{"id":8440,"date":"2017-05-30T11:22:26","date_gmt":"2017-05-30T14:22:26","guid":{"rendered":"http:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=8440"},"modified":"2018-08-14T21:15:12","modified_gmt":"2018-08-15T00:15:12","slug":"doctrina-teoria-e-ideologia-peronismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=8440","title":{"rendered":"Doctrina-Teor\u00eda e Ideolog\u00eda en el Peronismo"},"content":{"rendered":"<style>p { text-indent: 18pt; text-align: justify; font-family: Verdana, Arial, Tahoma, sans-serif; font-size: 100%; line-height: 21px; font-weight: 400; color: #000; margin-left: 20px; margin-right: 20px;} h3 {color: #00007F; font-size: 20px; font-weight: 800; margin-left: 20px; text-transform: uppercase; } .section-post-header { display: none !important; } #Content { background-color: #D9ECFF !important;}<\/style>\n<div style=\"border: 1px Solid #000; padding: 20px;\">\n<h1 style=\"color: #000; text-align: center; font-size: 46px; line-height: 40px; margin-top: 30px; margin-bottom: 40px;\">DOCTRINA-TEORIA E IDEOLOGIA EN EL PERONISMO<\/h1>\n<h3 style=\"margin-left: 20px; margin-right: 20px; font-family: Verdana; color: #000; font-size: 16px; line-height: 18px; font-weight: bold; text-transform: initial; text-align: justify;\">Suele se\u00f1al\u00e1rsele al Peronismo su falta de ideolog\u00eda. Esta visi\u00f3n proviene del liberalismo que se apoy\u00f3 en el iluminismo y del marxismo con su materialismo dial\u00e9ctico. Ambos caen en la misma trampa: dependen de un marco te\u00f3rico e ideol\u00f3gico cerrado que les impide objetivar la realidad, pero sin embargo se erigen en jueces de otros pensamientos.<br \/>\nPor eso en el Peronismo el marco ideol\u00f3gico, sus tres banderas, la Justicia Social, la Independencia Econ\u00f3mica y la Soberan\u00eda Pol\u00edtica, es lo suficientemente amplio y preciso a la vez, y es irrebatible porque nadie puede racionalmente estar en contra de ellas, razones por las cuales no puede ser prisionero del mismo.<br \/>\nEn cambio es sobradamente flexible y din\u00e1mico en el terreno doctrinario, desafiando las leyes de teor\u00edas inmutables como ocurre en las otras dos cosmovisiones. Esa es su grandeza revolucionaria.<br \/>\nFrancisco Pestanha nos ayuda a pensar estos t\u00e9rminos en la rica nota que adjuntamos.<\/h3>\n<\/div>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" style=\"border: 1px solid #000; margin-top: 50px;\" src=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/Historia-del-Peronismo-Doctrinateori1.jpg\" alt=\"Francisco Pestanha\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center; font-size: 12px; font-style: italic; margin-top: -12px; margin-bottom: 30px; color: #000; line-height: 12px;\"><strong>Francisco Pestanha<br \/>\nFotograf\u00eda publicada por Per\u00f3n vence al tiempo<\/strong><\/h4>\n<h2 style=\"font-size: 25px; line-height: 22px; font-style: italic; font-weight: bold; margin-left: 40px; margin-right: 40px; text-transform: initial;\">\u201cEl que no tiene buena cabeza para prever, ha de tener buenas espaldas para aguantar\u201d.<br \/>\nJuan Domingo Per\u00f3n<br \/>\nPor: Francisco Pestanha<\/h2>\n<p><strong>Una breve descripci\u00f3n de las condiciones en las que asumi\u00f3 el primer peronismo la conducci\u00f3n del estado, pueden orientarnos inicialmente en la indagaci\u00f3n respecto a la idea de doctrina que lo nutri\u00f3. Quien mejor que el mism\u00edsimo Per\u00f3n para hacerla:\u00a0<em>\u201cEn 1946, cuando nos hicimos cargo del gobierno, el panorama que se me present\u00f3 a m\u00ed, un hombre acostumbrado a realizar trabajos org\u00e1nicos fue pavoroso. Llegaba de golpe a un gobierno sin ninguna planificaci\u00f3n y sin ninguna organizaci\u00f3n. Como digo, yo era un hombre racionalmente acostumbrado a encarar la soluci\u00f3n mediante estudios previos, estudios bases, planes, etc., y se me present\u00f3 el terrible dilema de planificar por realizar. Si hubiera planificado todav\u00eda estar\u00eda pensando que deber\u00e1 hacerse en el primer plan quinquenal, a\u00fan despu\u00e9s de haber terminado el primer gobierno. Realizar sin