{"id":7520,"date":"2015-07-07T19:43:14","date_gmt":"2015-07-07T19:43:14","guid":{"rendered":"http:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=7520"},"modified":"2018-08-15T19:01:42","modified_gmt":"2018-08-15T22:01:42","slug":"jose-ignacio-rucci-argentino-y-peronista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=7520","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Ignacio Rucci Argentino y Peronista"},"content":{"rendered":"<div style=\"color: #000;\">\n<p style=\"font-size: 36pt; font-weight: bold; line-height: 40px;\">\u00a0Jos\u00e9 Ignacio Rucci<\/p>\n<p><strong><hr class=\"no_line\" style=\"margin: 0 auto 80px;\"\/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-size: 36pt; font-weight: bold; line-height: 40px;\">\nArgentino y Peronista<\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Para Vida y Militancia<br \/>\n<\/strong><strong>por Claudia Rucci (InfoRegi\u00f3n.com.ar) y<br \/>\n<\/strong><strong>por Ernesto Guti\u00e9rrez (Publicaciones de Revista Forjando, Jauretche Centro de Estudios, www.bancoprovincia.com.ar)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7522\" src=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/1-4.jpg\" alt=\"1\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/1-4.jpg 400w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/1-4-300x248.jpg 300w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/1-4-177x146.jpg 177w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/1-4-50x41.jpg 50w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p><strong><hr class=\"no_line\" style=\"margin: 0 auto 80px;\"\/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7523 size-large\" src=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/2-3-691x1024.jpg\" alt=\"2\" width=\"400\" srcset=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/2-3-691x1024.jpg 691w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/2-3-202x300.jpg 202w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/2-3-768x1138.jpg 768w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/2-3-98x146.jpg 98w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/2-3-34x50.jpg 34w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/2-3-576x854.jpg 576w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/2-3.jpg 1360w\" sizes=\"(max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/p>\n<p><strong>Pintura de \u00a0Carlos Gorriarena<\/strong><\/p>\n<p><strong>Per\u00f3n y Rucci en Ezeiza 17-11-1972<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<div style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Lomas de Zamora, septiembre 2014<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Claudia Rucci record\u00f3 a su padre.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La Universidad<\/strong><strong> Nacional<\/strong><strong> de Lomas de Zamora y la agrupaci\u00f3n Felipe Vallese recordaron a Jos\u00e9 Ignacio Rucci durante una semana al cumplirse un nuevo aniversario de su muerte.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left; border: 1px solid; padding: 20px;\"><strong>\u201cA los chicos de La C\u00e1mpora: Montoneros no atent\u00f3 contra Rucci sino contra Per\u00f3n\u201d, Claudia Rucci.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>El momento m\u00e1s emotivo del acto lleg\u00f3 cuando, Claudia, hija del dirigente asesinado hace 41 a\u00f1os, record\u00f3 a su padre y comparti\u00f3 con el auditorio an\u00e9cdotas de su infancia. \u00abEstoy sumamente emocionada. Quiero agradecer a Diego (Molea) y los militantes de la Felipe Vallese por este reconocimiento\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00abRecuerdo a mi padre como un gran trabajador (&#8230;) Recuerdo un nombre que todo el tiempo se nombraba en casa, que era Per\u00f3n (&#8230;) Recuerdo tambi\u00e9n unas cajas que no hab\u00eda que tocar, que era donde se guardaban las cintas que \u00e9l tra\u00eda cuando iba a ver al general Per\u00f3n, de las que se hac\u00edan copias para que todos los compa\u00f1eros pudieran escuchar su mensaje (&#8230;) Tambi\u00e9n recuerdo cuando sonaba el tel\u00e9fono a la madrugada y no hab\u00eda que moverse porque era el General que quer\u00eda hablar con Jos\u00e9 para darle instrucciones\u00bb, recorri\u00f3 Claudia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Uno de los puntos risue\u00f1os de las tantas historias que ilustraron el homenaje fue una an\u00e9cdota de la hija de Rucci sobre la foto del paraguas: \u00abMi mam\u00e1 que se llama Coca nos hab\u00eda cambiado para ir a recibir a Per\u00f3n y mi pap\u00e1 no quer\u00eda que fu\u00e9ramos porque dec\u00eda que era peligroso. Empez\u00f3 una discusi\u00f3n y en un momento mi mam\u00e1 le dice &#8216;Ojal\u00e1 que te llueva&#8217;. No llovi\u00f3 por la naturaleza, fue la maldici\u00f3n de mi madre\u00bb, cont\u00f3 entre risas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Luego, con seriedad comparti\u00f3 con los presentes una reflexi\u00f3n sobre aquella imagen. \u00abEn esa foto del paraguas yo siempre digo que se lo ve muy feliz a mi padre. Con la felicidad de la misi\u00f3n cumplida. Creo que es la foto m\u00e1s bella que tengo de mi padre. Ese paraguas no estaba all\u00ed s\u00f3lo por la lluvia. Uno cuando camina bajo la lluvia y le pone el paraguas al otro lo est\u00e1 protegiendo. Ese fue el trabajo de mi padre hasta que lo asesinaron: proteger a Per\u00f3n\u00bb, explic\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cerca del cierre de su alocuci\u00f3n Claudia Rucci habl\u00f3 sobre el crimen del l\u00edder sindical. \u00abA mi padre lo asesinaron porque era la \u00fanica manera de quebrar a Per\u00f3n. Quienes lo asesinaron no entendieron nunca nada y siguen sin entender nada. Quisieron ense\u00f1arle