Mux, Malisa Zini, Pedro Baratea, Julia Prilutzky Farny, Enrique Lavié, Juan O. Ponferrada, María Granata, Lulia Prilosky, Claudio Martínez Paiva, Mecha Ortiz, Luís Elías Sojit, José Gobello, Valentín Vergara, Mauricio Birabent,  José María Fernández Unsain, Lizardo Zía y Jorge Ricardo Masetti.

 

 ANEXO
El presente listado que anexamos es un material de alto valor documental que revela, por su propio peso, la adhesión y el compromiso político e intelectual con el  Peronismo de una enorme cantidad de personalidades del arte y del pensamiento en todas sus expresiones.

Desde luego y rigurosamente dicho, es una enumeración de aquellos que participaron en distintas publicaciones, ámbitos y escenarios del Peronismo, sin descartar que algunos pocos de ellos finalmente hubiesen tomado distancia con el pensamiento del Gral. Perón.

 Publicado por www.peronlibros.com.ar/sites//pulfer-peronismo_historico_y_campo_intelectual.pdf

 

Anotaciones sobre campo intelectual y peronismo clásico

2016

Por Darío Pulfer (12)

 

INFORMACION DEL PERÍODO  1946-1955

 Para ir consolidando un listado de apoyos reproduciremos las referencias encontradas en una serie de materiales de época.

 

En la Guía quincenal de actividades culturales, publicada por la Comisión Nacional de Cultura, aparecen los intelectuales y artistas que responden a una convocatoria del Presidente Perón, del día 13 de noviembre de 1947, en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno:

 

José María Castro, Alfredo Guido, Carlos Ibarguren, José León Pagano, Ricardo Rodríguez, Raúl Silva Montaner, Jesús H. Paz, G. Martínez Zuviría, Felipe Barreda Laos, José María Rosa (H), Alfredo Díaz de Molina, Antonio P. Castro, E. M. S. Danero, Claudio Martínez Paiva y señora, Juan Zocchi, Miguel A Martínez Gálvez, Enrique W. Philippeaux, Mario César Gras, Arturo Cancela, Atilio García Mellid, Pilar de Lusarreta, Carlos Cossio, Julio V. Otaola, César Pugliese, Fortunato E. Mendilaharzu, Eduardo Colombres Mármol, Juan Zuretti, Raúl de Labougle, Christoval de Camargo, Pablo Duerós Hicken, Emilio D. Cipolletti, Serviliano Goller, Arturo Lagorio, Homero M. Guglielmini, Félix Molina Tellez, Lisardo Zía, Julio Jaimes Répide, Bartolomé Galíndez, Raúl Scalabrini Ortiz, Cap. de Fragata Jacinto Yaben, Carlos M. Gelly y Obes, Roberto Vagni, Rodolfo Franco, Luis Perlotti, Héctor Rocha, Francisco Prado, Josué Quesada, Héctor Villanueva, José L. Cordero, Héctor Sáenz Quesada, Rómulo Amadeo, León Rebollo Paz, José M. Espigares Moreno, Pedro Miguel Obligado, Juan Carlos Oliva Navarro, Juan Alfonso Carrizo, Magdalena Ivanisevich de D’ Angelo Rodríguez, Aurelio García Elorrio, Ernesto Mario Barreda, Juan Carlos Goyeneche, Mario Molina Pico, Manuel Villada Achaval, Carlos Abregú Virreira, Carlos Astrada, Arturo Cambours Ocampo, Armando Cascella, Raúl Quintana, Padre Virgilio Filippo, Padre Luís Gorosito Heredia, Manuel Gálvez y señora, José María Castiñeira de Dios, Ramón Doll, Tte. Gral Agustín Casá, Carlos Ibarguren(h), Federico Ibarguren, Rafael Jijena Sánchez, Manuel Gómez Carrillo, Alberto Vaccarezza, Jorge Luna Valdez, Enrique Gonzalez Trillo, Benito Quinquela Martín, Luís Ortiz Behetty, Carlos Alberto Silva, Horacio Schiavo, Jorge Luna Valdez, Enrique Stieben, Rosauro Pérez Aubone, Leopoldo Marechal, Héctor C. Quesada, A. Armanini, Carlos de Jovellanos y Paseyro, Joaquín Linares, Arturo Mom, Romualdo Ardissone, Martín Gil, Arturo Carranza Casares, Padre Julio Meinvielle, José Yepes, Juan José de Soiza Reilly, Paulino Mussachio, José Imbelloni, Raúl Salinas y Juan Carlos Moreno. (5)

