{"id":9736,"date":"2015-04-13T23:59:42","date_gmt":"2015-04-14T02:59:42","guid":{"rendered":"http:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=9736"},"modified":"2018-08-15T18:31:08","modified_gmt":"2018-08-15T21:31:08","slug":"peronismo-y-doctrina-social-de-la-iglesia-i-y-ii-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=9736","title":{"rendered":"Peronismo y Doctrina Social de la Iglesia I y II"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-left: 30px; margin-right: 30px;\">\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 20px; color: #993300; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Presentamos en nuestro sitio las partes I y II de este magn\u00edfico trabajo de Jos\u00e9 A. Quarracino y Juan C. Vacarezza integrantes del Movimiento Primero la Patria, sobre Peronismo y Doctrina Social de la Iglesia. Solo queremos decir que estas exposiciones, aclaran, ense\u00f1an y demuestran la perfecta similitud y correspondencia entre ella y la Doctrina Justicialista, esta \u00faltima como verdadera pr\u00e1ctica concreta del Evangelio de Jes\u00fas. Lo dem\u00e1s est\u00e1 dicho en el trabajo. Un orgullo para nuestro sitio.<\/strong><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-8925 aligncenter\" style=\"margin-top: 50px; margin-bottom: 50px; border: 1px solid black;\" src=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/historia-del-peronismo-movimiento-primero-la-patria.jpg\" alt=\"\" width=\"426\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/historia-del-peronismo-movimiento-primero-la-patria.jpg 426w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/historia-del-peronismo-movimiento-primero-la-patria-300x158.jpg 300w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/historia-del-peronismo-movimiento-primero-la-patria-260x137.jpg 260w, https:\/\/historiadelperonismo.com\/wp-content\/uploads\/historia-del-peronismo-movimiento-primero-la-patria-50x26.jpg 50w\" sizes=\"(max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 28px; color: #000000; text-align: center; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>I<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 28px; color: #000000; text-align: center; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Peronismo y<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 28px; color: #000000; text-align: center; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Doctrina Social de la Iglesia<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Primera Parte: la Doctrina Social de la Iglesia,<br \/>\nfuentes y desarrollo hist\u00f3rico-doctrinal<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-indent: 10px;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>A.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 es la doctrina social de la Iglesia cat\u00f3lica? Es la proyecci\u00f3n de los valores proclamados por el mensaje evang\u00e9lico a la vida social del hombre y al entramado que constituye la misma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Se impone la pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 la Iglesia cat\u00f3lica pretende o tiene derecho a expresar sus conceptos doctrinales sobre cuestiones sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas, aparentemente ajenas a su misi\u00f3n religiosa de anunciar y predicar el Evangelio?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">La misi\u00f3n religiosa de la Iglesia es anunciar el Evangelio, anuncio que es esencia la proclamaci\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n de Dios en Jesucristo, su muerte y su resurrecci\u00f3n pascual, para rescatar y redimir al hombre, triunfando sobre el poder de la muerte. En este sentido, la revelaci\u00f3n de Dios en la historia humana que proclama el Evangelio no es un juego divino que se satisface en s\u00ed mismo, ni tampoco una aventura a modo de paseo, ni su autocomplacencia es el objeto de su \u201cvisita\u201d a la tierra, sino que el hombre es el <em><strong>objeto de este proceder divino, el sentido \u00faltimo de la presencia concreta de Dios en medio de los hombres<\/strong><\/em>. Seg\u00fan el anuncio evang\u00e9lico que proclama la Iglesia, Dios se ha encarnado y ha experimentado la muerte en la cruz, para resucitar y rescatar al hombre, posibilit\u00e1ndole alcanzar su salvaci\u00f3n eterna en un sentido integral y absoluto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Para la fe cristiana, esta salvaci\u00f3n ofrecida por Cristo resucitado abarca al ser humano tanto en su vida individual como en su existencia social y comunitaria, por cuanto el hombre es en esencia ser social, no un individuo aislado: la fe cristiana no reduce la vida religiosa ni la salvaci\u00f3n a la esfera meramente privada del ser humano, ni tampoco orienta su mensaje hacia una salvaci\u00f3n puramente ultra-terrena, ajena a su presencia en la tierra.1 Es decir, para el cristianismo la salvaci\u00f3n del hombre es universal e integral, ya que incluye todas las dimensiones de la persona humana: personal y social, espiritual y corp\u00f3rea, hist\u00f3rica y trascendente. <strong>2.