al General lo que era el Peronismo. No entendieron que cuando asesinaron a Rucci asesinaron el voto de millones de argentinos que cre\u00edan en una patria grande y un pueblo feliz. No entendieron que cuando asesinaron a Rucci tambi\u00e9n asesinaron a Per\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Publicado por InfoRegi\u00f3n.com.ar el 23-09-2014<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>RUCCI, EL SINDICALISTA DE PER\u00d3N<\/strong><strong><br \/>\npor Ernesto Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n<p><strong><hr class=\"no_line\" style=\"margin: 0 auto 80px;\"\/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7524\" src=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/3-2.jpg\" alt=\"3\" width=\"770\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/3-2.jpg 770w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/3-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/3-2-768x432.jpg 768w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/3-2-260x146.jpg 260w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/3-2-50x28.jpg 50w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/3-2-576x324.jpg 576w\" sizes=\"(max-width: 770px) 100vw, 770px\" \/><\/p>\n<p><strong><hr class=\"no_line\" style=\"margin: 0 auto 80px;\"\/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Se ha querido identificar a Jos\u00e9 Ignacio Rucci como parte de una burocracia sindical quietista, traidora y conservadora. Sin embargo, el recorrido por su vida gremial y pol\u00edtica, que en los complejos a\u00f1os setenta lo encumbrar\u00e1 en la CGT, revelar\u00e1 un militante tan comprometido con los valores y los momentos fundamentales del peronismo como con la lealtad a su l\u00edder; y que pagar\u00e1 su activismo con la muerte. Ingobernable para los militares golpistas, odiado por el sindicalismo de izquierda y \u201cclasista\u201d, molesto para los sindicalistas \u201cparticipacionistas\u201d y para los pol\u00edticos neoperonistas, Rucci fue abrigado como un hijo por Per\u00f3n y para la mayor\u00eda del activismo sindical a\u00fan hoy es considerado el mejor y el m\u00e1s leal de todos nosotros. Su origen humilde, la participaci\u00f3n activa en la Resistencia gremial a la dictadura antiperonista de 1955-58, su vertiginoso y h\u00e1bil crecimiento como dirigente en el interior del sindicato metal\u00fargico (UOM) y su papel de unidad y de lealtad a Per\u00f3n en una CGT completamente fragmentada, quiz\u00e1s expliquen la dimensi\u00f3n de militante y l\u00edder sindical que leg\u00f3 Rucci para su posteridad.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><br \/>\nA pocos meses de la dictadura antiperonista del 55, un joven escritor que hab\u00eda celebrado la ca\u00edda del notable l\u00edder popular y que pasaba su tiempo leyendo en un bar de la ciudad de La Plata, escucha un di\u00e1logo misterioso sobre el paradero de unos fusilados. A partir de esta azarosa escucha nace Operaci\u00f3n Masacre, de Rodolfo Walsh, obra que acabar\u00e1 siendo el registro de la ruptura entre una porci\u00f3n importantes de las clases medias y su peque\u00f1a criatura pol\u00edtica llamado Revoluci\u00f3n Libertadora. No solo se ver\u00e1n definitivamente defraudados de aquella gesta que s\u00f3lo unos meses antes hab\u00edan celebrado como desnazificadora, sino que adem\u00e1s a muchos de estos letrados hijos del 55 se les revelar\u00e1 tormentosa la brecha entre los intelectuales y el pueblo. Y comenzar\u00e1n ese camino de nacionalizaci\u00f3n cultural que los integrar\u00e1 vitalmente al peronismo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Sin embargo, la escisi\u00f3n cultural en la Argentina volver\u00e1 a aparecer tras los efectos de largo plazo que nos ha deparado el genocidio de la \u00faltima dictadura y la econom\u00eda de mercado y de fragmentaci\u00f3n social del neoliberalismo. Mucho se ha rememorado sobre el llamado peronismo de izquierda, a trav\u00e9s de memorias, ensayos, pel\u00edculas, festivales, etc., y de aquel setentismo primaveral se ha guardado bastante poco sobre lo que doctrinariamente en vida de Juan Per\u00f3n se denomin\u00f3 \u201cla columna vertebral del movimiento\u201d: el sindicalismo. Quiz\u00e1s porque la dictadura apunt\u00f3 sus garras desaparecedoras sobre los cuerpos del trabajo y en particular sobre los delegados gremiales, y entonces no qued\u00f3 m\u00e1s que el vencido silencio. Quiz\u00e1s porque la brecha entre los letrados intelectuales de la Revoluci\u00f3n y los manuales hombres del sindicalismo no ha dejado de amplificarse en un modelo econ\u00f3mico de desocupaci\u00f3n. Y esta distancia se revela en el personaje hist\u00f3rico que nos toca biografiar: Jos\u00e9 Ignacio Rucci. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Las decenas de placas conmemorativas que primerean en la sede de la Confederaci\u00f3n General del Trabajo se presentan como un notable contraste de la indiferencia de los investigadores \u2013salvo ma\u00f1osos panfletos de petit cojuncture pol\u00edtica y una solitaria pero noble, rigurosa y se\u00f1era biograf\u00eda de Luis Fernando Beraza- y de la descalificaci\u00f3n casi instintiva de una parte sustancial del peronismo de izquierda y de toda la intelectualidad progresista.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>El desaf\u00edo de nuestro art\u00edculo pasa por dilucidar por qu\u00e9 la mayor\u00eda del gremialismo argentino pondera a Rucci como principal m\u00e1rtir y h\u00e9roe, y bajo el recorrido de su vida y obra se nos han revelado grandes mitos movilizadores del peronismo, de su doctrina y de su historia viva. Quiz\u00e1s esto explique la raz\u00f3n sindicalista, hegemonizada desde el 45 por la identidad peronista, de conservar con sabia paciencia la memoria de un inc\u00f3modo para los otros y de el mejor de todos nosotros para los propios.