 

 

En una publicación de 1947, Argentina en marcha, (6) figuran escritos de:

 

Carlos Astrada, Carlos Biggeri, Juan Francisco Giacobbe, Leopoldo Marechal, Antonio P. Castro, Lucio Moreno Quintana, José Imbelloni, Juan Oscar Ponferrada, Carlos Aparicio, Agustín Eduardo Riggi, Enrique Francois y Homero Gugliemini.

 

 

En las Actas del Primer Congreso Nacional de Filosofía, (7) aparecen los registros de los miembros relatores argentinos:

 

Enrique Aftalión, Rodolfo Agoglia, Coriolano Alberini, Nimio de Anquin, Carlos Astrada, Alberto Baldrich, J. M .Bargalló Cirio, Hernán Benitez, Carlos J.Biedma, Fernando Bosch, Tomás D. Casares, Juan A .Casaubon, Juan E. Cassani, Alicia. C. Eguren de Catella, Carlos Cossio, Octavio Derisi, José M. de Estrada, Luís Farré, Héctor Llambías, José Enrique Miguens, Rodolfo Mondolfo, José León Pagano, Alberto Palcos, César Pico, Juan Pichon Riviere, Alfredo Poviña, Diego F.Pró, Eugenio Pucciarelli, Ismael Quiles, Juan R.Sepich, Belisario Tello, Fausto Toranzos, Angel Vasallo, Miguel Angel Virasoro, Rafael Virasoro, Francisco Vocos, Juan Carlos Zuretti.

Vale aclarar que esta participación no significa necesariamente adhesión sino prestar legitimidad a un espacio de convocatoria de carácter académico/universitario, poco tiempo después de aprobada la Constitución (11-03-49) que habilitaba la reelección presidencial.

 

 

En la Revista Argentina (18 números entre enero de 1949 y julio 1950), bajo la dirección de Gustavo Martínez Zuviria (Hugo Wast), director de la Biblioteca Nacional. Entre sus colaboradores se encuentran:

 

Manuel Gálvez, Valentín Thiebaut, Eduardo S. Castilla, Ignacio B. Anzóategui, Eros Nicolás Siri, Hipólito J. Paz, Carlos de Jovellanos y Paseyro, Julio Ellena de la Sota, Orestes Di Lullo,

 

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(5) Comisión Nacional de Cultura. Guía Quincenal de la actividad, intelectual y artística argentina. Año I.N° 16. Diciembre de 1947. Según Rein ese encuentro fue interpretado por la Embajada Norteamericana como un encuentro entre Perón y el “nacionalismo de derecha”sin advertir la heterogeneidad de la concurrencia. National Archives, Documents of the Department of State, record group 59, College Park, MD, 835.42/11-1847, Buenos Aires Embassy to State Department, Nov.18, 1947. Rein, Raanan. Ob.cit.pag.57.

(6) Comisión Nacional de cooperación intelectual. Argentina en marcha. Bs.As., Comisión Nacional de Cooperación Intelectual, 1947. El discurso completo de Perón en la oportunidad puede consultarse en PERON, Juan D. El presidente de la Nación Argentina General Juan Perón se dirige a los intelectuales, escritores, artistas, pintores, maestros. Bs.As., s/e, s/f.

(7) ACTAS DEL PRIMER CONGRESO NACIONAL DE FILOSOFIA. Mendoza, 30-03 al 9-04 de 1949. DAVID, Guillermo. El primer congreso nacional de filosofía. En Revista de la Biblioteca Nacional N° 2-3. 2004.