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Esta dimensi\u00f3n humanista integral es la que obliga al cristianismo a proyectar el anuncio evang\u00e9lico al plano social, en todos sus niveles: econ\u00f3mico, pol\u00edtico, cultural, etc., ya que es en la configuraci\u00f3n de la sociedad, con sus ordenamientos estructurales, donde el hombre tiene la posibilidad de alcanzar el bien y el desarrollo personal al que est\u00e1 llamado por su vocaci\u00f3n. As\u00ed, la Iglesia tiene el derecho, pero al mismo tiempo el deber de anunciar y actualizar su anuncio salv\u00edfico en el entramado de las relaciones sociales, para fecundar y fermentar la sociedad misma con el Evangelio.<strong>3<\/strong> Este anuncio sistematizado y proyectado al \u00e1mbito de lo social es lo que constituye la doctrina social de la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">La ense\u00f1anza de la doctrina social forma parte entonces de la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia, no es una acci\u00f3n marginal, aleatoria o complementaria sino esencial a su ministerio. No es una teor\u00eda sociol\u00f3gica, econ\u00f3mica o pol\u00edtica, sino una doctrina eminentemente teol\u00f3gica \u2013reflexi\u00f3n sobre el misterio de la vida humana a la luz de la revelaci\u00f3n divina- y forma parte de la teolog\u00eda moral, ya que no es teolog\u00eda te\u00f3rica o especulativa, sino que est\u00e1 destinada a \u201corientar la conducta de las personas\u201d. <strong>4<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Como hemos afirmado en la Introducci\u00f3n, este proceso de proyecci\u00f3n de lo religioso al \u00e1mbito de la vida social y comunitaria del hombre es el mismo proceso que han llevado a cabo las comunidades humanas a lo largo de la historia. Es que lo religioso fundamenta y funda la edificaci\u00f3n de toda comunidad humana, en tanto es la fuente de los valores culturales sobre los que se asienta toda construcci\u00f3n social. \u00c9ste es el proceso a trav\u00e9s del cual se han forjado las grandes civilizaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">El rechazo a la presencia e influencia de lo religioso en general y del cristianismo en particular es un producto hist\u00f3rico postulado por la conciencia capitalista burguesa moderna, que ha pretendido y pretende configurar la vida social del hombre en todos sus aspectos <em><strong>sin los fundamentos \u00e9ticos y morales<\/strong><\/em> que surgen de la cosmovisi\u00f3n religiosa y que ponen un l\u00edmite al individualismo sobre el que se sustenta cultural e ideol\u00f3gicamente el sistema capitalista moderno. En el plano cultural, el capitalismo ha promovido el proceso conocido como secularismo moderno, es decir, ha configurado la vida humana en su faz social y las actividades en el mundo que el hombre lleva a cabo independientemente de los valores religiosos, de tal modo que esta configuraci\u00f3n social en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica promueve la separaci\u00f3n absoluta del Estado respecto a la Religi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>B.<\/strong> \u00bfCu\u00e1les son <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>las fuentes<\/strong><\/span> de las que se nutre la Doctrina Social de la Iglesia? La fuente primera de la que se nutre la ense\u00f1anza social de la Iglesia es la <strong>Sagrada Escritura<\/strong>, \u201ccomenzando por el libro del G\u00e9nesis y, en particular, en el Evangelio y en los escritos apost\u00f3licos\u201d <strong>5<\/strong>, la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica de la Iglesia misma respecto a su concepci\u00f3n del hombre y de la vida social y, especialmente, de la moral social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Una segunda fuente la constituye la ense\u00f1anza que se fue reelaborando y ampliando a partir de las doctrinas elaboradas por los <strong>Padres de la Iglesia<\/strong> (san Atanasio de Alejandr\u00eda, san Cirilo de Alejandr\u00eda, san Juan Cris\u00f3stomo, san Gregorio de Nacianzo, san Hilario de Poitiers, san Ambrosio de Mil\u00e1n, san Agust\u00edn, san Gregorio Magno, etc.) y por los <strong>Doctores de la Iglesia<\/strong> (santo Tom\u00e1s de Aquino, san Buenaventura, san Isidoro de Sevilla, san Le\u00f3n Magno, san Bernardo de Claraval, etc.).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">La tercera fuente la constituye la sistematizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza social, a partir de los desarrollos aportados por el <strong>Magisterio Pontificio<\/strong> sobre la llamada \u00abcuesti\u00f3n social\u00bb moderna, sistematizaci\u00f3n que fue iniciada con la Enc\u00edclica <em><strong>Rerum Novarum<\/strong><\/em>, promulgada el 15 de mayo de 1891 por el papa Le\u00f3n XIII,<strong>6<\/strong> denominada la Carta Magna que da sustento te\u00f3rico-doctrinal a la actividad cristiana en el \u00e1mbito econ\u00f3mico-social. <strong>7<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Esta sistematizaci\u00f3n recogi\u00f3 toda la tradici\u00f3n doctrinal y cultural elaborada por la Iglesia a trav\u00e9s de los siglos, incorporando las reflexiones elaboradas por los Papas respecto a las nuevas situaciones sociales que se plantearon a partir de finales del siglo XIX: la relaci\u00f3n capital-trabajo, las desigualdades sociales, la miseria creciente de la clase trabajadora, el imperialismo ejercido por el poder financiero internacional, el crecimiento poblacional, el desarrollo tecnol\u00f3gico, la acumulaci\u00f3n y concentraci\u00f3n de la riqueza, la contaminaci\u00f3n ambiental, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>C.