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>De la \u00e9pica del ascenso social a la lealtad con Per\u00f3n, pasando por su participaci\u00f3n en la Resistencia, su organicidad sindical y su mirada estrat\u00e9gica de conjunto, en aquel \u201cJos\u00e9\u201d se ver\u00e1 condensado una valerosa porci\u00f3n de los valores sociales, culturales y pol\u00edticos que el peronismo a\u00fan sostiene en su pr\u00e1ctica y en su doctrina.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>LA \u00c9PICA DEL ASCENSO SOCIAL:<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>de Alcorta a la gran ciudad, 1912-55.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Hijo de un pe\u00f3n rural y de una ama de casa, \u201cJos\u00e9\u201d nace en la ciudad santafesina de Alcorta durante el a\u00f1o 1912, precisamente el mismo en el que los arrendatarios agr\u00edcolas se alzan heroicamente contra los grandes terratenientes y dejan una huella grande en la historia de las luchas nacionales. Abandonar\u00e1 la escuela por necesidades econ\u00f3micas y a los veinte a\u00f1os recalar\u00e1 en Rosario, donde trabajar\u00e1 de chocolatinero de cine, de \u201climpiatripas de frigor\u00edfico\u201d \u2013como contara \u00e9l mismo- y finalmente en la verduler\u00eda del t\u00edo. Y en una de esas, un amigo lo invita a viajar a Buenos Aires en un cami\u00f3n de reparto del peri\u00f3dico El Mundo, que iba tan camino a la gran ciudad como los centenares de miles de compatriotas que desde el \u00b430 hab\u00edan comenzado a emigrar desde todos los rincones del pa\u00eds, dando lugar a una nueva clase trabajadora urbana, s\u00edntesis del criollaje federal y de los inmigrantes gringos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Al llegar a la Capital, trabaja de lavacopas, mozo y cajero en una confiter\u00eda de Floresta y en otra sucursal ubicada en el barrio de Belgrano. Mientras alterna sus fines de semana futboleros con San Lorenzo, y tras varios trabajos ocasionales, en 1944 ingresa como operario en la Hispano Argentina, una f\u00e1brica de automotores, donde conocer\u00e1 a Hilario Salvo, quien luego ser\u00e1 secretario general de la Uni\u00f3n Obrera Metal\u00fargica (UOM), y a una delegada gremial de nombre N\u00e9lida Blanca Baglio, que terminar\u00e1 siendo su mujer y la madre de sus dos hijos: An\u00edbal Enrique y Claudia M\u00f3nica.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>El 17 de octubre lo encontrar\u00e1 como uno m\u00e1s del \u201csubsuelo de la patria sublevado\u201d y comenzar\u00e1 su militancia gremial dos a\u00f1os despu\u00e9s, al ingresar a la f\u00e1brica de electromec\u00e1nicos Alejandro Ubertini, desde donde llegar\u00e1 a ser convocado por el sindicato a formar parte de la comisi\u00f3n paritaria. Pero tras la crisis econ\u00f3mica de 1952 y su cambio de trabajo a la f\u00e1brica CATITA (Compa\u00f1\u00eda Argentina de Talleres Industriales y Anexos), emerger\u00e1 un verdadero dirigente sindical. Ejercer\u00e1 como delegado electo sin licencia gremial y miembro de la Comisi\u00f3n Interna, y ser\u00e1 reiteradamente valorado entre los compa\u00f1eros por su valent\u00eda frente a la patronal -por ejemplo, durante una protesta por mejores condiciones laborales, llegar\u00e1 a encerrar en una habitaci\u00f3n al Jefe de Personal- y por una notable oratoria en las asambleas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><br \/>\n\u201cJos\u00e9\u201d ser\u00e1 contempor\u00e1neo de la fundaci\u00f3n de la UOM, llevada adelante en abril de 1943 por un grupo de dirigentes de la \u201cizquierda nacional\u201d y como alternativa al gremio existente bajo conducci\u00f3n comunista. Asimismo, ser\u00e1 testigo y parte del acelerado crecimiento de afiliados en la UOM: en 1943 con tres mil, tres a\u00f1os despu\u00e9s con cien mil y en 1957, tras el derrocamiento de Per\u00f3n, con 180 mil.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>El pasaje de aquel hijo de pe\u00f3n rural a dirigente de la organizaci\u00f3n sindical m\u00e1s numerosa del pa\u00eds peronista refleja la incorporaci\u00f3n de las masas urbanas y rurales a la vida pol\u00edtica nacional, y de un modo que las convierte en protagonistas activas. Porque la fenomenal plebeyizaci\u00f3n de la \u00e9lite pol\u00edtica que produce el peronismo, en perjuicio del tutelaje de los \u201cdoctores\u201d, est\u00e1 reflejado en todo el itinerario de Rucci. D\u00e9cadas despu\u00e9s como l\u00edder de la CGT, este rasgo ser\u00e1 motivo de un encontronazo con un periodista, quien despectivamente lo calificar\u00e1 como \u201cJos\u00e9 Campera\u201d, debido al cambio de vestimenta que hab\u00eda insuflado en la dirigencia sindical al abandonar las corbatas por las camperas. Y \u201cJos\u00e9\u201d, con una reparadora y justiciera iron\u00eda contestar\u00e1: \u201cson lujos de secretario general\u201d. Venganza de clase, podr\u00eda entenderse; justicia de clase, quiz\u00e1s dijera aquella abanderada de los humildes.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>GLORIA DE LA RESISTENCIA:<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>del Congreso Normalizador a la toma del Lisandro de la Torre, 1955-65<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>El golpe c\u00edvico-militar de 1955 encontr\u00f3 a Rucci con 31 a\u00f1os y desde CATITA con una importante influencia en la UOM Capital. Su responsabilidad gremial lo llevar\u00e1 a profundizar la resistencia en el \u00e1mbito sindical: en oposici\u00f3n al decreto que prohib\u00eda discutir todo convenio colectivo y salteando la intervenci\u00f3n militar del sindicato, los delegados peronistas declaran una huelga por tiempo indeterminado para el 16 de noviembre de 1956. El investigador Daniel James dir\u00e1 que son estos los a\u00f1os en los que el \u201crevanchismo gorila y olig\u00e1rquico\u201d generar\u00e1 una mayor identificaci\u00f3n entre Per\u00f3n y las experiencias concretas y cotidianas de los trabajadores, y la resistencia artesanal y clandestina los dotar\u00e1 de un particular \u201corgullo de clase\u201d. Por esos d\u00edas, la conducci\u00f3n nacional del sindicato metal\u00fargico ya pasaba de hecho por un joven rubio de ojos claros, delegado de la f\u00e1brica Philips y cuyos compa\u00f1eros apodaban \u201cel Lobo\u201d. Se trataba de Augusto Timoteo Vandor.