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José María Espigares Moreno, Lautaro Durañona y Vedia, Avelino Herrero Mayor, Luis Ortiz Behety, Joaquín Linares, Fermín Chávez, Juan Bautista Magaldi, J. M. Fernández Unsain, Guillermo House, Delfina Bunge de Gálvez, Guillermo Furlong, Manuel Ugarte, Juan Oscar Ponferrada, Carlos Ibarguren, Tomás de Lara, José Gabriel, Héctor Pedro Blomberg, Martín Gil, Lisardo Zía, Salvador Merlino, Jorge W. Abalos, Margot Guezúraga, E. M. Suárez Danero, Alfonso Ferrari Amores, Alejandro E. Berruti, José M. Samperio, Luís Carlini. (8)

 

 

Entre 1949 y 1952 se publica la Revista Cultura, en la que colaboran:

 

Carlos Astrada, Ramón Gómez de la Serna, Antonio Puga Sabaté, Antonio Herrero, Osvaldo Guglielmino, Octavio Derisi, Ismael Quiles, Lysandro Galtier, Gregorio Santos Hernando, José L. Muñoz Azpiri, Alejandro de Isusi, Vintila Horia, Jorge Perrone, Rodolfo Falcioni, Elena Duncan, Alberto Ponce de León, María Mombrú, Martín Alberto Boneo, Alicia Eguren, María Granata, Julia Prilutzky Farny, Leonardo Castellani, Fermín Chávez, Armando Cascella, Horacio Schiavo, Juan R. Sepich, Avelino Herrero Mayor, David Martínez, Marcos Fingerit, J. Soler Darás, Luis Ortiz Behety, Rodolfo M.Agoglia, Leopoldo Marechal, María de Villarino, Juan Carlos Dávalos, Guillermo House, Arturo Horacio Guida, Homero M. Guglielmini, Bruno Jacovella, Héctor Villanueva, Bernardo Canal Feijoo, Eugenio Pucciarelli, Juan Carlos Ghiano, Carlos Disandro y otros. (9)

 

 

La Comisión Nacional de Cultura publica la Revista Poesía Argentina (sept.1949-dic.1950), que recoge aportaciones de:

 

Rafael Jijena Sánchez, Angela Blanco Amores, Juan Oscar Ponferrada, Francisco Dibella, Novión de los Rios, Salvador Merlino, María Isabel Orlando, Horacio Schiavo, Alberto Franco, Amilcar Urbano Sosa, Mario Trejo, Margot Guezuraga, Lirio Fernández, Mario Luis Descotte, Susana Soba, Horacio E. Guillén, Eugenia de Oro, Alberto Oscar Blasi, Nicolás Cócaro, Leopoldo Marechal, Alfredo Tarruella, Ramiro Tamayo, Alejandro de Isusi, Nicandro Pereyra, Paulina Ponsowy, Ana Emilia Lahitte, Apolinario H. Sosa, Alberto Franco, Alberto Vanasco, Carlos Abregú Virreira, Fermin Chávez, Raquel Gancier, Elbia Rosbaco, Fernando Hugo Casullo, Delfina Bunge de Gálvez, Saúl Villar, Sara Bonder, María Luisa Carnelli, Tilde Pérez Pieroni, Jorge Perrone, Vicente Trípoli, Julio Ellena de la Sota, Carlos de Jovellanos y Paseyro, Rubén A. Benítez, Amelia M. Biagioni, Carlos Alberto Lanzilloto, Horacio Esteban Ratti, Juan Bautista Zalazar, Julio C. Luzzatto, Luis Matharan, J. Soler Darás, Ernesto B. Rodríguez, Francisco José Goin, Joaquín O. Giannuzzi, Héctor Villanueva, Horacio Armani, Francisco Tomás Guido, Gregorio Santos Hernando, J.M.Fernández Unsain, Yelda Cresta, Alberto Ponce de León, Rodolfo Juan Carchaflie, Lisardo Zía, Josefina Crosa, Mariano López Palmero, María Granata, Luís Alberto Murray, Julia Prilutzky Farny, María Luisa Rubertino, Enrique Lavié, Manuel Eduardo Aldonate, Leonardo Castellani, Alberto Peyroy, Alfonso Sola González, Lisardo Alonso, Luis Alberto Ruiz, Raúl de Ezeyza, Roberto Hurtado de Mendoza, Luis Gorosito Heredia y otros. (10)

 

 

 La Revista de cultura Sexto Continente (siete números entre julio 1949 y dic.1950). Dirigida por Alicia Eguren y Armando Cascella (primeros cuatro números) y los siguientes por Cascella y Valentín Thiebaut.