<\/strong> Conviene tener presente, a grandes rasgos, cu\u00e1l ha sido el <strong>desarrollo hist\u00f3rico-doctrinal<\/strong> a trav\u00e9s del cual se ha ido configurando la Doctrina Social de la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Este proceso de configuraci\u00f3n de la ense\u00f1anza social cristiana no puede ser aislado del proceso global de promoci\u00f3n human\u00edstica que ha realizado la Iglesia a lo largo de su historia, no s\u00f3lo en el plano social sino tambi\u00e9n en el plano econ\u00f3mico, cultural e intelectual, m\u00e1s all\u00e1 de sus limitaciones, imperfecciones y errores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Desde el origen mismo del cristianismo, la Iglesia ha ido desarrollando una labor constante por el reconocimiento de la dignidad intr\u00ednseca del ser humano y sus derechos fundamentales y por la vigencia pr\u00e1ctica de los mismos, para hacer realidad los principios que pregonaba. Logr\u00f3 esto a trav\u00e9s de un intenso y progresivo apostolado social y cultural desplegado en numerosas iniciativas e instituciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Ya en las ep\u00edstolas de san Pablo el mensaje de caridad evang\u00e9lica muestra toda su dimensi\u00f3n y alcance. El testimonio imparcial de los historiadores de la Antig\u00fcedad pone de relieve la eficacia de la labor desarrollada en tal sentido por las comunidades cristianas que se constituyeron a lo largo de todo el Imperio Romano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Durante los siglos II a V d. C., los Padres de la Iglesia (latinos y griegos) desarrollaron en sus escritos un pensamiento profundo en materia social y econ\u00f3mica, sentando las bases de la elaboraci\u00f3n teol\u00f3gico-moral que se llev\u00f3 a cabo en los siglos posteriores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">La crisis y derrumbe del Imperio Romano transform\u00f3 al mundo occidental de ese entonces en un mosaico de naciones y pueblos disgregados y muchas veces hostiles entre s\u00ed. La evangelizaci\u00f3n llevada a cabo por la Iglesia, desde las Islas Brit\u00e1nicas hacia el continente, forj\u00f3 la unidad religiosa-espiritual de todas esas comunidades dispersas, base de la unidad pol\u00edtica-geogr\u00e1fica que se llam\u00f3 Europa. Pero esta labor de unidad pol\u00edtica y espiritual fue acompa\u00f1ada en el plano social mediante el desarrollo de varias iniciativas \u2013casas de hu\u00e9spedes, asilos dispensarios, orfelinatos-, en respuesta a los problemas de injusticia y desigualdad que se presentaban. Al mismo tiempo, en el plano econ\u00f3mico la Iglesia promovi\u00f3 la organizaci\u00f3n de los artesanos y trabajadores en talleres y gremios, que no s\u00f3lo eran lugares de trabajo sino tambi\u00e9n centros de formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n de sus miembros, quienes, adem\u00e1s de trabajar, aprend\u00edan el oficio y lo transmit\u00edan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">En el plano cultural, en un primer momento la Iglesia conserv\u00f3 el tesoro de la educaci\u00f3n no-cristiana antigua, griega y romana, a trav\u00e9s de la labor de las bibliotecas monasteriales. Posteriormente, promovi\u00f3 el desarrollo de las ciencias y de las artes, y ampar\u00f3 la formaci\u00f3n escol\u00e1stica rigurosa, mediante la creaci\u00f3n de la Universidad, instituy\u00e9ndola en varias ciudades de Europa: Bolo\u00f1a, Oxford, Par\u00eds, M\u00f3dena, Cambridge, Palencia, Salamanca, Padua, N\u00e1poles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">En el per\u00edodo conocido como Renacimiento, que tuvo lugar en los comienzos de la Edad Moderna, la Iglesia \u2013muchas veces por iniciativa de los Papas- presidi\u00f3, ampar\u00f3 y posibilit\u00f3 el desarrollo de las letras y de las artes, rescatando del olvido la cultura cl\u00e1sica greco-latina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">En particular, fueron los te\u00f3logos espa\u00f1oles del siglo XVI \u2013Francisco de Vitoria, Francisco Su\u00e1rez, etc.-, quienes sentaron las bases de los derechos humanos que fueron consagrados en tiempos muy avanzados de la Edad Moderna, al igual que elaboraron los principios modernos del Derecho Internacional y asumieron la defensa te\u00f3rica de los derechos de las poblaciones nativas no-europeas, a la vez que buscaron proteger en la pr\u00e1ctica esos derechos mediante la labor misionera de las \u00d3rdenes Dominicana, Franciscana y Jesuita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Frente a los desbordes financieros del Capitalismo, la Iglesia levant\u00f3 su voz condenando la pr\u00e1ctica de la usura y recomendando su prohibici\u00f3n, a trav\u00e9s de la Bula Detestabilis Avaritiae, promulgada por el papa Sixto V el 21 de octubre de 1586, y a trav\u00e9s de la Bula <em><strong>Vix Pervenit<\/strong><\/em>, promulgada por el papa Benedicto XIV el 1 de noviembre de 1745.