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Ser\u00e1 en el Congreso Normalizador de la CGT de 1957 donde se destacar\u00e1 Rucci. Como conclusi\u00f3n de la intervenci\u00f3n del marino Patr\u00f3n Laplacette, la dictadura de Aramburu apostaba a elegir (o ubicar) una conducci\u00f3n d\u00f3cil en la central sindical a trav\u00e9s de alianzas con sectores gremiales del radicalismo, el socialismo e independientes. Elegido congresal de la UOM, Rucci dar\u00e1 forma ad hoc a una comisi\u00f3n interna del Congreso que se encargar\u00e1 de unificar la posici\u00f3n de los peronistas y de bloquear el desarrollo fluido del encuentro, arbitrariamente establecido por el gobierno. Se lograr\u00e1 crear una comisi\u00f3n verificadora de credenciales revisando la cotizaci\u00f3n de cada gremio y ese \u201cgran dirigente, un poco duro de boca\u201d, como Andr\u00e9s Framini (dirigente textil que d\u00edas antes hab\u00eda sido elegido l\u00edder de una unificada pero clandestina \u201cCGT Aut\u00e9ntica\u201d) lo calificara d\u00e9cadas despu\u00e9s, lanzar\u00e1 este grito de resistencia al plenario: \u201cla Union Obrera Metal\u00fargica lanza su \u00b4yo acuso\u00b4 al se\u00f1or interventor Patr\u00f3n Laplacette y a todos los \u00b4lacayos\u00b4 que se prestan a estas cosas\u201d. Finalmente, se lograr\u00e1 un acuerdo entre peronistas, frondicistas, comunistas y algunos independientes, y la posici\u00f3n \u201camarilla\u201d (y lacaya) llevada adelante por los llamados \u201c32 gremios libres y democr\u00e1ticos\u201d ser\u00e1 derrotada por un nuevo agrupamiento gremial: \u201clas 62 Organizaciones Peronistas\u201d, que pasar\u00e1 a ser la rama gremial del movimiento peronista y la rama pol\u00edtica del peronismo en el interior del movimiento obrero organizado.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Semanas despu\u00e9s, \u201clas 62\u201d se reunir\u00e1n en la ciudad de La Falda (C\u00f3rdoba), donde emitir\u00e1n un programa pol\u00edtico de profundo sentido nacional y socializante -por ejemplo, se exigir\u00e1 una reforma agraria a trav\u00e9s de la expropiaci\u00f3n del latifundio- y el 10 de diciembre cerrar\u00e1n el exitoso a\u00f1o de Resistencia con un acto en el Luna Park, al que concurrir\u00e1n m\u00e1s de diez mil personas. Mientras llegaba a escribir un art\u00edculo en el emblem\u00e1tico peri\u00f3dico Palabra Argentina de Alejandro Olmos, aquel Jos\u00e9 nacido en Alcorta resultaba ser un activo protagonista de estas jornadas en las se so\u00f1aba con la \u201chuelga general revolucionaria\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>A partir del acuerdo con Per\u00f3n, durante los primeros d\u00edas del gobierno de Arturo Frondizi se aprueba la Ley 14.455 de Asociaciones Profesionales, que restablec\u00eda el r\u00e9gimen peronista de sindicato \u00fanico por sector y resultaba ser una subterr\u00e1nea plataforma para recuperar el poder sindical a pesar de la proscripci\u00f3n del peronismo. Con alta participaci\u00f3n electoral, en la UOM logra triunfar la Lista Azul, encabezada por Avelino \u201cEl Gallego\u201d Fern\u00e1ndez -quien luego cede el secretariado general a Vandor- y apoyada activamente por Rucci. Este sector sindical mantendr\u00e1 una conducta de confrontaci\u00f3n con el gobierno desarrollista debido a la promoci\u00f3n de la inversi\u00f3n extranjera y en particular en 1958, frente al intento privatizador del Frigor\u00edfico Lisandro de la Torre, ubicado en el barrio de Mataderos. La intensidad del conflicto llevar\u00e1 a \u201clas 62\u201d a declarar una huelga general, por la que sufrir\u00e1n inmediata c\u00e1rcel m\u00e1s de doscientos dirigentes, entre ellos Vandor, el dirigente del Vestido Jos\u00e9 Alonso y el mismo Rucci, quien el 19 de enero ser\u00e1 encerrado en un barco ubicado en D\u00e1rsena Norte, para luego ser trasladado al penal de Santa Rosa (La Pampa) y ser liberado reci\u00e9n a principios de 1960. Sin embargo, a partir del plan CONINTES volver\u00e1 a ser detenido y pasar\u00e1 dos meses en la c\u00e1rcel de Caseros.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>ORGANICIDAD SINDICAL:<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>de la renuncia al sindicato a la intervenci\u00f3n en San Nicol\u00e1s, 1965-70<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Salido de la secuencia de encarcelamiento, Jos\u00e9 se encuentra con que la f\u00e1brica CATITA, de donde surg\u00eda su licencia gremial desde 1957, hab\u00eda cerrado sus puertas y por cuestiones estatutarias, no pudo cobrar la indemnizaci\u00f3n. Y luego de haber sido elegido en dos ocasiones sucesivas (1960 y 1964) como Secretario de Prensa de UOM Capital, renuncia al sindicato por diferencias con Vandor y, fundamentalmente, con Avelino Fern\u00e1ndez, Secretario General de Capital. A partir de un episodio en el cual este \u00faltimo acusa a su Adjunto Jos\u00e9 de Cursi de desv\u00edo de fondos, Vandor resuelve que \u00e9ste sea apartado junto a Rucci, quien finalmente decide renunciar al gremio. Fern\u00e1ndez declarar\u00e1 m\u00e1s adelante sobre