 

 

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(8) En Revista ARGENTINA. Año I. N° 4. 1° de mayo de 1949. En tapa aparece J. D. Perón jurando la Constitución frente a D. Mercante.

(9) CHAVEZ, Fermín. Alpargatas y libros. Diccionario de peronistas de la cultura. II. Bs.As., Theoria, 2004. Pág.84-85.

(10) CHAVEZ, Fermín. Alpargatas y libros. Diccionario de peronistas de la cultura. II. Bs.As., Theoria, 2004. Pág. 86.

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Publican en sus páginas:

 

José Vasconcelos, Carlos Astrada, Arturo E. Sampay, A. Eguren, A. Cascella, Jorge Icaza, Ramón Carrillo, Joaquín Diaz de Vivar, Ernesto Palacio, José María Rosa, Julio César Avanza, José M. Castiñeira de Dios, Julio C.Vignale, J. A. Osorio Lizarazo, Manuel García Calderón, Carlos Ibarguren, Raúl Scalabrini Ortiz, Octavio Nicolás Derisi, Antonio Puga Sabaté, Alberto Ezcurra Medrano, Carlos Correa Avila, Leopoldo Marechal, Ramón Gómez de la Serna, Héctor Villanueva, Pilar de Lusarreta, J. A. García Martínez, José Gabriel, Arturo Cancela, María Granata, Vintila Horia, Augusto Céspedes, Miguel Angel Virasoro, Enrique Lavié, Jaime María de Mahieu, Carlos Montenegro. Ramón Doll realiza los comentarios bibliográficos. (11) Trípoli reseña Tierra sin nada, tierra de profetas de Scalabrini Ortiz. (12)

 

 

Entre fines de 1949 y principios de 1950 se publica el periódico cultural Latitud 3413, dirigido por Jorge Perrone. (14)

Escriben: José L. Muñoz Azpiri, Marcelo López Astrada, Vicente Trípoli, Ramiro Tamayo, Fermín Chávez, Luis Soler Cañas, Paulina Ponsowy, Mabel Fernández Chala, Elías Giménez Vega, Alberto Vanasco, Alfredo Brandán Caraffa, Alfredo Bettanín, Jorge R.Montes 15, Enrique Pavón Pereyra y otros. En el numero 3 entrevistan a Raúl Scalabrini Ortiz. (16)

 

 

Los textos leídos, durante el año 1950, en la Peña de Eva Perón, fueron editados en tiradas limitadas fuera del circuito comercial:

 

Alabanza de J. M. Castiñeira de Dios; Canción Elemental de J. M. Fernández Unsain; Poema Fiel de Juan Oscar Ponferrada; Nuestra Señora del Buen Hacer de Claudio Martínez Payva; La llama de Héctor Villanueva; Cifra Suprema de Claudio Martínez Payva; Canto pleno de Julio Ellena de la Sota; El Angel de Gregorio Santos Hernando; Nuestra Señora del Batallar de Enrique A.Olmedo; Canción para las Madres de mi tierra de Julia Prilutzky Farny; El Regreso de la Diosa Caá-Yarí de Luís Horacio Velázquez, Sumada Llama de María Granata y Dos Elogios y Dos comentarios de Fermín Chávez. (17)

 

 

Para el año 1952 en la obra colectiva Una nación recobrada (18), aparecen trabajos de:

Juan Imbrogno, Alvaro Ossorio, Ramón Prieto, Marino González, Germán O. Galfrascoli, Santiago Ganduglia, Julio Ellena de la Sota, Jorge Luna Valdez, José Osés, José Gabriel, Antonio Nella Castro, Carlos Abregú Virreira, Amado Adip, Horacio Rega Molina, María Granata.

