{"id":7530,"date":"2015-04-18T10:28:03","date_gmt":"2015-04-18T10:28:03","guid":{"rendered":"http:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=7530"},"modified":"2018-08-14T21:44:51","modified_gmt":"2018-08-15T00:44:51","slug":"la-ley-evita-sancion-del-voto-femenino-ley-13010-9-de-septiembre-de-1947","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=7530","title":{"rendered":"Ley Evita"},"content":{"rendered":"<div style=\"background: rgba(255,187,87,1); padding: 40px; color: #000000;\">\n<p style=\"font-size: 36px; font-weight: bold; line-height: 40px;\">LA LEY EVITA<br \/>\nSanci\u00f3n del voto femenino<br \/>\nLey 13010<br \/>\n9 de septiembre de 1947<\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Times New Roman'; font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>LEY<\/strong><strong> EVITA<br \/>\n<\/strong><strong>Sanci\u00f3n del voto femenino<br \/>\n<\/strong><strong>Ley 13010<br \/>\n<\/strong><strong>9 de septiembre de 1947<br \/>\n<\/strong><strong>Por Estela Dos Santos<br \/>\n<\/strong><strong>Lic. en Letras. Escritora<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left; border: 1px solid; padding: 40px;\"><strong>Libros publicados: Gutural y otros sonidos. Las despedidas. El cine nacional<br \/>\n<\/strong><strong>Damas y milongueras del tango. Las cantantes.<br \/>\n<\/strong><strong>Las mujeres peronistas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Texto publicado por la revista Hechos e Ideas, N\u00ba 11, 1983, seg\u00fan resumen de los cap\u00edtulos I y II del libro de la autora, Las Mujeres Peronistas, Centro Editor de Am\u00e9rica Latina, Bs. Aires, 1983<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La historia mundial de la participaci\u00f3n pol\u00edtica femenina y especialmente de las luchas para obtener el voto es bastante larga, se remonta por lo menos a los tumultuosos a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n Francesa. En 1782, Olimpe de Gouges lanz\u00f3 una Declaraci\u00f3n de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana para salvar las falencias de la otra Declaraci\u00f3n, tan famosa, sobre los derechos del \u201cHombre\u201d y del \u201cCiudadano\u201d. Al a\u00f1o siguiente, Olympe de Gouges fue guillotinada. Su muerte atestigua la crueldad con el mundo <em>civilizado<\/em> castig\u00f3 a las mujeres que clamaron contra la desigualdad manifiesta de la condici\u00f3n femenina. No siempre fueron asesinadas. Generalmente el castigo fue m\u00e1s sutil, aunque no menos cruel, oscilando entre la diatriba, la ridiculizaci\u00f3n y el sarcasmo. Todav\u00eda hoy, las palabras \u201csufragista\u201d y \u201cfeminista\u201d arrastran una pesada carga negativa. Quiz\u00e1 por culpa de los excesos de la inglesa Pankurst, quien encabezando a enfurecidas mujeres romp\u00eda vidrieras o deten\u00eda trenes con peligro de su vida, all\u00e1 por los comienzos de este siglo XX; con seguridad por razones m\u00e1s profundas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>En la Argentina, la historia es m\u00e1s breve. Incluso m\u00e1s f\u00e1cil y hasta m\u00e1s feliz. Si bien debemos considerar la frustraci\u00f3n de generaciones de mujeres que habiendo superado m\u00faltiples trabas en el campo profesional no pudieron romper la barrera de su \u201cminoridad\u201d c\u00edvica. Julieta Lanteri, Rosa Baz\u00e1n, Elvira Rawson pueden ser los nombres s\u00edmbolo de todas ellas. Legisladores que simpatizaban con la causa, presentaron una y otra vez, proyectos en el Congreso de la Naci\u00f3n y en algunos provinciales. Nada menos que treinta pude contar. En unos se les otorgaba el derecho al voto en el orden municipal, en otros s\u00f3lo a las mujeres de veintid\u00f3s a\u00f1os (siendo la del var\u00f3n dieciocho); en algunos le correspond\u00eda a las que