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border: 0px solid white; height: 70px;\" border=\"0px solid white\" width=\"295\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 137px; border: 0px solid white; text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px;\">Jos\u00e9 A. Quarracino<\/span><\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px;\"> Secretario Pol\u00edtico<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 132px; border: 0px solid white; text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px;\">Juan C. Vacarezza<\/span><\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px;\"> Secretario General<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 20px; color: #000000;\">Movimiento \u201cPrimero la Patria\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<table style=\"border: 0px solid white;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"border-top: 1px solid grey; border-bottom: 1px solid white; border-left: 1px solid white; border-right: 1px solid white;\"><\/td>\n<td style=\"border: 0px solid white;\"><\/td>\n<td style=\"border: 0px solid white;\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Pontificio Consejo \u201cJusticia y Paz\u201d,\u00a0<em>Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia,\u00a0<\/em>Conferencia Episcopal Argentina, Buenos Aires 2005,\u00a0\u00a0Primera Parte, Cap\u00edtulo Segundo, I d) n. 71.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Ibidem<\/strong><strong>, Primera Parte, Cap\u00edtulo Primero, III b) n. 38.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Concilio Vaticano II,\u00a0<em>Constituci\u00f3n pastoral\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Gaudium et Spes<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>(La Iglesia en el mundo contempor\u00e1neo,<\/em><\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>n. 40.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Juan Pablo II,\u00a0<em>Carta enc\u00edclica\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Sollicitudo rei socialis<\/em><\/strong><strong><em>,\u00a0<\/em><\/strong><strong>n. 41. Pontificio Consejo \u201cJusticia y Paz\u201d,\u00a0<em>Compendio\u2026,\u00a0<\/em>Primera Parte, Cap\u00edtulo Segundo, II a), n. 73.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Juan Pablo II,\u00a0<\/strong><strong><em>Laborem exercens<\/em><\/strong><strong><em>,\u00a0<\/em><\/strong><strong>\u201cIntroducci\u00f3n\u201d, I n. 3.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Juan Pablo II,\u00a0<\/strong><strong><em>Ibidem<\/em><\/strong><strong><em>.\u00a0<\/em><\/strong><strong>Pontificio Consejo \u201cJusticia y Paz\u201d,\u00a0<em>Compendio\u2026,<\/em>\u00a0Primera Parte, Cap\u00edtulo Segundo, III a), n. 87.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>P\u00edo XI,\u00a0<em>Quadragesimo anno,<\/em>\u00a0n. 13.<\/strong><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10px; color: #000080;\"><strong>[Publicado en\u00a0<em>Pol\u00edtica del Sur,<\/em><\/strong>\u00a017 de octubre de 2017,\u00a0A\u00f1o 12 No. 556<strong>]<\/strong><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 28px; color: #000000; text-align: center; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>II<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 28px; color: #000000; text-align: center; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Peronismo y<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 28px; color: #000000; text-align: center; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Doctrina Social de la Iglesia<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000; font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong><em>Segunda Parte: Magisterio social pontificio<br \/>\ncontempor\u00e1neo\/Le\u00f3n XIII, P\u00edo XI, P\u00edo XII<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-indent: 10px;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>D.<\/strong> El <strong>Magisterio Pontificio contempor\u00e1neo<\/strong>. No es por casualidad que la Iglesia comienza a sistematizar toda la doctrina referida a la \u201ccuesti\u00f3n social\u201d, en particular al tema del trabajo humano, en un momento hist\u00f3rico que el sistema capitalista comenz\u00f3 a mostrar su faz m\u00e1s negativa y cuestionable: un gran desarrollo econ\u00f3mico material, acompa\u00f1ado como condici\u00f3n cuasi sine qua non de la miseria en la que se encontraban sumergidos los trabajadores proletarios urbanos, art\u00edfices de ese desarrollo y a quienes les estaba prohibida su agremiaci\u00f3n. Esta contradicci\u00f3n \u2013espectacular desarrollo material a favor de los due\u00f1os de los medios de producci\u00f3n, pauperizaci\u00f3n y miseria creciente para los \u201csocios\u201d de esos medios, como son los trabajadores- ha sido una constante en el proceso de desarrollo capitalista, pr\u00e1cticamente desde su mismo inicio, y que nunca ha podido resolverse, sino m\u00e1s bien todo lo contrario, ha tendido a profundizarse y acrecentarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Tal como lo afirma oficialmente la Iglesia, \u201c<em><strong>los eventos de naturaleza econ\u00f3mica que se produjeron en el siglo XIX tuvieron consecuencias sociales, pol\u00edticas y culturales devastadoras<\/strong><\/em>\u201d, puesto que \u201clos acontecimientos vinculados a la revoluci\u00f3n industrial trastornaron estructuras sociales seculares, ocasionando graves problemas de