Rucci: \u201cYo lo expuls\u00e9 de la seccional Capital Federal por corrupto, y le dije a Vandor que no lo quer\u00eda ni de portero\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Viviendo en una peque\u00f1a casa de Villa Martelli (Vicente L\u00f3pez), comprada a partir de un pr\u00e9stamo, y ya con sus dos hijos, el historiador Luis Beraza reconstruye la respuesta casera y familiar de Rucci frente a la preocupaci\u00f3n de su mujer sobre qu\u00e9 iban a hacer en adelante: \u201cCoca, vamos a vender la casa que estamos pagando, con la plata cancelamos la deuda que tenemos, y con lo que nos sobra compramos un taxi. Mientras tanto, nos vamos a vivir a la casa de la t\u00eda de la calle Los Patos, en Parque Patricios\u201d. Sin embargo, en pleno crecimiento de la estructura del sindicato, recibir\u00e1 un llamado de Vandor. Le propone ser interventor de la Seccional de Comodoro Rivadavia, oferta que acepta pero que inesperadamente m\u00e1s adelante se ver\u00e1 reemplazada por otra, que resultar\u00e1 un trampol\u00edn para llegar a la cumbre del poder sindical: la intervenci\u00f3n de la seccional de San Nicol\u00e1s, en agosto de 1965.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Primero hab\u00eda sido un conflicto interno de la UOM entre un secretariado local que estaba alineado con la conducci\u00f3n nacional y un adjunto m\u00e1s bien cr\u00edtico y distante. Paralelamente, en la empresa estatal y sider\u00fargica SOMISA un grupo de dirigentes de izquierda estaba buscando fundar un gremio de f\u00e1brica o empresa, que iba a resultar un problema para conservar la homogeneidad org\u00e1nica del sindicato. Tras un primer grupo de interventores que env\u00eda la conducci\u00f3n nacional de Vandor, luego decide sumarle a Rucci, quien da un giro en la estrategia interventora y pone como primer objetivo ganar la Comisi\u00f3n Interna de SOMISA a trav\u00e9s del armado de una lista diversa pero propia. Demostrando ya no s\u00f3lo el compromiso org\u00e1nico con el sindicato en su conjunto sino tambi\u00e9n una fina capacidad pol\u00edtica para superar adversidades, por ajustado margen se logra derrotar a la opci\u00f3n de izquierda y aquel \u201cpetiso\u201d de nombre \u201cJos\u00e9\u201d ser\u00e1 adoptado y recordado por los nicole\u00f1os, en un testimonio que recupera Beraza: \u201cten\u00eda una gran capacidad para exponer su pensamiento en las asambleas y no arrugar. Recuerdo una vez el caso de un delegado que hab\u00eda sido echado por Rucci y que termin\u00f3 aplaudi\u00e9ndolo en una asamblea.\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>En lo sucesivo, en SOMISA se lograr\u00e1n las demandas gremiales acumuladas, entre ellas la confecci\u00f3n de un nomenclador de actividades y los reg\u00edmenes especiales para tareas riesgosas, y particularmente en un contexto nacional adverso donde aquellas primeras expectativas de Vandor con el gobierno de Ongan\u00eda ya hab\u00edan trocado por el enfrentamiento directo. Sin embargo, aquel clima aldeano de victoria observar\u00e1 con sorpresa dos acontecimientos impactantes del a\u00f1o 1969. Primero el Cordobazo, que le pega el tiro de gracia al onganiato y a su sector sindical af\u00edn: los \u201cparticipacionistas\u201d. Y el asesinato de Vandor el 30 de junio, perpetrado por un grupo comando perteneciente a un sector marginal del peronismo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Mientras tanto, Rucci se apresta a ganar soberana y aut\u00f3nomamente la Seccional de San Nicol\u00e1s y entonces se hace imperioso conseguir un trabajo del sector en la zona: ingresa a la f\u00e1brica de llantas Protto Hnos.; y r\u00e1pidamente organiza elecciones gremiales internas, donde su propia y \u00fanica lista sale victoriosa. Entre sus miembros y como Secretario de Organizaci\u00f3n, se presentaba un joven Naldo Brunelli, que en d\u00e9cadas recientes ha tenido un papel protag\u00f3nico. Y adem\u00e1s, la lista de Rucci recibir\u00eda el apoyo de quien hasta la muerte de Vandor hab\u00eda sido un ignoto tesorero del sindicato, el mismo con quien hab\u00eda compartido cautiverio en aquel barco de la D\u00e1rsena Norte y acaso quien se convertir\u00e1 en nuevo Secretario General al derrotar a Fern\u00e1ndez en los cuestionados comicios posvandoristas. Nos referimos al hombre de Villa Lugano: Lorenzo \u201cEl Loro\u201d Miguel.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>LO ESTRAT\u00c9GICO O LA MIRADA DE CONJUNTO:<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>el secretario general de la CGT, entre clasistas y participacionistas, 1970-72<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Todav\u00eda algunos sostienen que Rucci fue elegido secretario general de la CGT por \u00f3rdenes de Per\u00f3n. Sin embargo, ser\u00e1 precisamente su capacidad de construir poder interno y sus habilidades pol\u00edticas, las que llevar\u00e1n a \u201cJos\u00e9\u201d a la cima del sindicalismo nacional. Conquistada la Comisi\u00f3n Interna en Protto Hnos., obtiene el Secretariado General de la Seccional, logra ser delegado metal\u00fargico en \u201clas 62\u201d y acuerda con Lorenzo sus aspiraciones a la titularidad de la CGT y a que \u00e9sta vuelva a su rol combativo y establezca como agenda central la vuelta de Per\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>El Congreso Normalizador de la CGT \u201cAugusto T. Vandor\u201d se inicia el 1\u00b0 de julio de 1970 y el espacio de \u201clas 62\u201d, conducido por la UOM, propondr\u00e1 como candidato a Rucci, quien deber\u00e1 superar al grupo de \u201clos 8\u201d \u2013expulsados de las 62 por orden de Per\u00f3n, y con candidato propio-, a los \u201cparticipacionistas\u201d o Nueva Corriente de Opini\u00f3n \u2013donde se encontraban desde