tuvieran libre administraci\u00f3n de sus bienes y diploma habilitante para ejercer una profesi\u00f3n liberal; por aqu\u00ed se proyectaba para la mujer alfabeto que se inscribiera voluntariamente, por all\u00e1 se la equiparaba con los varones extranjeros, o sea, deb\u00eda tener una profesi\u00f3n y pagar impuestos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Los proyectos nac\u00edan muertos. A veces ni siquiera se los consideraba en las comisiones respectivas. En mayo de 1932, en el Congreso Nacional se form\u00f3 una comisi\u00f3n compuesta por cinco diputados y tres senadores, para elaborar un proyecto que recogiera los antecedentes. En septiembre del mismo a\u00f1o, por primera vez, hubo un debate parlamentario sobre el tema y all\u00ed se oyeron expuestas las mismas tesis que reflotar\u00edan en 1947, en ocasi\u00f3n de tratarse la ley 13.010. Ya entonces los opositores al proyecto que propiciaba el voto de la mujer argentina o naturalizada mayor de dieciocho a\u00f1os con los mismos derechos y obligaciones que el var\u00f3n (salvo los relativos al servicio militar) expusieron las siguientes argumentaciones objetoras: 1) el voto demas\u00eda ser calificado (para las mueres alfabetos); 2) el voto deb\u00eda ser gradual: primero se votar\u00eda en comicios municipales, luego en los provinciales y por fin, \u00bfquiz\u00e1 un siglo despu\u00e9s?, en los nacionales; 3) el voto deb\u00eda ser voluntario.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>A pesar de las objeciones, la C\u00e1mara de Diputados dio su aprobaci\u00f3n. Pero la barrera se interpuso infranqueable en el Senado. Durante tres a\u00f1os, algunos caballeros intentaron infructuosamente\u00a0 su tratamiento. Corri\u00f3 una d\u00e9cada sin novedad en el frente. Ya llegamos a 1946. Se acababa de instalar el gobierno de Per\u00f3n y los proyectos sobre el voto femenino recomienzan su ronda. Se presenta uno en Diputados, otro en el Senado y al mismo tiempo, el Poder Ejecutivo al presentar su plan de gobierno ante el Congreso, solicita la concesi\u00f3n de los derechos c\u00edvicos femeninos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La vieja cuesti\u00f3n va adquiriendo nuevos br\u00edos. Era la primera ve que el Ejecutivo daba su patrocinio. El mensaje, entre otros conceptos, dec\u00eda: La creciente intervenci\u00f3n de la mujer en las actividades sociales, econ\u00f3micas, culturales y de toda otra \u00edndole, la ha acreditado para ocupar un lugar destacado en la acci\u00f3n c\u00edvica y pol\u00edtica del pa\u00eds. La incorporaci\u00f3n de la mujer a nuestra actividad pol\u00edtica con todos los derechos que hoy se reconocen a los varones, es insustituible factor de perfeccionamiento de las costumbres c\u00edvicas. Por otra parte, el reconocimiento de los derechos pol\u00edticos de la mujer constituye un acto de justicia, porque la experiencia de todos los pueblos ha demostrado que cuando en ellos se presentan circunstancias de alteraci\u00f3n grav\u00edsima en que corre riesgo la propia vida de las naciones, la mujer coopera con su esfuerzo y con no menor energ\u00eda que el hombre a la defensa de los intereses y de los derechos colectivos, muchas veces con sacrificio de su vida, y de su tranquilidad, por lo cual resulta inconcebible que se la mantenga apartada de la defensa de esos mismos intereses y derechos de las \u00e9pocas de normalidad\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>En ese mismo a\u00f1o, el Congreso de Jujuy otorga el voto a las juje\u00f1as (ley1.681) y el de C\u00f3rdoba le da media sanci\u00f3n a un proyecto de voto para las cordobesas. Por su parte, el Senado de la Naci\u00f3n aprueba en julio un despacho de la Comisi\u00f3n de Asuntos Constitucionales sobre el mismo tema. Indudablemente, la llamada caja de resonancia resonaba, pero 1946 transcurri\u00f3 sin que se concretara la esperada ley nacional, a pesar de que Eva Per\u00f3n que presid\u00eda la Comisi\u00f3n Pro Sufragio Femenino se hab\u00eda hecho presente en el parlamento para interesar a Ricardo Guardo, presidente de la C\u00e1mara de Diputados, a fin de que se tratara el proyecto ya aprobado por el Senado. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Al a\u00f1o siguiente, 1947, como para no cambiar la costumbre, vuelven a aparecer proyectos, en abril, en junio, en septiembre, y tambi\u00e9n varias mociones requiriendo el tratamiento del voto femenino. Eva Per\u00f3n hizo una campa\u00f1a radial para que el tema saliera de los cen\u00e1culos instruidos y fuera patrimonio de las mujeres de todas las clases sociales y de todo el pa\u00eds. Del 27 de enero al 19 de marzo, les dedica seis mensajes memorable porque: a) es la primera vez que se apela pol\u00edticamente a la mujer; b) es la primera vez que se habla a la mujer nombr\u00e1ndola por sus trabajos (ama de casa, docente, obrera fabril, empleada, chacarera, enumera Evita en el segundo mensaje) y c) es la primera vez que se dice que la \u201dmujer puede y <em>debe<\/em> votar\u201d d\u00e1ndose razones a las mismas mujeres. Es decir, que se revierte lo que las militantes feministas hab\u00edan hecho y dicho durante medio siglo. Ellas se dirig\u00edan a los hombres, a los due\u00f1os de las instituciones, pidi\u00e9ndoles que les concedieran el derecho del voto. Daban por sentada la conciencia pol\u00edtica femenina. Eva Per\u00f3n no le habla a los hombres. Se dirige a las mujeres. No a las diplomadas ni a las \u201cconscientes\u201d, sino a <em>todas<\/em> las mujeres del pa\u00eds. Las convence de que est\u00e1n en capacidad para votar y para participar en la pol\u00edtica general de la naci\u00f3n, las impulsa a actuar junto con los hombres en la construcci\u00f3n de la revoluci\u00f3n, uni\u00e9ndose a ella, la compa\u00f1era Evita. Es m\u00e1s, les dice que tienen que asumirlo como un deber. Y en cada mensaje repite el concepto de unidad entre ella y las mujeres.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Eva Per\u00f3n no trataba de satisfacer a las vanguardias feministas. Lo que para \u00e9stas era una meta, Evita era un instrumento al servicio de un movimiento revolucionario cuyos fines eran la felicidad del pueblo y la grandeza de la naci\u00f3n. Eva Per\u00f3n no fue feminista, ni siquiera fue reconocida por la mayor parte de ellas, sin embargo, fue la mujer que dio el salto hist\u00f3rico m\u00e1s alto en la Argentina. \u00bfQu\u00e9 pasaba? Ese no entendimiento tiene que ver con el corte de las aguas que traz\u00f3 en la vida nacional el peronismo. No vamos a contar esa historia. Pero la examinaremos desde el costado de la participaci\u00f3n pol\u00edtica femenina.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Ya en 1945, Per\u00f3n hab\u00eda expresado opini\u00f3n favorable al voto de la mujer. En la Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n hab\u00eda creado una Direcci\u00f3n de Trabajo y Asistencia de la Mujer y en ese \u00e1mbito se hab\u00eda formado una Comisi\u00f3n Pro sufragio Femenino. Ante esa Comisi\u00f3n, el 26 de julio de 1945, habl\u00f3 Per\u00f3n del anacronismo que significaba la marginaci\u00f3n c\u00edvica de la mitad de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, respondiendo a exposiciones de Lucila de Gregorio Lavi\u00e9, Rosa Baz\u00e1n de C\u00e1mara, Carlota Rodr\u00edguez Mones y Mar\u00eda Rosa Latiz Barreg\u00edn. En respuesta y saliendo al cruce de la terrible posibilidad de que \u201cese coronel les regalara\u201d el voto, un conglomerado de mujeres distinta posici\u00f3n pol\u00edtica y tambi\u00e9n \u201capol\u00edticas\u201d, anticipando