justicia y dando lugar a la primera gran cuesti\u00f3n social, la cuesti\u00f3n obrera, causada por el conflicto entre el capital y el trabajo\u201d <strong>1<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>1. <em>Rerum novarum<\/em><\/strong>. A causa de esta situaci\u00f3n social explosiva, el papa Le\u00f3n XIII promulga el 15 de mayo de 1891 la enc\u00edclica <em><strong>Rerum novarum<\/strong><\/em>, en la que aborda las \u201ccosas nuevas\u201d, es decir, los nuevos desaf\u00edos que plantea la crisis generada por el desarrollo del capitalismo, crisis que est\u00e1 acompa\u00f1ada por grandes revueltas sociales en reacci\u00f3n a la vida de miseria que viven los trabajadores y por la difusi\u00f3n de doctrinas que proponen un cambio revolucionario signado por la violencia \u2013el socialismo en sus distintas versiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">La enc\u00edclica aborda espec\u00edficamente la condici\u00f3n en la que viven los trabajadores asalariados, sumidos en la miseria y en la injusticia. Como causa de esa situaci\u00f3n de miseria e injusticia instaurada por el capitalismo, el Papa denuncia en la enc\u00edclica el desamparo que sufren los trabajadores, al estar prohibida la agremiaci\u00f3n; el proceso secularista que ha expulsado a la religi\u00f3n y sus valores fuera de la vida social; el auge de la usura y la concentraci\u00f3n de la riqueza en muy pocas manos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">En primer lugar, rechaza la soluci\u00f3n propuesta por el socialismo -la lucha de clases y la abolici\u00f3n de la propiedad privada- por cuanto perjudica al obrero, ya que es injusta y antinatural. Resalta la armon\u00eda como elemento fundamental para organizar las relaciones entre patrones y obreros; la dignidad del trabajador asalariado; el derecho a un salario justo, ya que \u201cexplotar en provecho propio la indigencia de los menesterosos y abusar de la pobreza ajena [\u2026] es contra todo derecho divino y humano\u201d, porque defraudar a alguien respecto al salario justo que se le debe \u201ces un crimen que clama venganza al cielo\u201d. <strong>2<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">En segundo lugar, rescata la misi\u00f3n del Estado, destinada a la promoci\u00f3n del bienestar com\u00fan, atendiendo especialmente a los que trabajan, por cuanto del trabajo de ellos \u201c<strong>salen las riquezas de los Estados<\/strong>\u201d, raz\u00f3n por la cual debe el Estado promover el bienestar moral y el bienestar material del obrero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">En esencia, la enc\u00edclica resalta fundamentalmente la dignidad del trabajo humano en su aspecto personal \u2013como expresi\u00f3n de la realidad interior y espiritual del ser humano- y en su car\u00e1cter necesario \u2013como producci\u00f3n de bienes sobre los que el individuo sustenta su existencia. Esa dignidad se sustenta en el pago de un salario justo y en el derecho a tener como propio los frutos de su esfuerzo productivo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Reclama tambi\u00e9n el reconocimiento de las asociaciones gremiales y sindicales, sobre la base de la dimensi\u00f3n esencialmente social del ser humano en general. <strong>3<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>2. <em>Quadragesimo anno<\/em><\/strong>. Escrita por el papa P\u00edo XI, promulgada el 15 de mayo de 1931, exactamente a los 40 a\u00f1os de la enc\u00edclica anterior, aborda en particular el problema de la expansi\u00f3n internacional de las grandes industrias y de los grupos financieros, el auge de los sistemas totalitarios y el exacerbamiento de la lucha de clases.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Este texto pone de relieve el contexto que llev\u00f3 al papa Le\u00f3n XIII a redactar su famosa enc\u00edclica: la \u201cdivisi\u00f3n cada vez m\u00e1s patente en dos clases distintas\u201d, una menos numerosa que gozaba \u201ccasi exclusivamente de todas las ventajas\u201d del desarrollo econ\u00f3mico, y la otra, la \u201c<strong>ingente muchedumbre obrera, reducida a la m\u00e1s angustiosa miseria, luchando en vano por salir de la estrechez en que viv\u00eda<\/strong>\u201d. Frente a este cuadro, destaca la soluci\u00f3n propuesta por el pont\u00edfice de ese entonces: la afirmaci\u00f3n de los derechos y obligaciones que \u201cregulan las relaciones de los ricos y de los pobres, de los capitalistas y de los obreros\u201d. <strong>4<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>En el primer cap\u00edtulo<\/strong><\/span>, se resaltan los aportes efectuados por la enc\u00edclica <em><strong>Rerum novarum<\/strong><\/em>. Por un lado, se sostiene que la soluci\u00f3n propuesta en la mencionada enc\u00edclica \u201csobrepas\u00f3 los l\u00edmites impuestos por el liberalismo\u201d, ya que se\u00f1al\u00f3 que el Estado no debe limitarse a ser guardi\u00e1n del derecho y del orden, sino que debe ser promotor de la prosperidad p\u00fablica y de la privada, pero ocup\u00e1ndose especialmente del \u201cinter\u00e9s y cuidado de los d\u00e9biles y menesterosos\u201d. Uno de los frutos de esta orientaci\u00f3n pontificia fue la sanci\u00f3n de nuevas leyes y legislaciones que aseguraron los \u201cderechos sagrados\u201d de los obreros, al tomar a cargo su \u201ctutela y protecci\u00f3n, en particular de las mujeres y ni\u00f1os\u201d. Otro de sus frutos fue el reconocimiento de las asociaciones gremiales, para proteger a sus miembros y asegurar su perfeccionamiento moral y material.