Jos\u00e9 Alonso, del Vestido, hasta Rogelio Coria de la construcci\u00f3n, que estaban envalentonados en empoderar a un dirigente del sector- y a los \u201cno alineados\u201d o independientes. De parte de Per\u00f3n y a trav\u00e9s de su delegado Jorge \u201cEl Colorado\u201d Paladino, se recibir\u00e1 s\u00f3lo la siguiente indicaci\u00f3n: \u201cla mitad de los cargos y la Secretar\u00eda General o nada\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Tras arduas negociaciones de m\u00e1s de ochenta horas, \u201clas 62\u201d logran encabezar la lista \u00fanica con Rucci como Secretario General y de los pretendidos diez cargos, obtienen ocho, y los restantes lo reparten entre \u201clos 8\u201d y los independientes, para dejarles una peque\u00f1a porci\u00f3n a los \u201cparticipacionistas\u201d, quienes ya derrotados reci\u00e9n a \u00faltimo momento deciden sumarse a la lista \u00fanica. Si bien \u201clas 62\u201d consigue ser la cabeza de la CGT, carecer\u00e1 de mayor\u00eda propia en el Comit\u00e9 Central Confederal y deber\u00e1 lidiar con numerosas internas e intereses encontrados.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Al poco tiempo y en circunstancias muy similares a las de Vandor, cae asesinado el dirigente sindical Alonso, con quien el nuevo titular de la CGT hab\u00eda mantenido reiteradas diferencias pero que por esos d\u00edas hab\u00edan comenzado a converger en la unidad. Dir\u00e1 Rucci: \u201cviste, la \u00fanica vez que estaba en la justa, lo amasijaron\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>En setiembre, sorprende con un documento que interpela a la Iglesia, las Fuerzas Armadas, los Estudiantes y los Obreros, y que recupera los ejes de un programa nacional, socializante y revolucionario como aquel de La Falda de 1957 que hab\u00eda ayudado a elaborar y que en t\u00e9rminos de contenido estaba en sinton\u00eda con aquellos de Huerta Grande (1962) y de la CGT de los Argentinos. Ser\u00e1 tambi\u00e9n el puntapi\u00e9 inicial para establecer di\u00e1logos institucionales con numerosas organizaciones de la sociedad civil, entre ellas la Iglesia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La conducci\u00f3n de Rucci en la CGT pondr\u00e1 como eje central la vuelta de Per\u00f3n, estrategia a la que deber\u00e1 adaptarse todo el conjunto de t\u00e1cticas circunstanciales, y que encontrar\u00e1 adversarios de diverso calibre e intensidad en los pol\u00edticos neoperonistas, en los militares, en los sindicalistas \u201cparticipacionistas\u201d y tanto en el gremialismo \u201cconfrontacionista\u201d como en el sindicalismo \u201cclasista\u201d de empresa.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Aquellos que apuestan a \u201cun peronismo sin Per\u00f3n\u201d y priorizan construcciones y alianzas pol\u00edticas locales ser\u00e1n conocidos como \u201cneoperonistas\u201d, quienes \u2013seg\u00fan Rucci- parece que \u201cquieran trenzar con el Gobierno: nosotros no. Yo a los pol\u00edticos no les doy ni la mano\u201d. Durante el desarrollo de un acto en Tucum\u00e1n, ciudad que visitaba para resolver un conflicto de la CGT Regional surgido a partir de la alianza de su secretario general con el gobernador provincial, Rucci se apropia del micr\u00f3fono y seg\u00fan consigna la cr\u00f3nica, recurre a \u201csus artima\u00f1as de orador de barricada\u201d, pide un minuto de silencio \u201cpor los m\u00e1rtires y la compa\u00f1era Evita\u201d, entona la Marcha Peronista y \u201cde all\u00ed en m\u00e1s el c\u00f3nclave fue suyo\u201d. Un activista presente declarar\u00e1: \u201cCuando Jos\u00e9 se pone la camiseta peronista, mata\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>En los tiempos de la dictadura del general Levingston y precisamente sobre los militares ser\u00e1 tajante: \u201cno tengo un solo militar amigo; ni siquiera un conscripto\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Sobre los \u201cparticipacionistas\u201d, quienes nunca perder\u00e1n alg\u00fan enlace negociador en los palacios de gobierno, Rucci tendr\u00e1 duras declaraciones en un acto organizado en Salta: \u201chemos actuado hasta ahora como los agiotistas, que colocan la mercader\u00eda al mejor postor. El movimiento obrero es la ni\u00f1a bonita: todos la quieren sacar a bailar, incluso el gobierno con cargos graciosos. Fue la ocasi\u00f3n en la que los presentes corearon el siguiente c\u00e1ntico: \u201cVandor est\u00e1 en el cielo, Rucci en la pomada \/ y dentro de tres meses, Per\u00f3n en la Rosada\u201d. El dirigente Juan Jos\u00e9 Taccone, de Luz y Fuerza y considerado de aquella corriente, a\u00f1os despu\u00e9s casi que realizar\u00e1 una confesi\u00f3n, al ponderar el acierto que signific\u00f3 la elecci\u00f3n de Rucci como titular de la CGT: \u201cle dio autenticidad al proyectar en la c\u00faspide de la dirigencia gremial su imagen de base. Rucci supo conducir con habilidad a la CGT en medio de grandes contradicciones que se fueron presentando a medida que avanzaba el proceso pol\u00edtico argentino en sus dos principales polos de atracci\u00f3n: peronismo en Puerta de Hierro y Lanusse, en Casa Rosada\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Durante una primera etapa del sucesivo gobierno de Alejandro Lanusse, el l\u00edder exiliado avalar\u00e1 una l\u00ednea negociadora como forma de cerrarle el paso al sector m\u00e1s duro de las Fuerzas Armadas. En las sucesivas citas oficiales con Lanusse, el secretario de la CGT le exigir\u00e1 la puesta en pr\u00e1ctica de la ley de convenios colectivos -para una negociaci\u00f3n libre sin topes ni arbitrariedades- y la liberaci\u00f3n de los presos pol\u00edticos y sindicales, entre ellos la del gr\u00e1fico Raimundo Ongaro y la del cordob\u00e9s Agust\u00edn Tosco, ambos p\u00fablicos detractores de Rucci.