la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica que se formar\u00eda para enfrentar a Per\u00f3n en las elecciones del 11 de febrero de 1946, realiz\u00f3 una Asamblea Nacional de Mujeres. All\u00ed Victoria Ocampo que hab\u00eda fundado la Uni\u00f3n Argentina de Mujeres, dijo: \u201cCreo que la mujer argentina consciente, al no aceptar d\u00f3cilmente ni siquiera la idea del voto por decreto, del voto recibido de manos del gobierno de facto, ha votado por primera vez en la vida pol\u00edtica argentina\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Coherentes con su militancia minoritaria, esas agrupaciones feministas se aliaron, en una posici\u00f3n reaccionaria, con los legisladores que no quer\u00edan tratar el tema. El Partido Peronista ten\u00eda la mayor\u00eda parlamentaria, pero eso no solucionaba la cuesti\u00f3n, apenas la facilitaba. En el peronismo hab\u00eda hombres de diferentes extracciones pol\u00edticas que estaban form\u00e1ndose en un nuevo ideario. En agosto de 1946, el Senado aprob\u00f3 un proyecto tras revisar los antecedentes que exist\u00edan en el pa\u00eds sobre el voto de la mujer. Y se mostraron cifras interesant\u00edsimas de la \u00fanica provincia en que las mujeres hab\u00edan votado: San Juan.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Ya en 1862 hubo en la capital sanjuanina voto calificado en el orden municipal. A partir de 1914 votaron sin calificaci\u00f3n, siempre en municipalidades y en 1927 se le otorgaron los mismo derechos electorales que a los varones por el art\u00edculo 140, inciso 4\u00ba de la Constituci\u00f3n provincial. En abril de 1928 tuvieron ocasi\u00f3n de votar y lo hizo el 97% de las mujeres del padr\u00f3n frente al 90% de los hombres. Los sanjuaninos, adem\u00e1s, eligieron una legisladora en 1934. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>En septiembre de 1946, Eva Per\u00f3n va al parlamento para interesar al presidente de la C\u00e1mara de Diputados en el pronto tratamiento del proyecto ya aprobado por el Senado. Sin embargo, ni los antecedentes tan claros sobre la voluntad femenina de votar, ni la decidida acci\u00f3n de Eva Per\u00f3n, ni las charlas que por radio pronunciaban, entre otras, Edelmira Gi\u00fadici, Victoria de Palacio y Julia de Le\u00f3n, ni los art\u00edculos period\u00edsticos de varias militantes, parec\u00edan motivos suficientes para sacar a los diputados de su parsimonia. Evita vuelve a solicitar el apoyo de Guardo y de Eduardo Colom. El 3 e septiembre de 1947 se presentan dos mociones. Por una se pide el tratamiento inmediato del proyecto del Senado. No prospera. Por la otra se pide una sesi\u00f3n extraordinaria para tratar la ley del voto femenino, como \u00fanico asunto, el 9 de septiembre se vota afirmativamente.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Con el traslado de fecha se burlaron las expectativas de los grupos de mujeres reunidas ante el Congreso, que con carteles y estribillos, reclamaban la sanci\u00f3n inmediata de la ley. El diputado Colom tuvo que salir a la calle para explicarles que hab\u00eda fracasado en su intento, que la culpa la ten\u00edan los opositores. Y era verdad. Cuando Colom solicit\u00f3 que se tratara el voto femenino, tras un homenaje a Alberdi y Sarmiento, la bancada radical dej\u00f3 acallar los aplausos que las mujeres que llenaban los palcos le prodigaron, para plantear una cuesti\u00f3n de privilegio por una agresi\u00f3n sufrida en un mit\u00edn partidario en Plaza Italia. La C\u00e1mara vot\u00f3 el pase a comisi\u00f3n. Volvi\u00f3 a tomar la palabra Colom, pidiendo que se atendiera el reclamo de \u201cCincuenta mil mujeres\u201d que esperaban en la plaza. Albrieu lo apoy\u00f3 en nombre del bloque peronista, pero el diputado Baulina neg\u00f3 el apoyo radical, proponiendo en cambio el d\u00eda 9 para tratar el tema con \u201cmayor profundidad\u201d. Lo apoy\u00f3 su correligionario Balb\u00edn y cuando se vot\u00f3 no se consiguieron los dos tercios, por lo que se pas\u00f3 a otro tema.