 

 

En la publicación del Sindicato de Escritores Argentinos (19) que lleva el título Los escritores argentinos ante el Plan Económico 1952, aparecen textos de los siguientes autores:

Armando Cascella, Luís Cané, José Torre Revello, María Granata, Nicolás Olivari, Horacio Rega Molina, José

 

 

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(11) DOLL, Ramón. Libros. Revista SEXTO CONTINENTE. N° 5. Sept 1950.

(12) Revista SEXTO CONTINENTE. N° 2. Agosto-Sep. 1950.

(13) KORN, Guillermo. Latitud 34, una zona de frontera. En No Retornable. Disponible en: http://www.noretornable.com.ar/v12/teatro/korn.html

(14) PERRONE, Jorge. Se dice hombre. Bs.As., 1950. En el que vuelca las memorias del grupo y el emprendimiento cultural. Comentado por SOLER CAÑAS, Luís. En Revista Jauja. N° 35. Año 1968.

(15) CHAVEZ, Fermín. Alpargatas y libros. Diccionario de peronistas de la cultura. II. Bs.As., Theoria, 2004. Pág.85-86.

(16) REVISTA LATITUD 34. N° 3.Año 1950.

(17) CHAVEZ, Fermín. Alpargatas y libros. Diccionario de peronistas de la cultura. II. Bs.As., Theoria, 2004. Pág.85.

(18) SUBSECRETARIA DE INFORMACIONES (Ed). Una nación recobrada. Enfoques parciales de la Nueva Argentina. Bs.As., Subsecretaria de Informaciones, 1952. (19) SINDICATO DE ESCRITORES ARGENTINOS. Los escritores argentinos apoyan el Plan Económico 1952. Bs.As., Sindicatos de Esritores Argentinos, 1952.

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Gabriel, Rafel Jijena Sánchez, María Alicia Domínguez, Santiago Ganduglia, Guillermo House, Luís Horacio Velázquez, Homero Guglielmini, Juan Oscar Ponferrada.

 

 

En el suplemento cultural de La Prensa (20), bajo control de la CGT, escriben:

 

Enrique Amorín, Ignacio Anzoategui, Eduardo Astesano, Velmiro Ayala Gauna, Helvio Botana, Miguel Brascó, Ernesto M.Barreda, Tulio Carella, Arturo Cambours Ocampo, Cátulo Castillo, Leonardo Castellani, Elías Castelnuovo, Arturo Cerretani, Atilio Castelpoggi, Chas de Cruz, Fermín Chavez, Juan Carlos Dávalos, Mario Jorge De Lellis, Ramón Doll, Julio Ellena de la Sota, Ricardo Furlan, Bustos Fierro, José Gobello, Guillermo House, Alberto Insúa, Rafael Jijena Sánchez, Bernardo Kordon, Ezequiel Korenblit, David José Kohon, Lázaro Liacho, Tomás de Lara, Héctor R.Lafleur, Salvador Merlino, José Luís Muñoz Azpiri, Leopoldo Marechal, Claudio Martínez Paiva, Homero Manzi, Rodolfo Oyhanarte, Nicolás Olivari, Juan L.Ortiz, Juan Pinto, Alberto Ponce de León, Julia Prilutzky Farny, Enrique Pavón Pereyra, Juan Oscar Ponferrada, Jorge Perrone, Horacio Rega Molina, María Luisa Rubertino, Elbia Rosbaco de Marechal, Luisa Sofovich, Luis Soler Cañas, Carlos Selva Andrade, César Tiempo, Amaro Villanueva, Constancio Vigil, Alberto Vanasco, Arturo Berenguer Carisomo, Enrique Wernicke, Juan José de Soiza Relly, Eduardo Zamacois y Lisardo Zía.

 

 

En la editorial Mundo Peronista publican:

 

Claudio Martínez Paiva (21), Vicente Trípoli (22), Miguel Tejada23 y Armando Cascella (24), entre otros.