planificar siempre resulta una tarea un poco irracional y hasta a veces anacr\u00f3nica<\/em>\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pero esto no es todo, en la misma oportunidad el mandatario se\u00f1al\u00f3 que:\u00a0<em>\u201cen cuanto a la organizaci\u00f3n, no puede nadie negar que nuestro pueblo estaba totalmente desorganizado. Las fuerzas naturales de la organizaci\u00f3n (\u2026) no se hab\u00edan realizado en nuestro pueblo, sino alrededor de c\u00edrculos o intereses que no es lo racional para la organizaci\u00f3n de una Naci\u00f3n y menos de un Pueblo. El Estado estaba total y absolutamente desorganizado como consecuencia de haber mantenido una vieja organizaci\u00f3n que pudo haber respondido hace cien a\u00f1os pero que ahora ya no respond\u00eda a las necesidades del momento y menos en una \u00e9poca inminentemente t\u00e9cnica en la organizaci\u00f3n, en la administraci\u00f3n, y en el gobierno. (&#8230;) Hubo que organizar el gobierno y despu\u00e9s el estado Frente a ese problema se present\u00f3, como previo a todo, organizar el gobierno; despu\u00e9s organizar el Estado\u201d<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p><strong>A Per\u00f3n no lo seduc\u00edan las ideolog\u00edas entendidas como formulaciones te\u00f3ricas de pretendida validez universal sin un anclaje comprobado en la realidad concreta. Prefer\u00eda conformar una\u00a0doctrina realizable\u00a0que, inclusive, pudiera lograr cierta armon\u00eda entre opuestos. Las condiciones hist\u00f3ricas descriptas, sumadas a su propia experiencia y formaci\u00f3n, llevaron a Per\u00f3n a concebir a las doctrinas como \u201cexposiciones sint\u00e9ticas de grandes l\u00edneas de orientaci\u00f3n\u201d, que representan\u00a0<em>\u201cen s\u00ed, y en su propia s\u00edntesis, solamente el enunciado de innumerables problemas; pero la soluci\u00f3n de esos problemas, realizada por el examen anal\u00edtico de los mismos, no puede formar cuerpo en esa doctrina sin que constituya toda una teor\u00eda de la doctrina misma\u00bb<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Para el conductor del justicialismo, una doctrina sin la teor\u00eda que la fundamente resultaba incompleta, pero una teor\u00eda que no contemplara realizaciones concretas resultaba in\u00fatil. El c\u00edrculo para \u00e9l cerraba de forma tal, que la\u00a0teor\u00eda se ense\u00f1aba, la doctrina se inculcaba, y el desaf\u00edo consist\u00eda en llevar a ambas a la pr\u00e1ctica. La realidad nutre a la teor\u00eda, y la teor\u00eda nutre a la realidad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En ese orden de ideas, puede decirse que el entonces presidente se sit\u00faa dentro de aquellos que sostienen que toda doctrina presupone de un fundamento anterior de orden filos\u00f3fico, el que a la vez por su n\u00facleo de conexidad con la realidad, viabiliza intervenciones plausibles y eficaces. Cabe entonces establecer una claro paralelismo entre tal formulaci\u00f3n y aquella m\u00e1xima jauretchena que se planteaba partir un interrogante que engloba dos alternativas:<em> \u00bfespecular sobre razones o razonar sobre\u00a0 realidades?<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Ambos, entonces, se inclinan por la segunda opci\u00f3n, es decir, la que vincula intr\u00ednsecamente la actividad cognoscente e intelectiva del sujeto con una realidad exterior. Esta mirada filos\u00f3fico\u2013pol\u00edtica distancia a Per\u00f3n de aquella concepci\u00f3n <em>iluminista<\/em>\u00a0tan caracter\u00edstica de las \u00e9lites intelectuales de la \u00e9poca, ideolog\u00eda que para autores como Ferm\u00edn Ch\u00e1vez, fue exportada por Europa y aceptada a libro cerrado por nuestras academias. Para el autor, el iluminismo constituy\u00f3 una verdadera ideolog\u00eda a-hist\u00f3rica de la dependencia, que llev\u00f3 a muchos intelectuales argentinos a pensar un pa\u00eds nacido de la raz\u00f3n, a\u00a0<em>\u201cimagen y semejanza de los modelos propuestos por las teor\u00edas europeas\u201d<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Per\u00f3n, en igual l\u00ednea de