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>En el segundo cap\u00edtulo<\/strong><\/span>, se reivindica el aporte de la doctrina eclesial a las cuestiones econ\u00f3micas, circunscripto al aspecto moral, no t\u00e9cnico, de las cuestiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Reafirma el principio del derecho a la propiedad privada, pero resaltando su doble car\u00e1cter, individual y social (propio en cuanto a la posesi\u00f3n, com\u00fan en cuanto al uso), es decir, como derecho que est\u00e1 gravado o limitado por obligaciones y deberes que impiden sea ejercido en forma absoluta, sin limitaci\u00f3n alguna. En este sentido, una de las funciones del Estado es asegurar el ejercicio de este derecho, pero en el marco del bien com\u00fan que lo determina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Reivindica el trabajo individual como uno de las acciones por medio de la cual el hombre ejerce el derecho a la propiedad privada, y el trabajo colectivo de la clase obrera como fuente de la riqueza de los pueblos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Formula el <em><strong>principio b\u00e1sico de la justa distribuci\u00f3n de los bienes de la tierra<\/strong><\/em>, postulando su destinaci\u00f3n universal (para todos) y su distribuci\u00f3n individual mediante la propiedad privada, y prohibiendo que una clase excluya a la otra de la participaci\u00f3n de los bienes. Es por eso que critica \u201cla actual distribuci\u00f3n de los bienes de este mundo\u201d, por el enorme contraste que presenta \u201c<strong>entre unos pocos, inmensamente ricos, y la innumerable muchedumbre de pobres<\/strong>\u201d. Para superar esta situaci\u00f3n, reclama la justa distribuci\u00f3n de los bienes: hay que procurar con el mayor empe\u00f1o y esfuerzo que, \u201cpara el futuro, las riquezas producidas se acumulen con justa medida en las manos de los ricos y se distribuyan con relativa profusi\u00f3n entre los obreros, [\u2026], para que aumenten su patrimonio con el ahorro, y administrando prudentemente el patrimonio aumentado, <strong><em>puedan cubrir con mayor holgura sus cargas familiares, y libres de las incertidumbres de la vida<\/em><\/strong>, cuyas vicisitudes tanto afectan a los proletarios, no s\u00f3lo puedan soportar las contingencias de la vida, sino confiar tambi\u00e9n en que, al abandonar este mundo, queden suficientemente atendidos los que dejan en pos de s\u00ed\u201d. Es decir, justa distribuci\u00f3n de los bienes, para que los asalariados no s\u00f3lo puedan satisfacer sus necesidades sino tambi\u00e9n asegurar el futuro de sus descendientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Cumplir este principio obliga a postular la obligaci\u00f3n de abonar un justo salario para los trabajadores. Esto significa que la remuneraci\u00f3n del obrero debe ser lo suficientemente <em><strong>adecuada para asegurar el propio sustento y el de la familia; que ninguna empresa debe pretender obtener ganancias pagando sueldos bajos o injustos<\/strong><\/em>, pero tampoco debe poner en riesgo su existencia y el futuro de los trabajadores; <strong><em>que la cifra salarial que se abona debe ser acorde<\/em><\/strong> a las exigencias del bien com\u00fan, es decir, debe permitir satisfacer las necesidades personales y familiares del que trabaja y ha de posibilitarle tambi\u00e9n reunir paulatinamente un capital.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Para asegurar la vigencia efectiva de estos principios, la enc\u00edclica propone <span style=\"text-decoration: underline;\"><em><strong>la restauraci\u00f3n del orden social,<\/strong><\/em><\/span> a trav\u00e9s de la agremiaci\u00f3n profesional y gremial y la colaboraci\u00f3n entre ellas, no el enfrentamiento. Propone tambi\u00e9n la organizaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica, que no puede quedar librada a la libre competencia, sin ning\u00fan tipo de intervenci\u00f3n estatal. Por el contrario, la actividad econ\u00f3mica, seg\u00fan el Magisterio, \u201cdebe ser regida por la justicia social y la caridad social\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>En el cap\u00edtulo tercero<\/strong><\/span> se abordan los cambios econ\u00f3micos y sociales producidos luego de la promulgaci\u00f3n de la Rerum novarum, cambios no contemplados en \u00e9sta \u00faltima.