 

El 14 de septiembre de 1953 se realiza el Gran Festival pro escuela de arte de la Unidad Básica Eva Perón en el Teatro “Enrique Santos Discépolo”. En el programa25 figura la participación de autores como Cátulo Castillo, Julia Prilutzky, Roberto Valenti, María Granata, Abel Santa Cruz, Rafael García Ibañez.

 

 

 Intervienen los artistas, músicos y cantantes:

 

Blanca Podestá, Miguel Faust Rocha, Fernando Albuerne, Santos Menéndez, María Esther Gamas, Dringue Farias, Nelly Raymond, Angelita Velez, Shulco, Luis Sandrini, Malvina Pastorino, Pierina Dealessi, Aída Luz, Angeles Martínez, Pedro Maratea, Mario Danesi, Agustín Irusta, Guillermo Santalla, Ubaldo Martínez, Sofía Bozán, Elina Colomer, Carlos Cores, Jorge Salcedo.

Presentan Jorge Lanza, Ana Lassalle, Aida Alberti, Fidel Pintos, Nedda Francy, Rosita Contreras, Iris Marga, Angel Magaña, Carmen Lamas, Olinda Bozán, Rosa Rosen, Amalia Britto, Tito Lusiardo.

Actúa el Ballet de Celia Queiró; el Coro de los Románticos de la Zarzuela “Doña Francisquita”; Carmen Amaya y su conjunto de arte folklórico español; Marianito Mores y su gran orquesta y el cuerpo de baile y la orquesta de Aníbal Troilo. Se presentan, además, los cantantes Alberto Castillo, Charlo, Hugo Del Carril, Horacio Debal, Enrique Lucero, Alberto Marino, Héctor Maure y Edmundo Rivero.

 

 

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(20) PANELLA, Claudio; REIN, Raanan. Cultura para todos. El suplemento cultura de La Prensa bajo control cegetista. Bs.As., Biblioteca Nacional, 2013.

(21) MARTÍNEZ PAIVA, Claudio. Fiesta del pueblo. Bs.As., Mundo Peronista, 1952. (22) TRIPOLI, Vicente. Los inmortales. Bs.As., Mundo Peronista, 1952.

(23) TEJADA, Miguel. Ritmos de la Nueva Argentina. Bs.As., 1952.

(24) CASCELLA, Armando. La traición de la oligarquía. Bs.As., Mundo Peronista, 1953.

(25) Partido Peronista Femenino. Gran Festival pro escuela de Are de la Unidad Básica Eva Perón. Bs.As., 1953. Citamos este material porque contiene referencias que luego serán recogidas por autores, como Hernández Arregui, en tiempos de la Revolución Libertadora.

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En el año 1954, Antonio Monti (26), recopila los registros poéticos de la “Revolución Justicialista”. Figuran en su trabajo:

 

Oscar Aguirre, Alberto Oscar Blasi, Raúl Bustos Fierro, José María Castiñeira de Dios, Juan Carlos Clemente, Fermín Chávez, Alfonso Depascale, Francisco Dibella, Rolando Dorcas Berro, Julio Ellena de la Sota, Raúl Ezeiza Monasterio, J. M. Fernández Unsain, Alfonso Ferrari Amores, Zulema Foassa, Alberto Franco, Juan Fuscaldo, José P. Gagnin, Santiago Ganduglia, Juan Francisco Giacobbe, Miguel Angel Gómez, Luis Gorosito Heredia, María Granata, Rafael Gigena Sánchez, Pedro M.Larroca, López Ruiz, A.López Torres, Ofelia Magariños Pinto, Teófilo Marín, Leopoldo Marechal, Claudio Martínez Paiva, Raúl A. Mende, Antonio Monti, Antonio Nella Castro, E. A. Olmedo, Maruca Ortga de Carrasco, Luis Ortiz Behety, Juan Oscar Ponferrada, Julia Prilutzky Farny, Gregorio Santos Hernando, Alfonso Sola González, J. Soler Daras, Miguel Tejada, Rodolfo I.Turdera, Alberto Vaccarezza, Luís Horacio Velázquez, Héctor V. Villanueva, Omar Viñole, Beatriz Yance de Scillato, Lisardo Zia, Ofelia Zuccoli Fidanza.