razonamiento, conceb\u00eda al iluminismo de importaci\u00f3n como una fuga, ya que para \u00e9l la apelaci\u00f3n a la utop\u00eda con frecuencia \u201ce<em>s un c\u00f3modo pretexto cuando se quiere rehuir las tareas concretas y refugiarse en un mundo imaginario; vivir en un futuro hipot\u00e9tico significa deponer las responsabilidades inmediatas<\/em>\u201d. Conciente del fen\u00f3meno de importaci\u00f3n ideol\u00f3gica, ense\u00f1aba adem\u00e1s que en nuestro pa\u00eds existi\u00f3\u00a0<em>\u201cuna larga tradici\u00f3n en esto de importar ideolog\u00edas, ya sea en forma parcial o total (\u2026) es contra esa actitud que ha debido enfrentarse permanentemente nuestra conciencia. Las bases f\u00e9rtiles para la concepci\u00f3n de una ideolog\u00eda nacional coherente con nuestro esp\u00edritu argentino, han surgido del mismo seno de nuestra patria. El pueblo, fuente de permanente creaci\u00f3n y auto perfeccionamiento, estaba preparado desde hac\u00eda ya muchos a\u00f1os para conformar una ideolog\u00eda nacional, social y cristiana.\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Como f\u00f3rmula contrapuesta al iluminismo de importaci\u00f3n, Per\u00f3n planteaba un tipo de realismo pol\u00edtico que enunciaba fervorosamente con aquella famosa m\u00e1xima (\u201cLa \u00fanica verdad es la realidad\u201d),\u00a0 sentencia que presupone el principio de continuidad y preeminencia del fen\u00f3meno socio- cultural e hist\u00f3rico. Hay\u00a0<em>\u201cque llegar a la realidad de alguna manera y de all\u00ed afirmar las conclusiones\u201d<\/em>, sentenciaba Per\u00f3n advirtiendo adem\u00e1s que \u201c<em>nuestro modelo pol\u00edtico propone el ideal no ut\u00f3pico de realizar dos tareas permanentes: acercar la realidad al ideal y revisar la validez de ese ideal para mantenerlo abierto a la realidad del futuro<\/em>\u201d. El jefe del peronismo concibe adem\u00e1s a la doctrina como un instrumento orientador hacia fines, a tal punto que alegaba que toda naci\u00f3n debe poseer una doctrina, que es el punto de partida de la organizaci\u00f3n de una colectividad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En relaci\u00f3n a los elementos que componen un compendio doctrinario determinado resulta particularmente sugestiva la siguiente afirmaci\u00f3n extra\u00edda del libro Conducci\u00f3n Pol\u00edtica: \u201c<em>Las doctrinas no son eternas sino en sus grandes principios, pero es necesario ir adapt\u00e1ndolas a los tiempos, al progreso y a las necesidades (&#8230;) una doctrina hoy excelente puede resultar un anacronismo dentro de pocos a\u00f1os, a fuerza de no evolucionar y de no adaptarse a las nuevas necesidades, y ello influye en la propia doctrina, porque una verdad que hoy nos parece incontrovertible, quiz\u00e1 dentro de pocos a\u00f1os resulte una cosa totalmente fuera de lugar, fuera de tiempo y fuera de circunstancias<\/em>\u201d. \u00a0De tal formulaci\u00f3n se desprende que para Per\u00f3n, ciertos cambios que se operan en la realidad pueden determinar la alteraci\u00f3n, modificaci\u00f3n, o adecuaci\u00f3n de algunos componentes doctrinarios, sin dejar de tener en cuenta que m\u00e1s all\u00e1 de tal circunstancia, existen para \u00e9l ciertos principios inmutables se constituyen en verdaderos l\u00edmites filos\u00f3ficos y pol\u00edticos a las alteraciones que la realidad determina.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En sinton\u00eda con lo expuesto, bien cabe compartir entonces la reflexi\u00f3n que sostiene que \u201c<em>el objetivo de lo que se ha llamado la doctrina nacional ha sido el constituir una naci\u00f3n socialmente justa, econ\u00f3micamente libre y pol\u00edticamente soberana. Ello supone que, en lo externo, se gu\u00ede por el principio de las nacionalidades, sostenga la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos pol\u00edticamente constituidos y postule una tercera posici\u00f3n que supere al capitalismo liberal y el comunismo marxista. En lo interno, a su vez, tiene como meta la felicidad del pueblo y la grandeza de la Naci\u00f3n, lo que t\u00e9cnicamente se denomina el bien com\u00fan general, al que se accede a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n de la Comunidad. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? Que no puede lograrse el bien com\u00fan de la naci\u00f3n si no se establece un r\u00e9gimen en el que todas las unidades que la integran puedan conseguir su propio bien, su objetivo espec\u00edfico\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Surgen de los p\u00e1rrafos precedentes algunos de los principios inmutables de n\u00edtida orientaci\u00f3n nacional y\u00a0 humanista,\u00a0 que se constituyen en verdaderos l\u00edmites doctrinarios a las determinaciones que estipula la realidad. Tales principios emergen adem\u00e1s de las mismas palabras de Per\u00f3n: \u201c<em>La Justicia<\/em><em> social, la Independencia econ\u00f3mica y la Soberan\u00eda del Estado no pueden ser negadas por ning\u00fan argentino; y no solamente negadas ni discutidas, porque cuando se trata de la justicia, cuando se trata de la libertad y cuando se trata de la soberan\u00eda no puede haber discusi\u00f3n en contra de la Naci\u00f3n\u201d (\u2026) Nosotros hemos cristalizado como doctrina nacional nuestras tres banderas, que no pueden arriarse por otro que no sea un traidor a la Patria\u201d<\/em><em>\u00a0<\/em>\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El proceso de elaboraci\u00f3n e interpretaci\u00f3n doctrinaria para Per\u00f3n no puede quedar librado a la heterogeneidad de interpretaciones de los hombres en forma individual, sino, por el contrario, dicha labor debe constituirse en una empresa colectiva.\u00a0 Para el fundador del justicialismo, las doctrinas no se constituyen exclusivamente con expresiones provenientes del saber o del genio del conductor o de una determinada elite. Para su formulaci\u00f3n o reformulaci\u00f3n se requieren de instancias colectivas de debate e interpretaci\u00f3n tendientes a obtener una unidad de concepci\u00f3n que, a la vez de forjar formulaciones doctrinarias comunes, propugne acciones pr\u00e1cticas para operar sobre la realidad concreta.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Este mecanismo verdaderamente compuesto de elaboraci\u00f3n doctrinaria es enunciado por el conductor del justicialismo de la siguiente forma:\u00a0<em>\u201cnosotros hemos concebido una doctrina y la hemos ejecutado, y despu\u00e9s la hemos escrito y la hemos presentado a la consideraci\u00f3n de todos los argentinos. Pero esa doctrina no est\u00e1 suficientemente desarrollada. Es s\u00f3lo el enunciado, en forma sint\u00e9tica, del contenido integral de la doctrina. Ser\u00e1 funci\u00f3n de cada uno de los justicialistas argentinos, a lo largo del tiempo, ir poniendo su colaboraci\u00f3n permanente hasta desarrollar el \u00faltimo detalle de esa doctrina, para presentar tambi\u00e9n, finalmente, una doctrina m\u00e1s sint\u00e9tica que la nuestra, m\u00e1s completa que la nuestra\u201d<\/em><a name=\"_ftnref12\"><\/a>\u00a0&#8211; y adem\u00e1s \u2013 \u201c<em>la doctrina nacional puede ser discutida, pero debe ser aplicada porque algo tenemos que hacer. Discutirla para perfeccionarla, pero aplicarla, porque el que no aplica una doctrina que se ha creado para<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>La tarea de adoctrinamiento para el fundador del justicialismo es fundamental. Pero el solo conocimiento de la doctrina resulta insuficiente: lo fundamental es \u201csentirla, y lo m\u00e1s\u00a0 importante es amarla (\u2026) es menester tener una m\u00edstica, que es la verdadera fuerza motriz que impulsa a la realizaci\u00f3n y al sacrificio para esa realizaci\u00f3n\u201d. He aqu\u00ed una verdadera visi\u00f3n espiritualista y trascendente del saber doctrinario, y la validaci\u00f3n de una verdadera dimensi\u00f3n sensitiva del conocimiento que para Per\u00f3n resulta un constituyente estructural del universo de lo humano, y que se expresa claramente cuando sentencia: \u201cuna doctrina nacional es tan fundamental en el Estado, en la Naci\u00f3n, como fundamentales son el alma y el pensamiento en un hombre. \u00bfAd\u00f3nde va un hombre que no tenga