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Tras las explicaciones del atribulado Colom, las mujeres plegaron carteles y se fueron a sus casas, a la espera del d\u00eda 9.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>El tema estaba en la calle. <em>La Naci\u00f3n<\/em> editorializaba sobre \u00e9l, pidiendo tiempo y libertad para tratar \u201cen profundidad\u201d la participaci\u00f3n pol\u00edtica femenina, pues dec\u00eda: \u201cno es uniforme en el inmenso territorio nacional la aptitud de la mujer para el ejercicio de sus deberes c\u00edvico\u201d. El d\u00eda 9 los palcos est\u00e1n otra vez repletos de mujeres. En uno de ellos, Eva Per\u00f3n. En la calle, miles, la mayor parte con guardapolvos y overoles, pues ven\u00edan directamente de sus lugares de trabajo. Pero los diputados no ten\u00edan apuro y hab\u00edan votado una sesi\u00f3n extraordinaria para tratar el asunto \u201cen profundidad\u201d como ped\u00eda <em>La Naci\u00f3n<\/em>, o quiz\u00e1 para lucir sus galas oratorias, ya que se anotaron cincuenta y seis para participar del debate. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>A las 16,10 el presidente Guardo abre la sesi\u00f3n especial y se leen el proyecto aprobado por el Senado y los despachos por mayor\u00eda y por minor\u00eda de la Comisi\u00f3n de Negocios Constitucionales. Intervienen once diputados y el ministro del Interior en nombre del Poder Ejecutivo. El diputado Decker mociona el cierre del debate para que la ley salga ese d\u00eda y los opositores protestan airadamente. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Se vot\u00f3 en general por unanimidad de 117 presentes y luego en particular, art\u00edculo por art\u00edculo, en medio de tumultuosas protestas de diversos diputados que quer\u00edan introducir modificaciones. Reci\u00e9n a las once menos diez de la noche el proyecto qued\u00f3 convertido en ley. Evita se retira del palco y las mujeres organizan manifestaciones por las calles c\u00e9ntricas antes de desconcentrarse.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Un d\u00eda despu\u00e9s <em>La Naci\u00f3n<\/em> vuelve a dedicar su editorial al tema, lamentando que no se profundizara. Supon\u00eda que si se hubiera profundizado, habr\u00eda triunfado la propuesta de que el voto fuera optativo, pues la obligatoriedad \u201cno contemplaba las condiciones de la realidad argentina\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Seguramente no se profundiza m\u00e1s cuando varias decenas de se\u00f1ores repiten iguales argumentos con diferente tono de voz. Nos cansar\u00edamos tanto como las entusiasta mujeres que esperaron la sanci\u00f3n en la calle si repas\u00e1ramos los razonamientos de algunos intervinientes, entre ellos el representante conservador, se\u00f1or Pastor, que, primero encontr\u00f3 que lo que obligatorio no puede ser un derecho, despu\u00e9s estableci\u00f3 una clasificaci\u00f3n de la masa de mujeres argentinas en tres clases: 1) las que quer\u00edan votar porque sent\u00edan pasi\u00f3n por el combate pol\u00edtico; 2) las que no quer\u00edan votar porque ese acto perturbar\u00eda su sensibilidad y 3) las que a\u00fan no estaban preparadas para saber si quer\u00edan o no votar; luego se refiri\u00f3 a la imposibilidad para llegarse hasta el comicio de las mujeres campesinas, haciendo abandono de sus tareas y de sus hijitos por dos o m\u00e1s d\u00edas, debido a las enorme s distancias, sin alojamiento, sin tener donde satisfacer sus \u201cfen\u00f3menos fisiol\u00f3gicos\u201d, y finalmente, se espant\u00f3 ante la guerra que provocar\u00eda en la intimidad del hogar ese factor desintegrante que es el partido pol\u00edtico con su secuela de enconos. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 ganas habr\u00e1 sentido Evita de tomar la palabra y contestar al se\u00f1or Pastor! Ella no pod\u00eda hablar en el recinto, pero s\u00ed pod\u00eda hacerlo en la calle y lo hizo, cuando el 23 de septiembre el Poder Ejecutivo promulg\u00f3 la ley en un acto multitudinario en la Plaza de Mayo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Fue un d\u00eda con amenazas de lluvia. Frente a la Casa Rosada se hab\u00eda levantado un palco y m\u00fasicos del Sindicato tocaban piezas folkl\u00f3ricas y la marcha \u201cEvita\u201d para entretener a la gente que iba llegando desde las tres de la tarde. Los balcones de la casa de gobierno y del Banco de la Naci\u00f3n estaban repletos de funcionarios, diputados y mujeres que ven\u00edan acompa\u00f1ando a Evita en su acci\u00f3n. A las siete de la tarde salieron Per\u00f3n, el vicepresidente, ministros y por supuesto Evita. Tocan el Himno Nacional y ante la multitud mayoritariamente femenina, firman el texto, primero Borlenghi y luego Per\u00f3n que se lo entrega al ministro y \u00e9ste a Evita. Habl\u00f3 enseguida Borlenghi diciendo brevemente que hac\u00eda quince a\u00f1os que se hab\u00eda votado en Diputados una ley otorgando el voto a la mujer y que en el Senado la enterraron. Es que el voto femenino fue como la justicia social. Figuraba en todos los programas pero se concret\u00f3 s\u00f3lo con Per\u00f3n. No estaba equivocado, pues el d\u00eda 9 no hab\u00eda faltado diputado que se explayara sobre la plataforma de su partido en la que figurara el voto de la mujer.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Figuraba en varios y desde hac\u00eda muchos a\u00f1os. No les interesaba a las miles de mujeres concentradas en la plaza la letra muerta de las plataformas ni de los nonatos proyectos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La ley 13.010 que Eva Per\u00f3n les muestra diciendo \u201cme tiemblan las manos\u201d est\u00e1 escrita con letras vivientes, porque \u201cel voto que hemos conquistado es una herramienta nueva en nuestras manos. Pero nuestras manos no son nuevas en la lucha, en el trabajo y en el milagro perpetuo de la creaci\u00f3n. Tenemos, hermanas m\u00edas, una alta misi\u00f3n que cumplir en los a\u00f1os que se avecinan. Luchar por la paz. Pero la lucha por la paz es una guerra. Una guerra declarada y sin cuartel contra los privilegios de los par\u00e1sitos que pretenden volver a negociar nuestro patrimonio de argentinos. Una guerra sin cuartel contra los que avergonzaron, en un pasado reciente, nuestra condici\u00f3n nacional. Una guerra sin cuartel contra los que quieren volver a lanzar sobre nuestro pueblo la injusticia y la sujeci\u00f3n.\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Y si la ley que otorg\u00f3 el voto secreto y obligatorio a los hombres argentinos se llam\u00f3 S\u00e1enz Pe\u00f1a por su patrocinador, la ley 13.010 que dio el voto secreto y obligatorio a las mujeres argentinas se llama, por justicia Ley Evita.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a style=\"color: #626262; text-decoration:none;\" href=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=7530\"><br \/>\nSanci\u00f3n del voto femenino<br \/>\nLey 13010<br \/>\n9 de septiembre de 1947<br \/>por Estela dos Santos<br \/>\nLeer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-7530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7530"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7530\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11437,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7530\/revisions\/11437"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}