 

 

Por ese tiempo se publica el periódico Actitud 27 (febrero a diciembre de 1954), en el que escriben: Luís Soler Cañas, Fernando Cuevillas, Jorge R.Montes, Vicente Trípoli, Héctor Puerta Ynda, Lucio Moreno Quintana, Virginio Alsinet, Fulvio di Fulvio, Jorge Perrone, Ariel Fernández Dirube, Antonio Puga Sabaté, Leonardo Castellani, José María Castiñeira de Dios, Elías S.Gimenez Vega, Miguel Angel Echeverrigaray, Dante Rodolfo Núñez, Fermín Chávez, José Luis Muños Azpiri, Américo Barrios, Salvador Linares, Tomás de Lara y otros28 .

 

 

En tiempos de la “Revolución Libertadora” se publica un folleto anónimo con el título Pax. Epitafios.

 

En el mismo se insertan, en primer término, unas “coplas por la muerte de un rebaño de traidores” orientadas a:

 

Leonardo Castellani, Fermín Chávez, Arturo Cancela, Armando Cascella, Julio Ellena de la Sota, Sigfrido Radaelli, Helvio Botana, Homero Guglielmini, Enrique Lavié, Santiago Ganduglia, Leopoldo Marechal, Gustavo Martínez Zuviria, María Granata, Luis María Albamonte, Rafael Jijena Sánchez, Alberto Franco, Nicolás Olivari, César Tiempo, José María Fernández Unsain, León Benarós, Luisa Sofovich de Gómez de la Serna, Juan Oscar Ponferrada, Angel J.Battistessa, Lisardo Zía, Luis Cané y Alberto Vaccarezza. (29)

 

 

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(26) MONTI, Antonio. Antología poética de la revolución justicialista. Bs.As., Perlado, 1954.

(27) PANELLA, Claudio. Actitud: publicación estudiantil “de lucha e incitación política” en tiempos del primer peronismo. En Panella, C.; Korn, G. Ideas y debates para la nueva Argentina: revistas culturales y políticas del peronismo. Vol.II. Bs.As., Ediciones EPC-UNLP, 2014.

(28) CHAVEZ, Fermín. Alpargatas y libros. Diccionario de peronistas de la cultura. II. Bs.As., Theoria, 2004. Pág.83.

(29) “¿Qué se hicieron de los hombres y de las damas más famosas y corridas? Aquí se leerán sus nombres que hoy infaman blancas losas doloridas. Aquí sus actos, su historia, para que los argentinos de bien inscriban en su memoria los nombres de los cretinos. Amén”. Entre los epitafios, aparecen: “El infame, con su calva ya sin brillo que un vil gusano lame”. “Bajo de un pútrido monte yace tu bellaquería”, “lacayo, gordo y servil”, “aquí yace una alcahueta que se creía poeta”; “¡qué lo meen las arañas”, “miserale, yace aquí medio podrido”, “que su razón no se pierda, y que la tierra lo cubre y que lo cubre…la m…”, “y adulón y perdulario” “ni un perro le ladre con sarno o sin Serna…y se pudra eterna Luisa Sofofich en idioma idisch)”; “hubo una vez una doña con mayúscula y con roña”; “detente aquí, peregrino, y escupe sobre el cochino que yace bajo esta losa. Juntamente con su esposa…”.

Este folleto anónimo, Pax .Epitafios. Bs.As., Editorial Mingere, 1955., no ha podido ser consultado. Según FINNEGAN, Patricio. Resonancias locales del caso Pasternak. En Mayoría N° 84, nov.1958 .pag.21 contiene más nombres y vincula su autoría a miembros de la SADE.

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Evita con Francisco Canaro y Homero Manzi

 

 

 

  

Perón saluda a Pierina Dealessi y a su elenco teatral

 

 

-Se crea la Orquesta Sinfónica Nacional.