sentimientos ni pensamientos? \u00bfY ad\u00f3nde ir\u00eda una Naci\u00f3n que no tuviese un pensamiento y un sentimiento comunes\u201d\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Las circunstancias hist\u00f3ricas y socioecon\u00f3micas en las que asume el primer peronismo, y que lo desaf\u00edan a impulsar desde las estructuras del estado un inminente impulso distributivo, determinan que Per\u00f3n plantee una verdadera formaci\u00f3n en el hacer. La famosa sentencia\u00a0mejor que decir es hacer y mejor que prometer y realizar\u00a0no constituye una simple consigna para diferenciarse de la inacci\u00f3n de sus detractores. Desde nuestra perspectiva, compone tambi\u00e9n un mensaje dirigido las elites vern\u00e1culas formadas en un racionalismo de oratoria, a fin que tomaran conciencia de la magnitud de la obra que hab\u00eda que realizar para obtener una argentina integrada. Desde la otra, una clara advertencia a sus seguidores respecto a la vocaci\u00f3n de servicio, el compromiso y el sacrificio que demandaba la hora. Es por tal cuesti\u00f3n, que el entonces presidente proclamaba a todas voces que deb\u00edan formarse hombres capaces de decir y hombres capaces de hacer. Se trata de formar el mayor n\u00famero de hombres y mujeres capaces de hacer.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Formar hombres y mujeres en un hacer, como sostuvimos, resulta un criterio \u00edntimamente vinculado al inmediato desaf\u00edo de impulsar un proyecto nacional que promover\u00eda:\u00a0\u201cuna sociedad libre y un pueblo no dependiente, due\u00f1o de su destino, que recuper\u00f3 el dominio sobre sus propios recursos y los desarroll\u00f3 seg\u00fan planes intencionados poniendo la econom\u00eda al servicio del hombre; una sociedad justa donde el trabajador fue protagonista y obtuvo el reconocimiento de sus derechos y los ejerci\u00f3 plenamente, donde se dio decisiva valoraci\u00f3n al trabajo como instrumento de desarrollo personal\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>En definitiva, Per\u00f3n concibi\u00f3 a las doctrinas como modos de especulaci\u00f3n\u2013acci\u00f3n en permanente contacto con la realidad, que se expresan a partir de grandes postulados orientativos, los que a la vez responden a las aspiraciones, necesidades, y conveniencias nacionales y populares.\u00a0 Solo los grandes principios doctrinarios son inmutables -y en tanto- las doctrinas deben ir adapt\u00e1ndose a las circunstancias, requiriendo para mantener su vigencia efectiva, un permanente r\u00e9gimen de actualizaci\u00f3n.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Para concluir resta se\u00f1alar que desde el punto de vista funcional, la doctrina constituye un vector de unidad, que permite analizar las circunstancias de manera an\u00e1loga, y, en consecuencia, obrar en similar sentido.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0 !important; margin-top: 80px;\"><strong style=\"text-decoration: underline;\">SE PERMITE LA REPRODUCCION CITANDO LA FUENTE<\/strong><br \/>\n<strong>Fuentes:<\/strong><br \/>\n<strong>Juan Domingo Per\u00f3n: Conducci\u00f3n Pol\u00edtica. Ib\u00eddem.<\/strong><br \/>\n<strong>Juan Domingo Per\u00f3n: Acerca de los deberes y obligaciones de los funcionarios gubernamentales. Ib\u00eddem.<\/strong><br \/>\n<strong>Jos\u00e9 Lu\u00eds Di Lorenzo: El 17 de Octubre se plebiscito el Proyecto de la Justicia Social. En: <a href=\"http:\/\/www.losocial.com.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.losocial.com.ar<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a style=\"color: #626262; text-decoration:none;\" href=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=8440\">por Francisco Pestanha<br \/> Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-8440","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8440"}],"version-history":[{"count":38,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8440\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11413,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8440\/revisions\/11413"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}