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Durante estos meses de la dictadura del liberal Lanusse, la CGT sufrir\u00e1 reiteradas veces la suspensi\u00f3n de su personer\u00eda legal y la retenci\u00f3n de sus fondos, y ser\u00e1 el mismo presidente de facto quien promover\u00e1 a un sector del peronismo encabezado por el inefable Guillermo Patricio Kelly a la difamaci\u00f3n del titular de la central sindical, por ejemplo, acus\u00e1ndolo de ser propietario de estancias en Santa Fe y Punta del Este. Parad\u00f3jicamente, buena parte de esta campa\u00f1a injuriosa ser\u00e1 retomada argumentativamente por sectores de la izquierda peronista y en la historia m\u00e1s reciente por el progresismo aut\u00f3ctono.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong><br \/>\nLa cultura letrada ha reservado un singular espacio a la confrontaci\u00f3n de modelos sindicales en torno a las figuras de Rucci y de aquel dirigente cordob\u00e9s de Luz y Fuerza, Agust\u00edn Tosco. Alcanzar\u00e1 su momento m\u00e1s \u00e1lgido en la publicaci\u00f3n de dos solicitadas que el titular de la CGT le dedica a fines de 1972, una de ellas titulada \u201cLas verdades escondidas tras el velo intelectualizado de dudoso dirigente gremial. A Ud. Se\u00f1or Tosco me refiero\u201d, y en el debate televisivo que los dos dirigentes protagonizan por el viejo Canal 11 en el programa \u201cLas dos campanas\u201d. Dejando de lado las disputas ideol\u00f3gicas (incluso, Rucci se reconocer\u00e1 \u201cadmirador de la revoluci\u00f3n cubana\u201d y ya que \u201capoyar\u00eda toda revoluci\u00f3n destinada a la liberaci\u00f3n del pueblo\u201d), all\u00ed se presenta por un lado la pr\u00e1ctica gremial de Tosco y de la izquierda gremial en general, que considera que el mandato de los trabajadores se expresa \u201cen las bases mismas\u201d y a nivel local ; y por otro lado, la posici\u00f3n de Rucci y de la mayor\u00eda del sindicalismo, quienes ponderan un movimiento sindical vertebrado en cuerpos org\u00e1nicos, con una CGT centralizada en el secretariado general, el Consejo Directivo y el Comit\u00e9 Confederal, y descentralizada con 75 delegaciones regionales.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>LEALTAD A PER\u00d3N:<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>el hombre de Per\u00f3n en la CGT, vuelta, Pacto Social y tragedia, 1972-73<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Pero una vez abierto el camino de apertura electoral, Per\u00f3n dar\u00e1 un volantazo e implementar\u00e1 una l\u00ednea m\u00e1s intransigente del peronismo: elecciones limpias o nada. H\u00e9ctor C\u00e1mpora ser\u00e1 designado su delegado personal, y abrigar\u00e1 al referente de los sectores juveniles, Rodolfo Galimberti, y al m\u00e1s leal de los sindicalistas, Rucci, en perjuicio de Lorenzo. Y esta t\u00e1ctica m\u00e1s dura ofrecer\u00e1 como resultado la vuelta del l\u00edder a su patria el 17 de noviembre de 1972, d\u00eda lluvioso en el que aquel alcortense de nombre Jos\u00e9 sonreir\u00e1 felic\u00edsimo y cediendo un paraguas a su jefe y padre pol\u00edtico dejar\u00e1 grabada en la memoria colectiva su lealtad pol\u00edtica.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Si bien p\u00fablicamente parec\u00eda pasar a un papel secundario tras la designaci\u00f3n de la f\u00f3rmula C\u00e1mpora-Solano Lima, el sindicalismo peronista conservar\u00e1 un 25% de lugar en las listas electorales del 11 de marzo de 1973 y a los tres d\u00edas del triunfo, C\u00e1mpora ser\u00e1 recibido en la CGT, donde Rucci proclamar\u00e1 \u201cel apoyo incondicional de los obreros al presidente electo\u201d. Y fundamentalmente, Per\u00f3n le encomendar\u00e1 a Rucci una doble tarea. Primero, homogeneizar la conducci\u00f3n de la CGT y de \u201clas 62\u201d bajo su lealtad, destronando \u201cparticipacionistas\u201d y evitando el crecimiento del clasismo y la izquierda sindical. En esta direcci\u00f3n, en febrero de 1973 se crear\u00e1 la Juventud Sindical Peronista y el propio C\u00e1mpora llegar\u00e1 a exigirle al gremialista cordob\u00e9s Atilio L\u00f3pez, del peronismo no ortodoxo, que abandone sus alianzas con sectores del clasismo y de la izquierda sindical.<br \/>\nY segundo, le pedir\u00e1 terminar de pulir el Pacto Social con la Confederaci\u00f3n General Econ\u00f3mica (CGE), que el 8 de junio se sellar\u00e1 con la firma del Acta de Compromiso Nacional, a menos de un mes de asumido el gobierno de C\u00e1mpora. Rucci declarar\u00e1: \u201cyo s\u00e9 que con esto estoy firmando mi sentencia de muerte, pero, como la Patria est\u00e1 por encima de los intereses personales, lo firmo igual.\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La segunda vuelta de Per\u00f3n del 20 de junio terminar\u00e1 en una batalla a los tiros entre los sectores internos del peronismo. Aquel emblem\u00e1tico \u201cEzeiza\u201d, donde un oscuro organizador (el Tte. Cnel. Osinde) hab\u00eda buscado apoyo de seguridad en los barrabravas de la Juventud Sindical Peronista, significar\u00e1 efectivamente la sentencia fatal de Rucci para los sectores guerrilleros y de izquierda del peronismo, ya que p\u00fablicamente terminar\u00e1 justificando el uso de armas en el acto. Sin embargo, no s\u00f3lo el titular de la CGT sigui\u00f3 los acontecimientos desde la alejada sede de Azopardo sino que adem\u00e1s buena parte de los grupos de seguridad ofertados por la JSP respond\u00edan m\u00e1s directamente a la UOM y al gremio SMATA que al propio Rucci e incluso un testimonio recabado por su \u00fanico bi\u00f3grafo desprejuiciado se\u00f1ala una fuerte discusi\u00f3n la misma noche de Ezeiza con Lorenzo Miguel, a quien le reprochar\u00e1 haber llevado armas largas