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Entre esos cambios destaca la concentraci\u00f3n econ\u00f3mica (\u201cse crean poderes enormes\u201d) y la instauraci\u00f3n de una aut\u00e9ntica oligarqu\u00eda econ\u00f3mica (\u201cprepotencia econ\u00f3mica verdaderamente desp\u00f3tica en manos de muy pocos\u201d), due\u00f1a del dinero y del cr\u00e9dito, al que distribuyen arbitrariamente, constituy\u00e9ndose en due\u00f1os de la vida econ\u00f3mica. Destaca que este proceso ha originado tres nuevos conflictos: la lucha para alcanzar ese predominio econ\u00f3mico; la guerra para obtener el predominio sobre los poderes p\u00fablicos; el conflicto en el campo internacional, para lucrar con el enfrentamiento entre Estados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Espec\u00edficamente, detalla las \u201cfunestas consecuencias\u201d del esp\u00edritu individualista en el terreno econ\u00f3mico: la sustituci\u00f3n del mercado libre por la prepotencia econ\u00f3mica; la desenfrenada ambici\u00f3n de poder; la mutaci\u00f3n de la econom\u00eda en una actividad extremadamente dura, cruel e implacable; la fusi\u00f3n del poder pol\u00edtico con el poder econ\u00f3mico; el imperialismo econ\u00f3mico y, en \u00faltima instancia, el \u201cfunesto y execrable internacionalismo del capital\u201d, es decir, <em><strong>el imperialismo internacional del dinero<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Para solucionar los males generados por el capitalismo liberal que degenera en explotaci\u00f3n y sometimiento, y evitar la v\u00eda del izquierdismo marxista en sus diferentes variantes, la enc\u00edclica propone \u201cla restauraci\u00f3n social mediante la renovaci\u00f3n del esp\u00edritu cristiano en la sociedad\u201d, es decir, propone la edificaci\u00f3n de la sociedad sobre la base de principios cristianos, cuya racionalidad puede instituir la vida econ\u00f3mica de la sociedad como un r\u00e9gimen recto y provechoso. Dicho de otra manera, propone la cristianizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica: la edificaci\u00f3n de la vida social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica sobre bases cristianas. <strong>5<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>3.<\/strong> <em><strong>Radiomensaje sobre la Solemnidad de Pentecost\u00e9s<\/strong><\/em>. Se trata de un mensaje radiof\u00f3nico, transmitido el 1 de junio de 1941 por el papa P\u00edo XII, para celebrar la fiesta cristiana de Pentecost\u00e9s. En este texto el pont\u00edfice romano vincula la celebraci\u00f3n religiosa con el 50 aniversario de la enc\u00edclica <em><strong>Rerum novarum<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">En este texto se destaca en primer lugar el aporte hecho por el papa Le\u00f3n XIII a la cuesti\u00f3n social, tanto al se\u00f1alar \u201clos errores y los peligros\u201d de la concepci\u00f3n materialista del socialismo, como \u201c<strong>las fatales consecuencias de un liberalismo econ\u00f3mico<\/strong>\u201d que ha olvidado o despreciado los deberes sociales, exponiendo los \u201cprincipios convenientes y aptos\u201d para mejorar en forma gradual y pac\u00edfica las condiciones de vida de los obreros. <strong>6<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">En segundo lugar, este texto destaca <em><strong>el deber del Estado de procurar el bienestar de todo el pueblo y de todos sus miembros, \u201cparticularmente de los d\u00e9biles y de los desheredados, con amplia pol\u00edtica social y con la creaci\u00f3n de un fuero del trabajo\u201d<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">A partir de estos dos puntos, el Papa expone lo que considera los \u201ctres valores fundamentales de la vida social y econ\u00f3mica\u201d, valores que se entrelazan y se referencian mutuamente: el uso de los bienes materiales, el trabajo y la familia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">A) <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>El uso de los bienes materiales<\/strong><\/span> es un valor fundamental, en cuanto es un derecho individual y natural, que debe ser regulado seg\u00fan formas jur\u00eddicas que lo aseguren, para que todos tengan acceso a ese derecho y est\u00e9 al alcance de todos. Es un derecho que est\u00e1 en \u00edntima uni\u00f3n con la dignidad y con los dem\u00e1s derechos de la persona humana, ya que le ofrece a \u00e9sta la base material segura que le permita elevarse al cumplimiento de sus deberes morales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">El Estado y la econom\u00eda nacional deben asegurar y posibilitar el ejercicio de este derecho <strong><em>para cada uno de los miembros de la comunidad pol\u00edtica<\/em><\/strong>. Ello conformar\u00e1 la riqueza econ\u00f3mica de todo pueblo, no por la abundancia de los bienes que produce, medidos en forma material, sino por su justa distribuci\u00f3n, real y durable, que \u201cdar\u00e1 frutos de paz y de bienestar general\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">B) <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>El trabajo<\/strong><\/span> es otro valor fundamental, particular y necesario, como deber y derecho que le permite el ejercicio del anterior derecho mencionado y as\u00ed mantener su vida y la de las personas a su cargo. Como derecho individual y accesible a todos, debe ser amparado y protegido por el Estado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">C) <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La familia<\/strong><\/span> es el tercer valor fundamental reafirmado, vinculado a los dos derechos ya mencionados, cuyo ejercicio permite asegurar la subsistencia y perdurabilidad de aqu\u00e9lla. En tal sentido, no es s\u00f3lo un valor para el individuo, sino tambi\u00e9n y adem\u00e1s <span style=\"text-decoration: underline;\"><em><strong>\u201cla ra\u00edz natural y fecunda\u201d de la grandeza y potencia de la naci\u00f3n<\/strong><\/em><\/span>, a la que el Estado debe proteger y perfeccionar cada