 

-Queda reglamentado que el 50 % de la música que se difunda por radio debe ser argentina.     

 

-Se publican revistas como Hechos e Ideas nacida en 1935 en defensa del Yrigoyenismo y luego ferviente defensora del Justicialismo; Mundo atómico; Mundo agrario; Mundo Peronista; Mundo radial; Mundo deportivo; diario El Mundo, diario Democracia, Mundo Argentino, Selecta, El Hogar, Mundo Infantil, Mundo Radial ,La revista de la educación; Poesía Argentina; Guía quincenal de la actividad intelectual y artística argentina.

Se adquieren la empresas editorial Haynes Ltda. y La Razón S.A.

 

-El cine argentino cobra un impulso extraordinario por  el decidido apoyo que le brinda el gobierno. En 1950 se llega al record absoluto de 58 películas filmadas. En el período se destacan  “Dios se lo pague”, “Nacha Regules”, “El grito sagrado”, “Deshonra”, “Las aguas bajan turbias” (premiada en el Festival Cinematográfico de Venecia, Italia), “Suburbio”, “Pelota de trapo” y “Crimen de Oribe”.

En 1954 se realiza el 1º Festival de Cine Internacional en Mar del Plata. 

 

-Es expropiado por ley Nº 14.021 del Congreso Nacional el diario La Prensa y es entregado a la C.G.T.

 

-En 1951 queda inaugurada la televisión en la Argentina con la señal de Canal 7, dependiendo de Radio Belgrano y con la dirección de Jaime Yankelevich

 

-Se habilita el Teatro Colón para funciones populares los domingos a la tarde, con entradas a muy bajo costo y al alcance de todos los trabajadores.  

 

La Comisión Nacional de Cultura es presidida por Cátulo Castillo, que luego será elevada a Dirección General y más a Subsecretaría de Cultura. 

 

-En 1948 se crea la Junta Nacional de Intelectuales con el objetivo de coordinar y organizar todas las actividades afines.              

 

La Secretaria de Prensa y Difusión, a cargo de Raúl Apold, organiza en el teatro Enrique S. Discépolo funciones populares de tango y folklore.

 

-Se difunden a través de Radio del Estado programas de gran contenido cultural como “Las dos Carátulas” y “Pienso y digo lo que pienso” por Enrique S. Discépolo.

Las radios pasan a formar parte de cadenas informativas que alcanzan con su cobertura a todo el país, garantizándose el contenido de la información y la no dependencia de radios del exterior.

 

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Bibliografía y documentación de apoyo

 

1-Documento de Puebla, México, 1979, por www.clerus.org

2-Rosbaco Marechal, Elbia, Testimonio,  Treinta años que conmovieron

    la política argentina, fasc. Nº 22

3-Perón, J. D., Mensaje al Congreso de la Nación, 01-05-1952

4-Perón, J. D., La fuerza es el derecho de las bestias, 1958, pag. 36

5-Perón, J. D., Treinta años que conmovieron la política argentina, fasc. Nº

    21

6-Texto compilado del mensaje del presidente Perón en la inauguración del

   período ordinario de sesiones del Congreso Nacional el 01-05-1947

7-Tercera Posición-Cuadernos, Aportes (II) para el debate educativo en el

   Congreso Pedagógico, Documento base de la Comisión Nacional de

    Cultura y Educación del Partido Justicialista sobre el Congreso

    Pedagógico, 1.2.5.-Año 1986

8-Doc. Cit. 1.2.7.

9-Perón, J. D., Perón el Hombre del Destino, Fasc. Nº 27

10- Soler Cañas, Luís, 04-11-1951, Citado en “Alpargatas y Libros” por 

       Fermín Chávez

11-Discépolo, Enrique S., “Pienso y digo lo que pienso”, Radio del Estado,

       1951

12-Pulfer, Darío-Anotaciones sobre campo intelectual y peronismo clásico, Publicado por

      www.peronlibros.com.ar

 

 

 

 

 

 

 

 

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