al acto. Quiz\u00e1s la casi exclusiva acusaci\u00f3n contra el jefe de la CGT se explique en el fluido v\u00ednculo que exist\u00eda entre Lorenzo y la jerarqu\u00eda de Montoneros y en la relaci\u00f3n de lealtad inconmovible de Rucci con Per\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Desde sectores montoneros, se iniciar\u00e1 un trabajo de inteligencia para asesinarlo y se suceder\u00e1n reiteradas cr\u00edticas a Rucci desde la publicaci\u00f3n partidaria El Descamisado. Vale mencionar que a principios de a\u00f1o, en una visita de campa\u00f1a a Chivilcoy, el Rucci hab\u00eda titular de la CGT hab\u00eda perdido a su secretario personal e \u00edntimo amigo, Osvaldo Bianculli, en un confuso enfrentamiento con militantes de la Juventud Peronista que se hab\u00edan acercado a increparlo. Incluso la izquierda peronista lo insultar\u00e1 a c\u00e1nticos frente a Per\u00f3n durante el desfile militante realizado el 31 de agosto frente al balc\u00f3n de la CGT y que hab\u00eda sido organizado como \u201cgesto\u201d de negociaci\u00f3n y consenso entre la rama sindical \u2013Lorenzo- y juvenil \u2013Montoneros-.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Al d\u00eda siguiente del triunfo abrumador de la f\u00f3rmula Per\u00f3n-Per\u00f3n, Rucci recibir\u00e1 en la CGT un llamado de Per\u00f3n, quien le solicitar\u00e1 la renuncia de todo el Consejo Directivo de la central y le manifestar\u00e1: \u201cyo no puedo empezar una gesti\u00f3n con dirigentes desprestigiados. A usted lo voy a reivindicar pero a los otros no\u201d. Coherentemente leal al l\u00edder, Rucci responder\u00e1 que \u201cmi renuncia ya la tiene, voy por las otras\u201d. Sin embargo, en la reuni\u00f3n de la tarde con la c\u00fapula de la central, su reclamo ser\u00e1 dilatado.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Y al d\u00eda siguiente, el martes 25 de septiembre de 1973, la tragedia lo esperar\u00e1 al salir de su casa de paso, ubicada a metros del cruce de las avenidas Nazca y Avellaneda, en el barrio de Flores. Sin entrar en detalles y luego de haberse expuesto hasta hoy una diversidad de especulaciones -adem\u00e1s de una publicitada pero sesgada investigaci\u00f3n reeditada recientemente-, se puede afirmar que su asesinato estuvo a cargo de la regional Capital de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, grupo guerrillero que poco antes se hab\u00eda fusionado a Montoneros, pero que a pesar del aparente conocimiento de esta conducci\u00f3n sobre el plan de asesinato, ten\u00edan aquellas FAR un modo de accionar relativamente aut\u00f3nomo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Aquel hombre llegado de Alcorta, hab\u00eda pasado sus \u00faltimos a\u00f1os durmiendo habitualmente en el \u00faltimo piso de Azopardo. Incluso hab\u00eda llegado a recibir gente en pijamas. Desde mayo de 1973 viv\u00eda con su familia en un pasillo al fondo de Flores, en una casa prestada por un amigo y colaborador como forma de evitar los viajes diarios a Ramos Mej\u00eda, donde estaba terminando de pagar un hogar propio. Quiz\u00e1s por esos pasos en falso que tan frecuentemente nos depara la historia, aquel sue\u00f1o justicialista de la casa propia no pudo ser disfrutado en vida por quien quiz\u00e1s fue uno de los m\u00e1s generosos y entregados feligreses del peronismo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>BIBLIOGRAFIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Beraza, Luis Fernando;\u00a0<em>Jos\u00e9 Ignacio Rucci<\/em>, Buenos Aires, Vergara, 2007.<br \/>\n<\/strong><strong>Calello, Osvaldo y Parcero, Daniel;\u00a0<em>De Vandor a Ubaldini,<\/em>\u00a0Buenos Aires, CEAL, 1984, dos vol\u00famenes.<br \/>\n<\/strong><strong>Cernadas Lamadrid, Jorge C. y Halac, Ricardo;\u00a0<em>Rucci y el sindicalismo,<\/em>\u00a0Buenos Aires, Perfil, 1986.<br \/>\n<\/strong><strong>James, Daniel;\u00a0<em>Resistencia e integraci\u00f3n. El peronismo y la clase trabajadora argentina, 1946-1976,<\/em>\u00a0Buenos Aires, Sudamericana, 1990.<br \/>\n<\/strong><strong>Reato, Ceferino;\u00a0<em>Operaci\u00f3n Traviata. \u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 a Rucci?,<\/em>\u00a0Buenos Aires, Sudamericana, 2012.<br \/>\n<\/strong><strong>Sen\u00e9n Gonzal\u00e9z; Santiago y Bosoer, Fabi\u00e1n;\u00a0<em>El Hombre de Hierro. Vandor. Rucci. Miguel. Brunelli,<\/em>\u00a0Buenos Aires, Corregidor, 1993.<br \/>\n<\/strong><strong>Sen\u00e9n Gonzalez, Santiago;\u00a0<em>\u201cJos\u00e9 Ignacio Rucci \u00b4el soldado de Per\u00f3n\u00b4\u201d,<\/em>\u00a0en Todo es Historia, Buenos Aires, N\u00b0 314, septiembre 1993, pp. 8-22<br \/>\n<\/strong><strong>Torre, Juan Carlos;\u00a0<em>El gigante invertebrado. Los sindicatos en el gobierno (1973-76), <\/em>Buenos Aires, Siglo XXI, 2004.<br \/>\n<\/strong><strong>Verbitsky, Horacio;\u00a0<em>Ezeiza,<\/em>\u00a0Buenos Aires, Contrapunto, 1988.<br \/>\n<\/strong><strong>VV.AA.:\u00a0<em>Debate Rucci-Tosco,<\/em>\u00a0en Programa \u201cLas Dos Campanas\u201d (Canal 11), 13 de febrero de 1973, desgrabaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a style=\"color: #626262; text-decoration:none;\" href=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=7520\">por Claudia Rucci y Ernesto Guti\u00e9rrez <br \/>Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-7520","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-especiales-vida-y-militancia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7520","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7520"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7520\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11491,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7520\/revisions\/11491"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}