vez m\u00e1s. <strong>7<\/strong> En este sentido, uno de los deberes del Estado respecto a la familia es la de permitir a cada una de ellas la posesi\u00f3n y propiedad de un terreno en el que pueda asentarse y arraigarse el n\u00facleo familiar, sostenido por el acceso y uso a los bienes materiales mediante el trabajo. <strong>8<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\">Nos hemos detenido en particular en estos tres exponentes originarios de la doctrina social de la Iglesia, anteriores a la irrupci\u00f3n del peronismo en la vida pol\u00edtica, porque lo expresado y proclamado en esas exposiciones tiene profunda resonancia y familiaridad con los postulados sociales de la doctrina justicialista y con las pol\u00edticas ejecutadas bajo su inspiraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border: 0px solid white; height: 70px;\" border=\"0px solid white\" width=\"295\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 137px; border: 0px solid white; text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px;\">Jos\u00e9 A. Quarracino<\/span><\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px;\"> Secretario Pol\u00edtico<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 132px; border: 0px solid white; text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px;\">Juan C. Vacarezza<\/span><\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px;\"> Secretario General<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 20px; color: #000000;\">Movimiento \u201cPrimero la Patria\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<div style=\"text-indent: 10px;\">\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Pontificio Consejo \u201cJusticia y Paz\u201d,\u00a0<em>Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia,\u00a0<\/em>Conferencia Episcopal Argentina, Buenos Aires 2005,\u00a0\u00a0Primera Parte, Cap\u00edtulo Segundo, I d) n. 71.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Le\u00f3n XIII, Rerum novarum, n. 17.<\/strong><strong>, Primera Parte, Cap\u00edtulo Primero, III b) n. 38.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Todas estas citas est\u00e1n tomadas de la enc\u00edclica citada, nn. 27, 31-35, 36-40.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>P\u00edo XI, <em>Quadragesimo anno<\/em>, nn. 2-3. Cuadro que luego de 80 a\u00f1os ha vuelto a repetirse, lo cual muestra el retroceso hist\u00f3rico y social que ha significado el desarrollo capitalista comandado por el poder financiero internacional y el Nuevo Orden Mundial que ha instaurado.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>Citas tomadas de la enc\u00edclica citada en la nota anterior: nn. 8, 10, 14-21, 25, 27-34, 35-40.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong>P\u00edo XII, <em>Solemnidad de Pentecost\u00e9s<\/em>. <em>Radiomensaje<\/em>, 1 de junio de 1944, n. 6.<\/strong><\/span><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong><em>Ibidem,\u00a0<\/em>nn.22-23.<\/strong><\/li>\n<li style=\"text-align: justify; font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000000;\"><strong><em>Todo esto est\u00e1 explicitado en el radiomensaje, nn. 9, 11, 12-18, 19-23. <\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 10px; color: #000080;\"><strong>[Publicado en\u00a0<em>Pol\u00edtica del Sur,<\/em><\/strong>\u00a024 de octubre de 2017,\u00a0A\u00f1o 12 No. 557<strong>]<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<table class=\" alignleft\" style=\"border: 0px solid white;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 33%; border-width: 1px 0px; border-style: solid; border-color: blue white; text-align: left;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000080;\"><strong>Jos\u00e9 Arturo Quarracino<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000080;\"><strong>Roque Esteves Correa 150<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000080;\"><strong>B1834FUD Temperley (Pcia. Bs. As.)<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000080;\"><strong>ARGENTINA<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000080;\"><strong>Tel: (0054 11) 2061-9212<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; color: #000080;\"><strong>Cel: (0054 11) (15) 4975-8863<\/strong><\/span><\/td>\n<td style=\"border: 0px solid white;\"><\/td>\n<td style=\"border: 0px solid white;\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a style=\"color: #626262; text-decoration:none;\" href=\"https:\/\/historiadelperonismo.com\/?p=9736\">Primera Parte: la Doctrina Social de la Iglesia, fuentes y desarrollo hist\u00f3rico-doctrinal<br \/>\nSegunda Parte: Magisterio social pontificio contempor\u00e1neo\/Le\u00f3n XIII, P\u00edo XI, P\u00edo XII<br \/>Por Jos\u00e9 A. Quarracino y Juan C. Vacarezza<br \/>Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9736","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9736","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9736"}],"version-history":[{"count":85,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9736\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11459,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9736\/revisions\/11459"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/historiadelperonismo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}